CRÍMENES OCULTOS/ EL NIÑO 44 (Child 44, EU-Gran Bretaña-República Checa-Rusia, 2015)

Dirección. Daniel Espinosa/ Guion. Richard Price y Johan Melin, inspirado en la novela de Tom Rob Smith, El niño 44/ Fotografía en color. Oliver Wood/ Música. Jon Ekstrand/ Edición. Pietro Scalia y Dylan Tychenor/ Dirección de Arte. Erik Polczwartek/ Diseño de Producción. Jan Roelfs/ Vestuario. Jenny Beavan/ Producción. Summit Entertainment, Worldview Entertainment,Scott Free Production, Ridley Scott, David Minkowski, Michael Schaefer, Greg Shapiro, Matthew Stillman/ Con. Tom Hardy (Leo Demidov), Gary Oldman (General Mijail Nesterov), Noomi Rapace (Raisa Demidov), Xavier Atkins (Leo Demidov, joven), Joel Kinnaman (Vasili), Fares Fares (Alexei Andreyev), Vincent Cassel (Kuzmin), Agnieszka Grochowska (Nina Andreyeva), Petr Vanek (Fiodor), Paddy Considine (Vladimir Malevich)/ Duración. 136 mins.

SINOPSIS

Leo Demidov es un huérfano trastocado en héroe de guerra; un orgulloso producto del sistema soviético, que ha ido ascendiendo entre las filas del MGB, el aparato de seguridad nacional del estado, para convertirse en un investigador estrella. Cuando logra capturar junto con su sádico compañero Vasil a un sospechoso de espionaje, el “traidor” identifica a la propia mujer de Leo, la hermosa maestra Raisa como coconspiradora contra el Estado stalinista.

Obligado a investigar a Raisa como sospechosa de traición, Leo también se hace cargo del caso del cadáver de un niño cosido a puñaladas hallado junto a las vías del tren. Pese a las pruebas en contra, Leo califica la muerte como accidental para el padre del chico, el agente del MGB Alexei Andreyev aludiendo a que no existen crímenes de tal naturaleza en Rusia. Después, cuando Leo se niega a denunciar a su mujer, el comandante Kuzmin exilia a la pareja a la sombría ciudad industrial de Volsk. Confinados a un cuchitril de una sola habitación y despojados de toda categoría, Leo y Raisa descubren que docenas de niños más han sufrido horribles “accidentes” cerca de vías de tren en circunstancias casi idénticas a las del hijo de Alexei.

Tras unir fuerzas con el jefe local de policía, el general Nésterov, regresan furtivamente a Moscú en busca de pistas, antes de centrar su atención en el aparentemente inofensivo obrero Vladimir Malevich. Desesperado por contener a su antiguo compañero, un Vasili cada vez más psicótico intenta detener a Leo y Raisa antes de que atrapen al asesino de niños, que no tiene cabida en la sociedad comunista de Stalin, supuestamente libre de delitos. Al final, sólo un hombre sobrevivirá a la espectacular confrontación en el bosque entre héroe, pedófilo y burócrata.

 

 

Crímenes ocultos es un intrigante thriller y un relato de suspenso, ambientado en la Rusia estalinista de 1953, inspirado en el bestseller de Tom Rob Smith que alude al tema del decreto estalinista, “no hay crimen en el Paraíso” y que se inspira abiertamente en el caso del asesino en serie ruso y violador de niños Andrei Chikatilo (1936-1994), quien confesó más de cincuenta homicidios realizados entre 1978 y 1990 en Rusia, Ucrania y Uzbekistan. Conocido también como “el Carnicero de Rostov”, Chikatilo fue condenado por asesinar y mutilar a 52 mujeres y niños en la Rusia soviética. La versión novelada del escritor Tom Rob Smith del truculento caso fue recibida con elogios tras su publicación en 2008. El niño 44 obtuvo el premio Ian Fleming Steel Dagger concedido por la Asociación de Escritores de Género Negro de Gran Bretaña, se tradujo a 26 idiomas y se convirtió en la primera entrega de una trilogía que ahora incluye El discurso secreto y Agent 6. Por cierto, el caso Chikatilo ha inspirado otras películas anteriores como: Ciudadano X (Chris Gerolmo, 1995) con Jeffrey de Munn como el asesino y Evilenko (David Grieko, 2004) con Malcolm McDowell como el homicida en serie.

 

 

“Ridley Scott tenía inicialmente intención de dirigir personalmente Crímenes ocultos/El niño 44. Pero entonces vio el thriller de género negro de 2010 del director sueco Daniel Espinosa Dinero fácil, la película sueca más taquillera de la historia. Dinero fácil permitió a Espinosa exhibir su ingenio para planificar secuencias de acción y su gran estilo a la hora de montar. A Ridley le gustó la película y me invitó a cenar, recuerda Espinosa. “El simple hecho de tener la oportunidad de sentarse a hablar de películas con un maestro del cine como Ridley Scott ya suponía toda una emoción. Me preguntó si me interesaría dirigir la película mientras él la producía. Fue un momento realmente alucinante para mí”. –Lahiguera.com-

 

 

Más interesante aún en Crímenes ocultos es la presencia en la adaptación del gran guionista Richard Price que ha trabajado en filmes como: Prohibida obsesión de Harold Becker con Al Pacino, Rescate de Ron Howard con Mel Gibson, Clockers de Spike Lee, o El color del dinero de Martin Scorsese. La trama y el suspenso creado le otorga un aura fatalista a un relato que se mueve entre el cine de horror y el suspenso al estilo de El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1990) o Seven (David Fincher, 1995) trasladado a los parajes gélidos rusos en los años brutales del estalinismo donde se hablaba de la sociedad perfecta; un Estado represivo y violento como sucedería más tarde en la China de Mao Tse Tung.

 

 

“Hace muchos años que admiro el trabajo de Tom Hardy”, afirma Espinosa. “Es uno de esos actores sumamente comprometidos y de un talento enorme, que se sumerge tanto en cualquier papel que interprete que te olvidas que es él y no ves más que al personaje en la pantalla. Me quedé encantado de que aceptara interpretar a Leo, porque supe que le aportaría al papel una intensidad y sinceridad que serviría para impulsar toda la película”. –Lahiguera.com-

 

“La interpretación de Rapace como la dócil maestra Raisa Demidov supone una diferencia significativa con respecto al papel que la dio a conocer en todo el mundo, la dura protagonista principal de Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres. Para comprender la timidez de Raisa, Rapace se imaginó la paranoia que experimentaría a diario un ciudadano corriente durante el régimen estalinista. “Raisa tiene un instinto de supervivencia que la lleva a estar constantemente vigilando el lugar en que se encuentre, en busca de cualquier posible ventaja, de formas de desaparecer, de desvanecerse, de no llamar la atención” –Lahiguera.com-

 

 

 

Andrei Chikatilo, profesor, filólogo y destacado miembro del partido soviético asesinó entre 1978 y 1990 a más de 50 víctimas -muchos de ellos menores de edad-, cuyos cadáveres mutiló salvajemente (ojos y genitales) y practicó con ellos necrofilia. El asunto cobró importancia capital, no sólo por la brutalidad del asunto nunca vista en Rusia, sino porque el hecho criminal ponía al descubierto varias de las mezquindades del sistema penal y legal, al igual que la cloaca de la burocracia soviética de Stalin. Para ellos, no era posible que existiera un serial killer ruso; signo inequívoco de la “decadencia de occidente”.

Una clara muestra del éxito que la sangre y los misterios sin resolver han tenido en el gusto del público, ha sido el surgimiento de filmes inspirados en cientos de casos criminales verídicos de los años noventa a la fecha. Abuso sexual a menores, violaciones, asesinos de masas, o crímenes en serie, se muestran en la pantalla grande y en televisión y ahora en las múltiples plataformas de streaming. Por supuesto, los niveles difieren; los hay intrigantes y con asesinos de peso completo como Crímenes ocultos o Ciudadano X y sencillos con multi publicitados criminales como El caso de los estranguladores de Hillside de Steven Gethers, inspirado en la vida oculta de los primos Bianchi y Buono, asesinos de prostitutas.

En los casos citados, las películas intentan jugar con la violencia que existe más allá del encuadre. Un procedimiento válido para evitar la censura, aunque existen excepciones como La vida secreta de Jeffrey Dahmer, escrita y protagonizada por Carl Crew y dirigida por David R. Bowen, que debido a la crudeza de sus imágenes y ante la presión de familiares de las víctimas, no contó con un estreno en salas de cine y se exhibió únicamente por televisión. Sus actos canibales, de homosexualismo y necrofilia sólo son comparables a los del “Carnicero de Rostov”, Andrei Chikatilo.

En el caso de Crímenes ocultos el protagonista es un héroe de guerra trastocado en policía que termina casi en el exilio y se empeña en demostrar que en ese paraíso ruso también existe la demencia del homicidio en serie y que los brutales asesinatos son obra de un metódico serial killer al estilo de los asesinos estadunidenses como Lucas, Dahmer o Gacy Para ello, la película narra el ambiente burocrático y miserable que se vivía en la Rusia estalinista: caldo de cultivo para los atroces crímenes cometidos principalmente contra niños. A pesar de las altas dosis de sangre y violencia, el trabajo resulta un acercamiento sincero que evita el morbo y el sensacionalismo alrededor de un personaje siniestro. Aquí, los asesinatos son una forma de mostrar las torpezas criminales de la burocracia militar y policiaca rusa en una cinta eficaz sin ser notable con una narración impecable y sin efectismos amarillistas y algunas buenas escenas de acción y tensión.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

16 de septiembre 2020

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