OTRA RONDA

Dinamarca-Suecia-Noruega, 2020

Dirección. Thomas Vinterberg/ Guión. Thomas Vinterberg y Tobías Lindholm / Fotografía en color. Sturla Brandth Grovien/ Música. Nikolaj Egelund/ Edición. Janus Billeskov Jansen y Anne Osterud/ Dirección de arte. Rasmus Balslev-Olesen/ Vestuario. Ellen Lens y Manon Rasmussen/ Diseño de Producción. Sabine Hviid/ Producción. Zentropa Films, Sisse Graun, Kasper Dissing, Mark Denessen, Marie Gade, Arnold Heslenfeld, Sydsel Hybschmann, Laurette Schilling, Frans Van Gestel/ Con. Mads Mikkelsen (Martin), Thomas Bo Larsen (Tommy), Magnus Millang (Nikolaj), Lars Ranthe (Peter), Maria Bonnevie (Anika), Helene Reingaard Neumann (Amalie), Susse Wold (Rector de la prepa), Magnus Sjorup (Jonas), Silas Cornelius Van (Kasper), Albert Rudbek Lindhardt (Sebastien)/ Duración. 116 mins.

SINOPSIS

Los profesores de un instituto preparatoriano de Copenhague: Martin, Tommy, Peter y Nikolaj, luchan con estudiantes desmotivados y sienten que sus vidas se han vuelto aburridas y rancias. En una cena para celebrar el cumpleaños 40 de Nikolaj, el grupo comienza a hablar sobre un psiquiatra, Finn Skarderud, quien asegura que mantener un contenido de alcohol en sangre de 0.050 consigue que las personas sean más creativas y relajadas. Mientras el grupo descarta la teoría, Martin, deprimido debido a problemas en su matrimonio, se inspira y comienza a beber en el trabajo. El resto del grupo decide unirse, considerando la terrible experiencia como un experimento para probar la teoría. Acuerdan un conjunto de reglas: su nivel de alcohol en sangre nunca debe estar por encima de 0.05 y no deben beber después de las 8 de la noche. Las consecuencias pondrán a prueba su trabajo y su relación con su entorno.

        En un breve período de tiempo, los cuatro amigos se encuentran más relajados tanto en su trabajo como su vida privada. Martin, logra reconectarse con su esposa e hijos y alumnos. Entonces, llevan el experimento más lejos, el grupo aumenta el límite diario a 0.10 y deciden beber en exceso para observar cómo responden sus cuerpos y mentes. El grupo tiene una noche divertida, pero después de llegar a casa borrachos, tanto Martin como Nikolaj son confrontados por sus familias. La esposa de Martin lo deja y deciden abandonar el experimento.

Meses después, todos los miembros del grupo han dejado de beber durante el día a excepción de Tommy, quien se ha vuelto alcohólico. Expulsado de su trabajo, Tommy sube a su barco, navega hacia el océano y muere. Los tres miembros restantes del grupo salen a comer después del funeral de Tommy y parecen reacios al alcohol que se sirve. Mientras comen, un grupo de sus estudiantes recién graduados pasa en varios autobuses y Martin, Peter y Nikolaj se unen a sus celebraciones. Martin recibe un mensaje de su esposa que dice que está dispuesta a darle una nueva oportunidad a su matrimonio. Triste y a la vez lleno de alegría, Martin baila con el resto de los asistentes a la fiesta.

 

La más reciente y excepcional película de Thomas Vinterberg obtuvo los principales premios a lo Mejor del cine europeo: Película, Director, Guión y Actor (Mads Mikkelsen). A su vez: Mejor Actor y Premio Feroz de la crítica en el Festival de San Sebastián. Mejor película en el London Film Festival y por parte de la Asociación de críticos de Chicago. Premio del público a la Mejor cinta nórdica en el Goterborg Film Festival. Nominada a Mejor cinta extranjera por los premios César de Francia y los Globos de Oro estadunidenses y con seguridad, será nominada al Oscar como Mejor cinta de habla no inglesa.

 

El prestigioso cineasta Thomas Vinterberg (Copenhague, 1969), responsable de otros dramas notables como: La caza (2012) o La comuna (2018), debutó con la brutal película Festen/ La celebración (1998). El co fundador de Dogma 95 y responsable de otros inclementes títulos como: Wendy/ Calles peligrosas (2004) y Submarino (2010) ha obtenido uno de sus mayores éxitos comerciales en plena pandemia con Otra ronda/ Druk, la nueva colaboración entre Vinterberg, el premiado actor Mads Mikkelsen (Valhalla Rising, La caza, Hannibal) y Tobias Lindholm, guionista de La caza; se trata de una poderosa y emotiva reflexión sobre los efectos y consecuencias del consumo alcohol en la vida de las personas…

        …”La película es una encuesta y exploración no sólo del consumo de alcohol, sino de lo incontrolable. Si existe algún mensaje en este relato, es una suerte de mensaje oculto, una batalla por aquello que no puede controlarse…Amo mi país. Espero quedarme allí y estoy orgulloso de la industria cinematográfica danesa, que es sólida, pero pertenezco a una tradición de cuentos oscuros originales de Dinamarca y de toda Escandinavia. El pueblo danés en general es feliz, pero las historias negras me atraen, aunque solo representan a una parte de la sociedad” –Thomas Vinterberg-

 

A un estudiante nervioso por un examen a punto de realizar, uno de sus profesores le recomienda beber un trago de alcohol para mitigar la ansiedad y funciona. Mientras enseña historia, Martin relata a sus alumnos, que el alcohol es lo que une a los grandes hombres del pasado, como Winston Churchill, Ernest Hemingway y otros grandes consumidores de alcohol. Es por ello que el grupo se convence de que esa es la forma de mejorar su vida, así que comienzan el experimento, bebiendo durante horas de trabajo, manteniendo su nivel en 0.5%. Todo ello en una sociedad en la que prevalece el constante consumo del alcohol -“En este país beben como maniacos”, dice la mujer de Martín-, como lo muestra el arranque mismo de la película: la celebración estudiantil en el bosque y más tarde en los vagones del Metro, incluyendo las anécdotas de grandes hombres que hicieron cosas impresionantes bajo el efecto de éste. O la indiferencia y aburrimiento de los profesores y la forma en que esa actitud se transforma en algo  creativo. Tal vez lo mejor de Otra ronda es la manera en que los protagonistas: Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Lars Ranthe y en particular su estrella principal: Mads Mikkelsen, consiguen representar cada una de las etapas del consumo de alcohol y sobre todo su traslado a lo social y a lo personal y las reacciones que cada uno provoca en su familia y en su trabajo. De hecho, el filme puede verse como una celebración del alcohol y de su papel en la vida cotidiana, pero recalca la manera en que en definitiva se debe dominar al monstruo.

         Vinterberg señaló en entrevistas que no buscaba crear la visión negativa del consumo como solemos verlo en personajes alcohólicos, sino algo distinto, un poco más descarado y acorde a la sociedad danesa, que es uno de los países donde más se consume alcohol en el mundo. Y por supuesto, dentro de toda ese placer por las bebidas embriagantes existe un elemento oscuro y de advertencia: la facilidad con la puede uno llegar al alcoholismo y sus efectos dañinos colaterales.

 

En una fase acentuada de adicción dipsomaniaca, el alcoholismo daña los nervios, produce convulsiones, gastritis, cirrosis y delirium tremens. Los alcohólicos pierden eficiencia en el trabajo y a veces, las parejas no resisten ese estado de tensión o acaban congeniando en medio de borracheras como ocurre en Días de vino y rosas (1962) de Blake Edwards. Se trata de un proceso autodestructivo cuyas consecuencias resultan muy cinematográficas en películas dedicadas completamente al tema o en etílicas secuencias clásicas. Por ejemplo, Frederich March y James Mason en Nace una estrella en sus versiones de 1937 y 1954, respectivamente, encarnaron a decadentes alcohólicos que consiguen llevar a las alturas a novatas como Janet Gaynor y Judy Garland, por cierto, una dipsómana consumada.

        Otra gran figura que abusó del alcohol y que brindó algunas escenas antológicas con varias copas de más (ficticias por supuesto) fue el brillante Humphrey Bogart y ahí está para demostrarlo la secuencia de Casablanca (1943) en el Café de Rick, donde le insiste a su pianista negro Doodley Wilson que toque de nuevo el tema musical Los años pasarán. Notables a su vez, las escenas con alcohol de por medio en El tesoro de la Sierra Madre (1948) y sobre todo, en La reina africana (1951), ambas dirigidas por John Huston, compañero de borracheras de Bogart con quien bebían whisky en lugar de agua, en México o en el Congo. Por cierto, en Huracán de pasiones (1948) de la dupla Huston-Bogart, Claire Trevor se llevó el Oscar por su memorable interpretación de una patética alcohólica, amante del villano que encarna Edward G. Robinson.

           No obstante, el primer acercamiento serio sobre las efectos del alcohol, lo ofreció la película Días sin huella (1945) de Billy Wilder, a la que Hollywood le otorgó los principales Oscares incluyendo Película y Actor para Ray Milland, en su papel de un escritor y su dramático y progresivo descenso a la dipsomanía, con escenas notables como aquella del dólar oculto en una azucarera o la botella en el interior de una lámpara, homenajeadas respectivamente en Cliente muerto no paga (Carl Reiner, 1982) y El ceniciento (1951) de Gilberto Martínez Solares, en la que Andrés Soler es un borracho y Germán Valdés Tin Tan, su ahijado, un indígena chamula que resulta ser su hijo.

Otra ronda está lejos de orientarse hacia el maniqueísmo o el simple concepto de la borrachera. Como apunta Kaleem Aftab, en cineuropa.org, Thomas Vinterberg apuesta por el pretexto de la bebida para mostrar un concepto más profundo sobre la condición humana: cuando la vida parece perder sentido y color, muchas de las  veces se debe a nuestro propio dejo y fracaso rutinario y es entonces cuando el alcohol u otras sustancias cobran relevancia, por ello, Otra ronda en un filme que busca celebrar la  manera en que podemos levantarnos de nuestros fracasos y superar nuestras crisis y el concepto de rutina en nuestra vida: resulta sintomático como inician los profesores el año escolar y la manera en que cierran el curso con un considerable aumento en su empeño laboral, social y afectivo…”El mundo nunca es como lo esperabas…”  Todo ello con escenas muy ilustrativas como las imágenes de archivo de los políticos europeos, o la escena con el presidente estadunidense Bill Clinton y el presidente ruso Boris Yeltsin. La secuencia de Martin alcoholizado en clases quien choca contra la pared. El gol que anota el pequeño chico de los anteojos y la manera en que se despide de su profesor de deportes (Tommy) o aquella en la que los amigos se alcoholizan y la esposa de Nikolaj le ha encargado el bacalao. Y sobre todo el plano final mientras se escucha el tema What a LIfe a cargo de Scarlet Pleasure.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

23 de febrero 2021

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