ENEMIGO DE TODOS/ COMANCHERÍA

(Hell or High Water, EU, 2016)

EnemigodeTodos1

Dirección. David Mackenzie/ Guión. Taylor Sheridan/ Fotografía en color. Giles Nuttgen/ Música. Nick Cave y Warren Ellis/ Edición. Jake Roberts/ Dirección de arte. Steve Cooper/ Vestuario. Malgosia Turzanska/ Diseño de Producción. Tom Duffield/ Producción. CBS Films, Sidney Kimmel, Odd Lot Entertainment, Film 44, LBI Entertainment, Carla Haken, Sidney Kimmel, Kathryn Dean, Mark Mikutowicz, Dylan Taranson, Julie Yorn/ Con. Jeff Bridges (Marcus Hamilton), Chris Pine (Toby Howard), Ben Foster (Tanner Howard), Gil Birmingham (Alberto Parker), Dale Dickey (Elsie), William Sterchi (Señor Clauson), Buck Taylor (el viejo), Marin Ireland (la ex esposa de Toby), Keith Meriweather (ranchero), Katy Mixon (Jenny Ann)/ Duración.102 mins.

SINOPSIS

En Texas, después de la muerte de su madre, Toby Howard, ex trabajador en una empresa de petróleo y gas, está a punto de perder el rancho familiar debido a que su propiedad está hipotecada al banco Texas Midlands Bank. Toby es divorciado y su ex esposa vive con sus dos hijos. Cuando su hermano Tanner es liberado de prisión, ambos, pese a tener personalidades opuestas, unen fuerzas para encarar la situación y tomar por cuenta propia lo que las empresas bursátiles les han arrebatado. Por ello, deciden robar algunas de las sucursales bancarias de Texas Midlands Bank en venganza. Ello, con el fin de juntar suficiente dinero para pagar el préstamo y así Toby pueda heredarles algo a sus hijos. Sin embargo, tendrán que hacerlo rápido, ya que Marcus Hamilton, un alguacil tejano a punto de jubilarse y su compañero Alberto Parker –de ascendencia indio-mexicana-, siguen sus movimientos.

 

 

Este western contemporáneo, recibió 4 nominaciones al Oscar y Globos de Oro: Mejor Película, Mejor Actor de Reparto (Jeff Bridges), Mejor Guión original y Mejor Edición. Premio Spirit a lo mejor del cine independiente: Mejor Actor Secundario (Ben Foster). Una de las diez películas más importantes del año para el American Film Institute. Premio Satélite para Jeff Bridges.

 

 

“Enemigo de todos, es un relato muy americano como dijiste. ¿Sintió que podría aportar un punto de vista diferente como cineasta escocés…?

…No quería hacer una película externa, en general creo que la cultura cinematográfica es internacional. Me sentí tan conectado con esa historia estadounidense como cualquiera, en cierto modo. Se siente universal. Pasé un poco de tiempo en el oeste de Texas unos años antes y pensé: “Dios, realmente me encantaría hacer una película en este lugar”. Cuando apareció el guión, eso fue algo en lo que sintonicé. El hecho de que soy británico es bastante irrelevante en cierto sentido. Estoy muy contento de que hayamos podido hacer una película sobre el oeste de Texas que la gente del oeste de Texas parece poder ver que los representa bien, lo cual es un honor. Estoy feliz por eso”.  -cinefila.mx/entrevista con David Mackenzie-

 

 

En 2017, durante la premiación de los Oscares, la extraordinaria Enemigo de todos pasó a un segundo plano, debido al impacto de otras películas de enorme corrección política que concursaban en ese momento. Es cierto sí que Hollywood es una maquinaria de entretenimiento y fórmulas probadas que se extienden incluso a temas de actualidad como la segregación racial, según lo ejemplificaba Talentos oscuros (tres nominaciones). Un filme eficaz con buena ambientación y una historia desconocida: las mentes brillantes de un grujo de jóvenes negras al inicio de los sesenta esenciales en la carrera espacial de la NASA. O el caso de la muy correcta y espectacular pero gélida Silencio de Martin Scorsese con hermosa fotografía del mexicano Rodrigo Prieto.

          Y es que coincidía a su vez, un cine estadunidense que invocaba lo mejor de la producción independiente y la tradición del género que la Academia ha reconocido de manera apabullante como sucedió con La La Land de Damien Chazelle y Hasta el último hombre; cine de acción bélica inspirado en un hecho real dirigida por Mel Gibson (seis nominaciones). Aunque en paralelo, perdura su incapacidad para aceptar otras adaptaciones que se sumergían en aguas oscuras y planteamientos morales potentes y pulsantes como ocurrió en Animales nocturnos de Tom Ford (una nominación).

        Tal vez las 14 nominaciones para el drama musical de Chazelle resultaran excesivas. No obstante, lo más trascendente de este aparente divertimento de nostalgia hollywoodense, radica en su habilidad para proponer una historia sobre la frustración romántica y la relatividad del éxito como lo hacía Woody Allen en Café Society desairada por la Academia debido a su tono amargo y melancólico similar al de La La Land. 

        Y en contraste con aquellas, Enemigo de todos de David Mackenzie representaba la gran sorpresa capaz de colarse por el traspatio del Oscar. El escritor y guionista Taylor Sheridan –nominado-, -responsable de Sicario de Dennis Villeneuve-, confirmaba su enorme talento y sensibilidad para trazar ésta feroz y vigorosa diatriba contra el poder económico; en este caso, los banqueros que arrasan con pueblos y familias enteras. Se trata de un neo western crepuscular en la línea de Sin lugar para los débiles (2007) o La última película (1971).

         El ocaso del territorio Malboro en medio de bombas de extracción petrolera y trenes como vestigios de aquellas otrora tierras de indígenas y cowboys. Dos hermanos planean una lúcida venganza contra la usura bancaria que llevó a la tumba a su madre, seguidos de cerca por un viejo policía tejano (Jeff Bridges notable y nominado); uno de los tantos votantes de Trump del sur profundo y racista estadunidense en una grandiosa película de hondas raíces sociales y familiares a lo John Steinbeck (Las viñas de la ira), de ritmo ascendente y montaje soberbio en una suerte de inquietante western marxista.

 

“Como realizador siempre me siento atraído por las historias que no son blanco o negro en términos de matices morales… así que uno de los elementos que me interesaban de esta película era esto que yo llamo ‘la criminalidad redentora’, donde la gente buena hace cosas malas por buenas razones. Creo que hay algo realmente interesante en ese equilibrio, y esto es definitivamente un área que me atrae como director de cine, y en particular en esta película que mezcla la comedia, el western de robos de bancos y el Road movie” –la higuera.com. Entrevista con David Mackenzie.

 

           Puede decirse que el origen de éste y en general los westerns y thrillers de atracos arrancan con el afamado cortometraje El gran robo al tren (Edwin S. Porter, 1903) y desde entonces, parece que cada generación reproduce sus propias visiones del género. No obstante, Enemigo de todos se encuentra muy cerca del espíritu de otro clásico legendario del Hollywood dorado: Jesse James/Tierra de audaces (Henry King, 1939), donde se narra la leyenda de los fugitivos Jesse James y Frank James, en las praderas del viejo Oeste. Se narra en ella, el dolor y las ansias de venganza de otro par de hermanos como Toby y Tanner Howard, interpretados por Tyrone Power y Henry Fonda.

          En concordancia con el filme de Mackenzie, un pequeño grupo de poderosos, ya no los banqueros, sino los dueños del negocio ferrocarrilero en plena expansión al término de la guerra civil estadunidense hacia 1867, pasan por encima de familias humildes a quienes les obligan a vender sus propiedades a precios exiguos para dar paso a la civilización representada en esos caballos de acero. Sin embargo, cuando la madre de los hermanos James (la insuperable Jane Darwell), fallece por culpa de uno de los más repulsivos esbirros de aquellos hombres sin alma que interpreta Brian Donlevy, Jesse y Frank se trastocan en violentos proscritos como los Howard.

“He sido pobre toda la vida. Mis padres lo fueron y también mis abuelos. ES como una especie de enfermedad que va infectando todo. Ya no más. NO quiero que se transmita a mis hijos…” –Toby Howard en Enemigo de todos-

 

         Personajes desesperados en medio de los páramos tejanos; lugar donde el ganado, los caballos y los vaqueros son suplidos por bombas extractoras de petróleo, en un ambiente de precariedad que abarca no sólo a los hermanos que deciden tomar la justicia por su propia mano, sino también a los ancianos, a las meseras o a los propios alguaciles. Humor y tensión se mezclan, dibujados por un extraordinario cuarteto de actores que dan vida a dos parejas de hombres comprometidos el uno con el otro hasta el final. Los hermanos que pese a tomar muy diferentes caminos, vuelven a unirse para arreglar las cosas. Y  ese par de Rangers de Texas, cuya carga de racismo se contradice con la profundidad de su conexión sin palabras, en esta carrera contra el destino entre perseguidores y perseguidos, haciendo eco del inquietante paisaje anímico y físico que Enemigo de todos propone y en el que los elementos míticos del western prevalecen: vaqueros y comanches modernos que coinciden en un casino, la topografía de valles, atardeceres y montañas donde se refugia Tanner el hermano impulsivo y auto destructivo y es acorralado como sucedía en Juntos hasta la muerte (Raoul Walsh, 1949) con Joel McCrea y Virginia Mayo, versión en clave de western del film noir Su último refugio (Raoul Walsh, 1941) con Humphrey Bogart e Ida Lupino. Al tiempo que la película explora temas como: la familia, la masculinidad, la lealtad y la forma en que un mundo materialista y codicioso contemporáneo de poder económico y sin un rostro visible del todo (Bancos, Casinos, Petroleras), choca contra los valores de ese legendario oeste individualista.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

25 mayo 2021

ORFEO NEGRO

(Orfeu negro/ Orfeo do Carnaval, Brasil-Francia-Italia, 1959) 

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Dirección. Marcel Camus/ Guion. Marcel Camus y Jacques Viot, inspirados en la obra Orfeu da Conceicao de Vinicius de Moraes/ Fotografía en color. Jean Bourgoin/ Música. Luiz Bonfá, Antonio Carlos Jobim/ Edición. André Feix/ Dirección de Arte. Loup Bonin/ Diseño de Producción. Pierre Guffroy/ Vestuario. Isabel Pons y Ketty Helene/ Producción. Sacha Gordine, Jacques Gibaut, Dispat Films, Gemma, Tupan Filmes/ Con. Marpessa Dawn (Eurídice), Breno Mello (Orfeo), Lourdes de Oliveira (Mira), Lea García (Serafina), Adhemar Ferreira da Silva (La Muerte), Waldemar de Sousa (Chico), Alexandro Constantino (Hermes), Jorge dos Santos (Benedito), Aurino Cassiano (Zeca)/ Duración. 107 mins.

SINOPSIS

En Rio de Janeiro, Orfeo se gana la vida como conductor de tranvías aunque su pasión es tocar la guitarra y componer canciones que cautivan a los vecinos de una favela. A su vez, Orfeo está a punto de casarse con su celosa novia Mira, y a su vez, Orfeo es deseado por varias mujeres. Durante la semana de carnaval, conoce a Eurídice, una jovencita que ha llegado a la ciudad en busca de su prima Serafina, huyendo de un acosador, y el flechazo amoroso entre Orfeo y Eurídice es inmediato, y para más, resulta que Serafina, es amiga de Orfeo y Mira y como todos viven en las favelas de Río de Janeiro, ambos no tardar en encontrarse de nuevo. Durante el carnaval, Serafina le cede su vestido y antifaz a Eurídice quien se acerca a Orfeo y Mira estalla en furia cuando descubre la identidad de ésta. No obstante, el acosador de la joven es La Muerte que sigue de cerca a Eurídice. Orfeo intenta salvarla al tiempo que se enfrenta a los celos de Mira; sin embargo, Eurídice terminará muriendo y Orfeo tendrá que descender a los inframundos de la morgue para rescatarla, incluyendo una visita a un culto religioso-pagano para recuperar a su amada y pese a ello, su final será dramático.

Orfeo negro es el traslado fascinante del mito griego de los amantes Orfeo y Eurídice al carnaval de Río de Janeiro, incluyendo su trágica historia de amor, en la que Orfeo desciende al inframundo en un intento por resucitar a su amada. Al igual que el Orfeo griego, capaz de calmar a las fieras y los peligros tocando su lira, el Orfeo de la película de Marcel Camus de 1959, logra hacer que salga el sol cuando toca su guitarra como se los muestra a sus pequeños seguidores, los niños Zeca y Benedito. Se trata de una  versión cinematográfica de la obra del brasileño Vinicius de Moraes, Orfeu da Conceicao estrenada en 1956 en la que participan en los diálogos y la música el propio Vinicius de Moraes, Roberto Paiva y Antonio Carlos Jobim. Célebres temas como: Mañana de carnaval y Samba de Orfeo, fueron compuestas por los jóvenes talentos Antonio Carlos Jobim y Luiz Bonfá para esta cinta ganadora de la Palma de Oro en Cannes, que a su vez, obtuvo el Oscar y el Globo de Oro a Mejor película de habla no inglesa, lanzando al mundo la riqueza de la música brasileña, en particular el bossa nova y el espectáculo impactante del carnaval de Brasil.

 

Como datos curiosos, Vinicius de Moraes entró en contacto con Jobim a partir de su obra Orfeu da Conceicao, iniciando una amistad y una colaboración que tiempo después, con la incorporación de João Gilberto daría lugar a un movimiento de renovación en la música brasileña. La bella actriz que interpreta a Eurídice, Marpessa Dawnn, nació en Pittsburgh, Pennsylvania y fue bautizada como Gitana Marpessa Dawn Menor. Más tarde viajó a Gran Bretaña y se convirtió en actriz de televisión y de ahí saltó a Francia donde conoció a Marcel Camus. Por su parte, Breno Mello abandonó su carrera como futbolista para dedicarse al cine luego del éxito de Orfeo negro… “Cuenta la leyenda que el papel le fue ofrecido cuando iba caminando por la calle cuando alguien lo invitó a participar en la película por su físico, Breno a pesar de creer era sólo un gancho de un homosexual para ligarlo, decidió darle un voto de confianza y tras vencer a cerca de 300 candidatos, se quedó con el papel, convirtiéndose en sex symbol…” –apunta Irving Torres Yllán-.

         Al final de su vida, Mello vivía en la pobreza absoluta y en 2005, fue rescatado por un par de documentalistas: René Letzgus y Bernard Tournois, quienes exhibieron en el Festival de Cannes su película En busca de Orfeo negro, que exploraba la repercusión social de Orfeo negro en Brasil desde su estreno hasta los años recientes, sobre todo en lo que respecta a la internacionalización del carnaval, la samba, la bossa nova y la obra de Vinicius de Moraes. En este documental, aparecen testimonios de figuras imprescindibles de la música y el cine de Brasil: Gilberto Gil, Milton Nascimento, Carlos Diegues quien filmara el espléndido remake de Orfeo negro, titulado Orfeo (2000) y el propio Breno Mello, que vivía en una humilde casa de Porto Alegre. De hecho fue llevado por los realizadores al Festival de Cannes, donde recibió un homenaje 46 años después de que la película obtuviera en ese festival la Palma de Oro. Tanto Mello como Dawn, fallecieron en 2008…

 

       …Violencia, marginalidad, drogas y delincuencia observadas a través de la mirada infantil, son algunos de los temas más explorados por el mejor y más contundente cine brasileño, desde el idílico Orfeo negro (1959) rodado en el carnaval de Río de Janeiro por el francés Marcel Camus, a la increíble y moderna versión del Orfeo/Orfeu (2000) de Carlos Diegues, pasando por la sensible Estación central (1998) de Walter Salles Jr. y sobre todo la polémica Pixote (1981) de Héctor Babenco. Ciudad de Dios (Cidade de Deus, Brasil, Brasil, 2002) de Fernando Meirelles (asistido por Katia Lund), reúne esos mismos tópicos y concibe una de las más descarnadas y fascinantes premisas sobre la desesperanza y la brutalidad cotidiana en una de las favelas míticas de la capital brasileña.

          Se trata sin duda, de los antecedentes y los notables resultados que aportó el cinema novo surgido en 1961 y cuyas principales precedentes se encuentra en el filme de Nelson Pereira Dos Santos, Río 40 grados (1955) y en parte en Orfeo negro de Camus. Fue éste, un movimiento de jóvenes cineastas brasileños provenientes del cine club y de la crítica de cine, interesados en demostrar que era posible realizar un cine alternativo, capaz de reflejar los problemas nacionales y latinoamericanos, mediante un presupuesto muy bajo y con un estilo de producción independiente tendiente a renovar el lenguaje fílmico.

          El carnaval, las favelas, la pobreza, la prostitución, el fútbol y la música popular dejaban de ser un simple folclorismo, para trastocarse en temas y testigos de una realidad imperante: la de un país en vías de la militarización. Dos Santos, Leon Hirzman, Ruy Guerra, Joaquín Pedro de Andrade, Carlos Diegues y Glauber Rocha, serían el pivote de una escuela de cine que no puede negar su parecido con la nueva ola francesa. De ellos, Diegues y Rocha se convertirían en líderes de un movimiento radical que alcanzaría la cúspide en la década de los sesenta para romper de manera drástica en los ochenta: años del llamado “milagro brasileño”.

           

          Orfeo negro, pareciera ser tan sólo una bella y a la vez trágica leyenda romántica como una suerte de espejismo europeo sobre el tercer mundo donde sus personajes viven en fiesta permanente como en el carnaval mismo, en un entorno de felicidad, música y baile. Y en particular, los temas de Bonfá y Jobim destacan los tonos de la trama y la alegría ante el carnaval o la melancolía amorosa. No obstante, a la distancia la película aparece como un retrato fiel del escapismo de la pobreza tal como lo dice una de las canciones principales: A Felicidade… “La tristeza no tiene fin. La felicidad sí. La felicidad es como una pluma que el viento mueve por el aire. Vuela ligero, pero tiene una vida corta y tiene que haber viento sin parar. La felicidad de los pobres, parece la gran ilusión del carnaval. Trabajamos todo el año, por un momento de sueño para hacer la fantasía: Rey o pirata o jardinero. Y todo termina el miércoles. La tristeza no tiene fin, la felicidad sí. La felicidad es como una gota de rocío sobre un pétalo de flor. Brilla tranquila después de ligeros cambios y cae como una lágrima de amor…”.

          No sólo eso, se trata del retrato de la marginación, la pobreza y la ignorancia (las macumbas religiosas) de un Brasil muy similar al México de aquellos años que ya había logrado su obra más importante nueve años atrás: Los olvidados (Luis Buñuel, 1950), sin faltar claro, algunos momentos de enorme humor como ese encuentro erótico-gastronómico nocturno entre Serafina y Chico. Desde las primeras escenas se adivina la gran estatura fílmica de Camus y su fotógrafo Jean Bourgoin, donde se augura un entorno de peligro y tragedia como esa escena filmada desde una azotea que captura a una lejana Eurídice en calles solitarias rodeada de modernas edificaciones gigantescas y amenazadoras y por el encuadre se cruzan desde las alturas, algunas serpentinas –uno de los momentos más memorables del cine-. Como lo es también el descenso de Orfeo al inframundo; primero en ese edificio vacío repleto de basura y de papeles cuyo anciano mozo no podrá entender jamás por ser analfabeta. Después, en compañía de éste, Orfeo baja por las escaleras circulares como los propios círculos del Infierno y más tarde en el templo secreto que vigila el can Cervero como en el mito griego. Y por supuesto el trágico desenlace con el fondo de la bahía y el epílogo esperanzador de los dos pequeños amigos y la niña que bailan y tocan la guitarra de Orfeo mientras empieza a asomarse el astro rey.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

16 mayo 2021

El PADRE

(The Father, Gran Bretaña-Francia, 2020)

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Dirección. Florian Zeller/ Guión. Florian Zeller y Christopher Hampton, inspirados en la obra homónima de Florian Zeller/ Fotografía en color. Ben Smithard/ Música. Ludovico Einaudi/ Edición. Yorgos Lamprinos/ Dirección de arte. Amanda Dazely y Astrid Sieben/ Vestuario. Anna Robbins/ Diseño de Producción. Peter Francis/ Producción. Philippe Carcassone, Alice Dawson, Simon Friend, Jean Louis Livi, David Parffit, Christophe Spadone/Con. Anthony Hopkins (Anthony), Olivia Colman (Anne), Mark Gattis (el hombre), Olivia Williams (la mujer), Imogen Poots (Laura), Rufus Sewell (Paul), Ayesha Dharker (Dra. Sarai)/Duración. 97 mins.

SINOPSIS

Anthony un hombre de ochenta y tantos años, mordaz, en ocasiones divertido y empeñado en vivir solo, en su departamento en Londres, rechaza todos y cada uno de las cuidadoras que su hija Anne, intenta contratar para que le ayuden en casa. Anne se encuentra desesperada debido a que no puede visitarle a diario y siente que la mente de su padre empieza a fallar y se desconecta cada vez más de la realidad. Anne sufre la paulatina pérdida de su padre a medida que la mente de éste se deteriora, aunque también se aferra al derecho a vivir su propia vida. Anne ha tomado la decisión de irse a vivir a París con un hombre que acaba de conocer. Entonces, ¿Quién es este extraño con el que Anthony se encuentra en su sala y que afirma haber estado casado con Anne durante más de diez años? ¿Y por qué dice con convicción que están en su hogar? ¿Anthony está perdiendo la cabeza? Sin embargo, reconoce el lugar: de hecho, es su apartamento, y justo el día anterior, Anne le recordó que se había divorciado. ¿Y no pensaba simplemente mudarse a París? Entonces, ¿Por qué ahora afirma que no? Algo se está tramando a su alrededor, como si el mundo, por momentos, hubiera dejado de ser lógico. ¿A menos que su hija y su nuevo compañero traten de hacerlo parecer que es loco? ¿Quizás tienen como objetivo quedarse con su departamento? ¿Quieren deshacerse de él? ¿Y dónde está Lucy, su otra hija? Perdido en un laberinto de preguntas sin respuesta, Anthony trata desesperadamente de averiguar qué sucede a su alrededor…

 

 

El padre relata la dolorosa trayectoria de un hombre cuya realidad poco a poco se desquebraja ante nuestros ojos. La película acaparó varias de las nominaciones principales del Oscar y otros Festivales: Anthony Hopkins se llevó el Oscar a Mejor Actor y la película obtuvo el Oscar a Mejor Adaptación: mismos galardones obtenidos en el BAFTA británico y en los premios a lo mejor del cine independiente inglés, incluyendo Mejor Edición. Premio del público en el Festival de San Sebastián. Goya a la Mejor cinta europea y una larga lista más.

 

El debut de la obra de teatro escrita por el francés Florian Zeller ocurrió en 2012 en París, donde ganó el Premio Molière a la Mejor Obra de Teatro. Christopher Hampton hizo la traducción al inglés y se estrenó en el West End de Londres en 2015, ganando el Premio Olivier al Mejor Actor para Kenneth Cranham. Frank Langella hizo de protagonista cuando la obra se presentó en Broadway y ganó el Premio Tony. En ese 2015 se realizó la película Florida de Philippe Le Guay que adaptaba libremente la obra teatral de Zeller. Finalmente, el propio Zeller decidió debutar como realizador adaptando su propia obra junto con Hampton y el resultado es un inquietante y conmovedor descenso a la mente de un octogenario que va perdiendo sus capacidades mentales debido a una demencia senil.

 

El director, ha insistido en relatar que durante su juventud convivió con el Alzheimer de su abuela y lo que intentó transmitir al espectador fue la desorientación espacial y mental de la realidad confusa y deformada donde se repiten acciones y cambian personajes de tal forma que te sientes como el propio enfermo. De ahí, el primer punto importante de ésta película: introducirte en una mente perdida y confundida lo que genera además confusión en el propio espectador hasta que de a poco va entendiendo la situación y al mismo tiempo un cierto suspenso ¿Lo que vemos es real…es imaginario?

 

“Quise hacer algo exigente y crudo, una experiencia”… “Tenía que encontrar una forma visual de hacerla cinematográfica y mi intuición fue que tenía que usar el espacio. Cuando adaptas una obra a una película, la primera idea que surge es el escribir nuevas escenas en exteriores para que todo se sienta más cinematográfico, pero eso es justamente lo que no hice. Tomé la decisión de permanecer en ese apartamento para que el lugar fuera como el espacio de la mente y usarlo así de manera adecuada para el cine…” -Florian Zeller-

 

Justo es lo que hace El padre como película: manipular el sentido de la orientación y la mente del espectador. Al filmar en un Estudio, Zeller y su equipo de ambientación escenográfico podían mover muros, cambiar las proporciones, los colores, los muebles. Desorientando con ello al espectador; es decir, el set del departamento se trastoca en un laberinto tal y como sucede en la mente del protagonista. Uno reconoce el espacio, pero al mismo tiempo, uno se da cuenta que parte del mobiliario desaparece o algunos de los colores cambian. Con ello, el realizador consigue sembrar la duda en el espectador para distinguir lo que es real de aquello que no lo es. A ello se suma el eficaz y sutil montaje que consigue colocar al espectador en distintos escenarios físicos o mentales.

        Por supuesto, para esto, se necesita rodearse de actores extraordinarios para que la eficacia del montaje, del escenario y de la trama, así como sus afilados diálogos, sean creíbles y funcionen. Sin un actor como Anthony Hopkins capaz de moldear hasta el más mínimo detalle, se perdería eficacia y los estados de ánimo por los que pasa el protagonista serían inverosímiles: impotencia, frustración, enojo, alegría, tristeza y llanto. Algo similar sucede con los actores periféricos de apoyo: Olivia Colman no necesita más que una mirada o una sonrisa para ofrecer un estado de ánimo devastador. Lo mismo ocurre con Rufus Sewell como el ex marido, Imogen Poots como la joven auxiliar que se parece a la otra hija de Anthony y la mujer (Olivia Williams) que de pronto aparece como la hija de éste o el hombre (Mark Gattis) que dice ser el marido y que resultan ser los enfermeros del hogar de retiro al que han llevado finalmente al protagonista, quien tiene por cierto instantes donde la sobreactuación amenaza con salir: la escena de los pasos de tap o el llanto al final.

 

      No sólo eso, la película juega también con algunas metáforas que pueden ser obvias pero que funcionan a la perfección: el reloj de muñeca que constantemente desaparece: es decir, el tiempo se acaba, se pierde, la maquinaria de éste como la maquinaria cerebral del protagonista. O la escultura aquella donde parte de la cabeza ha sido arrancada. Quizá El padre no tenga el impacto dramático y la fuerza de una obra como Amor (2012) de Michael Haneke que relata la historia de una pareja de ancianos cuando ella empieza a perder la cordura, no obstante, la originalidad de la propuesta le otorgan enormes posibilidades a la futura carrera como realizador al debutante Florian Zeller. 

         El personaje en el que se sumerge Hopkins resulta muy complejo; no obstante, lo que éste enorme actor consigue transmitir al espectador es lo que uno magina podría ser en realidad la enfermedad de Alzheimer y/o la demencia senil. Un tópico abordado en otras producciones importantes. Además de la citada Amor, se encuentra; Lejos de ella (2007) de Sarah Polley, en la que se construye una trama realista y melancólico sobre la memoria: los recuerdos imborrables que se trastocan en sufrimiento y como la perdida de esos instantes del pasado, terminan por redimir a una pareja madura, cuando, queda claro que Fiona (Julie Christie) padece Alzheimer. En el extremo opuesto de un melodrama romántico como Diario de una pasión (Nick Cassavetes, 2004), que relataba la historia de amor vertido en el cuaderno de una anciana con Alzheimer y cuya aparente cura se fincaba en la esperanza y la paciencia.  O aquellos primeros síntomas de un prematuro y raro Alzheimer que irá minando la vida de la entusiasta e inteligente mujer de sólo cincuenta años de edad que encarna Julianne Moore en: Siempre Alice (Richard Glatzer y Wash Westmoreland, 2014), así como la conmovedora cinta turca La caja de Pandora (Yesim Ustaoglu, 2008), que involucra a tres hermanos separados por sus diversas rutinas, que se ven en la necesidad de reunirse ante la enfermedad que va minando progresivamente a su nonagenaria madre.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

27 de abril 2021

LA DAMA DE ORO

(Woman in Gold, Gran Bretaña-Estados Unidos-Austria, 2015)

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Dirección. Simon Curtis/ Guion. Alexi Kaye Campbell, E. Randol Schoenbergy Maria Altmann/ Fotografía en color. Ross Emery/ Música. Martin Phipps y Hans Zimmer/ Edición. Peter Lambert/ Dirección de Arte. Andrew Ackland-Snow, Caty Maxey/ Diseño de Producción. Jim Clay/ Vestuario. Beatrix Aruna Pasztor/ Producción. David M. Thompson, Kris Tykhier, Joanie Blaikie, Peter Heslop, Origin Pictures, BBC Films/ Con. Helen Mirren (Maria Altmann), Ryan Reynolds (Randy Schoenberg), Daniel Brühl (Hubertus Czernin), Katie Holmes (Pam Schoenberg),

Tatiana Maslany (Maria Altmann joven), Max Irons (Fritz Altmann), Charles Dance (Sherman), Antje Traue (Adele Bloch-Bauer), Elizabeth McGovern (jueza Florence Cooper), Jonathan Pryce (presidente del tribunal supremo) / Duración. 109 mins.

SINOPSIS

Tras huir de Viena sesenta años atrás en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, una anciana judía llamada Maria Altmann, emprende hacia 1998, un viaje para reclamar las posesiones que los nazis robaron a su familia, entre ellas la célebre obra de Gustav Klimt: Retrato de Adele Bloch-Bauer I. El cuadro, un retrato de su tía Adele, se convirtió en un tesoro nacional austriaco, hasta el punto de que el país lo considera su Mona Lisa.

       Indagando entre las pertenencias de su difunta hermana, Maria descubre una carta que hace referencia a varios intentos infructuosos por recuperar cinco obras de Klimt. Los cuadros en cuestión pertenecieron en tiempos a su familia y por entonces estaban expuestos en la reconocida Galería Belvedere en Austria. Convencida de que las obras deben ser devueltas a su familia para rectificar las injusticias del pasado, Maria se pone en contacto con un joven abogado de procedencia austriaca: Randy Schoenberg.

        Randy acaba de estrenarse como padre y como licenciado en un importante bufete de abogados y, de entrada, este caso tan poco convencional le provoca dudas. No obstante, el encanto de las célebres obras y el deseo de honrar a sus antepasados le hacen cambiar de opinión. El joven abogado echa mano de la tenacidad para suplir su falta de experiencia y descubre que el gobierno austriaco lleva años intentando enterrar el caso y haciendo todo lo posible por evitar que los cuadros salgan del país, sin embargo, recibe la ayuda de Hubertus Czernin, un periodista que logra encontrar la pieza faltante.

        Maria y Randy se embarcan en una ardua batalla legal que los llevará hasta el corazón del gobierno austriaco y ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Por el camino, Maria revivirá los felices recuerdos de la familia que dejó en Viena, el dolor que sintió al perder lo que más quería y su estresante huida hacia Los Ángeles, California, junto con su marido Fritz. Randy encontrará la medida exacta a las disputas legales y conseguirá que Maria recupere los cuadros, una victoria agridulce en vista de todo lo que su familia perdió por el camino.

La dama de oro, es un thriller histórico, inspirado en una apasionante historia real: el de una mujer que superó múltiples obstáculos con la ayuda de un joven abogado y logró corregir un agravio ocurrido seis décadas atrás. Con ésta película, Helen Mirren obtuvo la nominación a la Mejor Actriz por parte del Sindicato de Actores/Actrices.

La verdadera historia de Maria Altmann

Maria Altmann, la menor de cinco hermanos, nació en Viena en 1916, nueve años después de que Gustav Klimt completara el retrato dorado de la hermana de su madre, Adele. Las hermanas Bauer se habían casado con los hermanos Ferdinand y Gustav Bloch, y los cuatro vivían en un apartamento señorial en una de las principales avenidas de la capital, Elisabethstrasse. Los Bloch-Bauer (sobre todo Adele y su marido Ferdinand) eran destacadas figuras de la floreciente comunidad judía vienesa y fueron grandes mecenas del arte. La propia Adele organizó una exposición en Viena que visitaron figuras de la talla de Gustav Mahler, Arthur Schnitzler y Gustav Klimt.

          Klimt fue uno de los alumnos aventajados de la escuela del Art Nouveau de Viena. Sus obras eran conocidas por su erotismo, y Adele Bloch-Bauer fue una de sus modelos favoritas. El retrato dorado convierte a la tía de Maria en una reina egipcia vestida con oro y joyas. Adele murió de meningitis en 1925, pero años después Maria recibió el collar que luce Adele en la obra como regalo de bodas de parte de su tío. Cuando tenía 21 años, Maria se casó con un cantante de ópera en ciernes llamado Fritz Altmann. Seis semanas más tarde, el 13 de marzo de 1938, la Alemania de Hitler anexionó Austria al Tercer Reich. Los nazis austriacos entraron a la fuerza en empresas y domicilios judíos, y los Bloch-Bauer lo perdieron todo. Después de que Fritz fuera detenido y pasara un corto periodo retenido en Dachau, uno de los primeros campos de concentración, él y Maria diseñaron un plan para huir de Viena. Su primer destino fue Inglaterra y de ahí, rumbo a Estados Unidos.

        El padre de Maria se quedó en Austria y murió al poco de marcharse ella. El apartamento de Elisabethstrasse se quedó vacío y los nazis lo saquearon. El collar de Adele, el regalo de Maria, acabó en posesión de Emmy, la mujer de Hermann Goering. En 1943, bajo el auspicio de los nazis austriacos, aquellas obras de Klimt se incluyeron en una exposición y fue entonces cuando el Retrato de Adele Bloch-Bauer I se convirtió en La dama de oro. Al llegar a Estados Unidos, Maria y Fritz se instalaron en California, donde tuvieron cuatro hijos. En su testamento, el tío de María legó todas sus pertenencias a las tres sobrinas que seguían con vida, pero el gobierno austriaco medió para que las herederas renunciaran a los cuadros de Klimt a cambio de recuperar las obras menores de la colección de Ferdinand. En 1998, Maria contactó a Randy Schoenberg, un joven abogado amigo de la familia (nieto de otro refugiado vienés, el compositor Arnold Schoenberg), y le pidió que montara un caso contra el gobierno austriaco para impugnar la apropiación indebida de la obra de Klimt. El origen de los cuadros fue motivo de gran polémica, puesto que la voluntad de Adele Bloch-Bauer había sido legar las obras a la Galería Nacional de Austria. Adele murió en 1925, años antes de la invasión nazi, y su marido Ferdinand redactó un nuevo testamento legal en el que nombraba como herederas a sus sobrinas. Cuando Austria rechazó la petición de Maria, ella y Schoenberg decidieron tramitar el caso a través del sistema judicial estadounidense, que permite a sus ciudadanos iniciar un proceso legal para llevar a juicio a un gobierno extranjero.

        Al ver que la sentencia favorecía a Altmann, Austria accedió a presentarse ante un panel de arbitraje compuesto por tres jueces austriacos. Todo parecía estar a favor de Austria, pero el 17 de enero de 2006 se anunció la sentencia: los cinco cuadros de Klimt debían ser devueltos a Maria Altmann y su familia. Ese mismo año, las obras se expusieron en Los Ángeles, la ciudad adoptiva de Maria, antes de ir a subasta y venderse a colecciones privadas. El magnate de la cosmética Ronald Lauder compró el Retrato de Adele Bloch-Bauer I por 135 millones de dólares para exponerlo en la Neue Galerie, su galería de Nueva York. Maria murió en 2011 a los 94 años.

Coincidieron en el año 2015, algunas películas que proponían nuevas aristas al tema del nazismo y el holocausto. En este caso, el robo de piezas artísticas llevado a cabo por los nazis durante la Segunda Guerra. Así lo muestra Mortdecai (David Koepp, 2015), sobre una pintura de Goya que oculta el número de una cuenta secreta de los alemanes. Y Operación Monumento (George Clooney, 2014), acerca del saqueo germano de obras de arte ocultas en minas y castillos. A éstas, se sumaría La dama de oro, con la que el cineasta Simon Curtis (Mi semana con Marilyn) se sumergía una vez más en la cotidianidad del pasado. En este caso, para narrar la odisea de una mujer judía que regresa a Austria, para recuperar su herencia: el celebérrimo Retrato de Adele Bloch-Bauer I de Gustav Klimt, confiscado por los nazis de su propia casa y rebautizado por ellos como: La dama de oro…

        … “A la hora de elegir el reparto Curtis lo tuvo claro desde el principio: quería que Helen Mirren diera vida a Maria Altmann, una mujer indomable, testaruda y luchadora. “Conocía a Helen, pero no había trabajado con ella. Fue estupendo comprobar que compartía mi entusiasmo por el guión. El papel le viene como anillo al dedo porque es una mujer muy inteligente e independiente. No se anda con tonterías. Es de origen ruso, por lo que resulta creíble al interpretar a una mujer de ascendencia judía. Ha sido una suerte enorme poder contar con ella. Helen es una intérprete de lujo que borda todos los papeles que interpreta…Es muy sutil y delicada, pero también graciosa e irreverente. Tiene todo lo que buscábamos en Maria, hasta ese espíritu inconformista…”  -Lahiguera.com-

       La película es sobre todo un ajuste con el pasado que destaca por una producción impecable en la que se dan cita con eficacia todos los lugares comunes del género: los personajes dedicados a obstaculizar, la protagonista empeñada en recuperar la dignidad robada, el joven abogado que lucha por una causa justa, el periodista astuto que descubre la pieza clave. A su vez, los momentos de humor como ese diálogo en el que se dice: “Esto parece una película de james Bond”, y por supuesto de intriga y suspenso. Sin embargo, Curtis los engarza con tal eficacia que La dama de oro resulta inquietante y muy entretenida. Pero sobre todo, la verdadera historia de María Altmann, brilla por el siempre vigoroso y verosímil trabajo histriónico de Helen Mirren.

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

13 de abril de 2021

ENTRE LA RAZÓN Y LA LOCURA

The Professor and the Madman, Irlanda-Estados Unidos, 2019

EntrelaRazonylaLocura1Dirección. Farhad Safinia/ Guión. John Boorman, Todd Komarnicki y Farhad Safinia, inspirados en la novela de Simon Winchester/ Fotografía en color. Kasper Tuxen/ Música. Bear McCreary/ Edición. Dino Jonsater/ Dirección de arte. Nenazoma McNamee/ Vestuario. Eimer Ni Mhaoldomhnaigh/ Diseño de Producción. Tom Conroy/ Producción. Voltage Pictures, Fábrica de Cine, Definition Films, 22h22, Zik Zak Filmworks, Caviar Antwerp NV, Fastnet Films, Leonard Glovisnki, Macdara Kelleher, Nicolas Chartier, Gaston Pavlovich, Jenny O’Brien/ Con. Mel Gibson (Profesor James Murray), Sean Penn (Doctor William Chester Minor), Eddie Marsan (Sr. Muncle), Natalie Dormer (Elisa Merret), Jennifer Ehle (Ada Murray), Steve Coogan (Frederick James Furnivall), Stephen Dillane (Doctor Richard Bryan), Ioan Gruffudd (Henry Bradley), Jeremy Irvine (Charles Hall), Laurence Fox (Philip Lyttleton)/ Duración. 124 mins.

SINOPSIS

Hacia 1878, el profesor James Murray comienza a compilar palabras para la primera edición del Diccionario Oxford de la Lengua Inglesa, una labor compleja y titánica. A pesar de su voluntad y capacidades académicas, la tarea es en efecto abrumadora hasta que conoce al esquizofrénico cirujano estadunidense William Chester Minor acusado de homicidio y encarcelado de por vida por el asesinato de un hombre de familia. El doctor Minor ayudará a Murray a realizar las compilaciones y asociaciones haciendo más fácil la tarea al equipo del Profesor Murray a quien se otorgan los honores y fama, si bien el nombre de Minor aparece como un colaborador en la obra. La degradación psicológica de Minor es severa y recibe tratamientos experimentales que le provocan graves daños. La relación profunda con él llevará a Murray a apoyarlo hasta conseguir su liberación por medio de una expatriación a los Estados Unidos.

 

Entre la razón la locura obtuvo el premio a la Mejor Banda Sonora en el International Film Music Critics Award

 

 

En 1999 Mel Gibson protagonizaba el thriller noir Revancha de Brian Helgeland y adquiría los derechos de El profesor y el loco/ The Surgeon of Crowthorne: A Tale of Murder, Madness and the Love of Words de Simon Winchester publicado un año antes; ello, con el fin de producirla y dirigirla. 17 años más tarde, Gibson cedió la dirección a su co guionista de Apocalypto (2006) el debutante de origen iraní Farhad Safinia, quien rescribió el primer tratamiento argumental junto con el mítico realizador inglés John Boorman (Amarga pesadilla, Excalibur)…

 

… “El rodaje estaba en marcha. Sin embargo, todo se complicó. Gibson y Farhad Safinia pidieron a Nicolas Chartier, jefe de la productora Voltage, que lideraba la producción, filmar cinco días más en Oxford, Inglaterra. Querían hacer allí nuevas tomas de varias escenas claves en lugar de en el Trinity College de Dublín. Pero el productor se cansó, dijo que la película ya estaba por encima del presupuesto…A Safinia le quitaron de los créditos como director y aparece firmada por un seudónimo, P.B. Shemran, después de pasar por los tribunales. Ante el juez, Gibson y su productora, Icon Productions, pidieron «secuestrar» la película por las desavenencias creativas y sobre el resultado final. El actor alegó que Voltage incumplió su acuerdo al negarse a permitir que Safinia completara el montaje. La jueza dijo que no, que la película se podría estrenar. Gibson salió de los tribunales renegando de la película y diciendo que no hablaría más de ella. Su sueño de 20 años terminó en pesadilla. Desde la sentencia, Gibson y Safinia rechazan cualquier vinculación con lo que se pueda ver en pantalla. Y aunque la compró una distribuidora, no se llegó a estrenar comercialmente en las salas de Estados Unidos… -con información de ABC, España-

Unas síntesis biográficas

 

Sir James Murray (1837-1915), nació en Denholm, en la frontera escocesa. Hijo mayor de un sastre de pueblo, fue un niño precoz que dejó la escuela a los catorce años porque sus padres no estaban en condiciones económicas de costear los estudios. Con todo, a los 17 años se recibió como maestro de gramática en Hawick. En 1861 Murray se mudó a Londres y se empleó en un Banco mientras continuaba en su tiempo libre dedicado a sus intereses académicos: el lenguaje y la etimología. En 1863, se casó en segundas nupcias con Ada Agnes Ruthven. Su erudición lingüística incluía fuertes conocimientos del: italiano, francés, catalán, español y latín y a su vez: portugués, alemán y danés. No sólo eso, entendía lenguas celtas y eslavas y suficiente conocimiento de hebreo y siríaco para leer y comprender el Antiguo Testamento. En 1869 fue miembro del Consejo de la Sociedad Filológica de la que se convertirá en presidente, y para 1873 había dejado su trabajo en el banco para enseñar en la Mill Hill School y publicó: El dialecto de los condados meridionales de Escocia, obra que acrecentó su fama en los círculos filológicos. Murray tuvo once hijos con Ada, todos con el apellido Ruthven por un acuerdo con su suegro, George Ruthven. El 26 de abril de 1878, Murray fue invitado a Oxford, donde se le propuso editar un nuevo diccionario del idioma inglés que incluyera todas las palabras existentes en el habla inglesa en todo el mundo, con sus variados significados. Un año después se oficializó el acuerdo; la idea era que le llevara diez años de trabajo para completar unas 7000 páginas, en cuatro volúmenes. De hecho, cuando los resultados finales se publicaron en 1928, la obra abarcó veinte volúmenes, con 414.825 definiciones y 1.827.306 citas empleadas para ilustrar los significados de las palabras.

        En 1884 Murray y su familia se mudaron a una casa más grande, donde construyó un segundo scriptorium en el jardín, mayor que el primero, con más espacio de almacenamiento para el siempre creciente número de papeles enviados a Murray y su equipo. Incluso, el correo británico colocó un buzón especial en la acera de su casa. Murray continuó trabajando en su diccionario, sin que la edad o la salud quebrantada disminuyeran su entusiasmo. Murió el 26 de julio de 1915 y fue sepultado en Oxford…

 

      …William Chester Minor (1834-1920), fue un cirujano del ejército estadounidense, paciente e investigador de un hospital psiquiátrico. Estuvo recluido en un hospital psiquiátrico en Inglaterra de 1872 a 1910 después de que, atormentado por la paranoia, le disparó a un hombre. Más tarde se convirtió en colaborador del Diccionario Oxford que preparaba el Profesor James Murray; de hecho, fue uno de los voluntarios más eficaces del proyecto, utilizando su gran biblioteca personal de libros antiguos y compilando citas que ilustraban la forma en que se usaban determinadas palabras.

      Fue aceptado por el ejército de la Unión como cirujano; existe una historia no verificada de que Minor recibió la tarea de castigar a un soldado irlandés, marcándolo en la cara con una D de “desertor” y que este incidente jugó un papel en los delirios de Minor. En 1871 se fue a Londres con el fin de mejorar su estado mental. Atormentado por su paranoia, mató a tiros a un hombre llamado George Merrett, a quien Minor creía que había irrumpido en su habitación en febrero de 1872. Merrett se dirigía al trabajo para mantener a su familia de seis hijos, a él mismo y a su esposa embarazada, Eliza. Después de un período previo al juicio en la cárcel Horsemonger Lane de Londres, Minor fue declarado inocente por demencia y encarcelado en el asilo de Broadmoor. Como tenía su pensión del ejército estadunidense y no se le consideraba peligroso, se le dio un alojamiento bastante cómodo y pudo comprar y leer libros y se convirtió en uno de los voluntarios más eficaces del Diccionario Oxford.

            A menudo lo visitaba la viuda del hombre al que había matado, y ella le proporcionaba más libros. Pasaron varios años antes de que el Profesor James Murray se enterara de la historia de Minor y lo visitara en enero de 1891. En 1899, Murray elogió las enormes contribuciones de Minor al diccionario, afirmando que “podríamos ilustrar fácilmente los últimos cuatro siglos a partir de sus citas”. La condición de Minor se deterioró y en 1902, debido a sus delirios, se auto mutiló el pene. Gracias a Murray, Minor fue puesto en libertad en 1910 por orden del entonces ministro del Interior Winston Churchill y fue deportado a Estados Unidos y residió en el Hospital St. Elizabeths, donde le diagnosticó esquizofrenia y murió en 1920…

 

 

La posproducción le llevo a Mel Gibson tres años y luego de librar la batalla legal con los coproductores, se pudo estrenar fuera de Estados Unidos, Entre la razón y la locura, mezcla de drama biográfico de época, relato de obsesiones culturales e historia de locura, crimen y sicopatía que narra como sabemos, la increíble trama de la creación de una obra monumental: el Diccionario Oxford de la Lengua Inglesa.

       Farhad y Gibson sintetizan en dos horas un proceso de medio siglo en el que participaron centenares de colaboradores, pero sobre todo, dos seres atípicos. Por un lado, el lexicógrafo y profesor escocés James Murray, coordinador del proyecto iniciado en 1878 y el cirujano militar estadunidense William Chester Minor, un homicida paranoide cuyos instantes de lucidez los pone al servicio del diccionario desde su celda en un asilo de dementes criminales.

      Entre la razón y la locura tiene algunos instantes brillantes relacionados con la dramática biografía de Minor, fuera de ello está más cerca de un telefilme como el encuentro entre Murray y un joven Winston Churchill, o la emotiva reunión entre el profesor y el loco, luego de su larga colaboración epistolar. Se trata sobre todo de un trabajo que trata de resaltar una labor titánica y los entrecruzamientos demenciales que sucedieron a su alrededor y destacar a su vez un asunto político como el de la supremacía de la lengua inglesa.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

Martes 30 de marzo de 2021

 

ESTACION CENTRAL DE BRASIL

Central do Brasil, Brasil-Francia, 1998

EstacionCentral1Dirección. Walter Salles Jr./ Guion. Marcos Bernstein, Joao Emanuel Carneiro, Walter Salles/ Fotografía en color. Walter Carvalho/ Música. Antonio Pinto, Jacques Morelenbaum/ Edición. Felipe Lacerda, Isabelle Rathery/ Dirección de Arte. Moisés Alexandre/ Diseño de Producción. Cassio Amarante y Carla Caffé/ Vestuario. Cristina Camargo/ Producción. Arthur Cohn, Martine de Clermont Tornerre, Robert Redford, Walter Salles Jr., Ministerio de Cultura, Riofilme/ Con. Fernanda Montenegro (Isadora o Dora Teixera), Marilia Pera (Irene), Vinicius de Oliveira (Josué), Soia Lira (Ana), Othón Bastos (César), Otavio Augusto (Pedrao), Stela Freitas (Yolanda), Matheus Nachtergaele (Isaías), Caio Junqueira (Moisés), Socorro Nobre (cliente de Dora)/ Duración. 110 mins.

SINOPSIS

Isadora (Dora), es una profesora retirada de sesenta años, que se gana la vida escribiendo cartas en la Estación Central de Río de Janeiro. Se trata de una mujer fría y solitaria que no siente culpa al desechar las cartas por cuyo envío sus clientes pagaron. Un día, llega con Dora, una mujer con un niño y redacta una carta al padre de este, pero sorpresivamente la madre muere atropellada por un autobús al salir de la estación, y el niño, llamado Josúe queda solo. Dora se lo lleva con una amiga, y allí planea dejarlo en una supuesta casa de acogida donde le ofrecen dinero por Josué, dinero con el cual compra un televisor. Al ver el aparato, la amiga logra hacerla confesar y le hace entender que el futuro de Josué probablemente sea el de tráfico de órganos, por lo que Dora, arrepentida, rescata al niño. Sin muchas opciones, y contra la voluntad de ambos, Dora decide acompañarlo para buscar a su padre y es durante este viaje donde se percatan ambos de lo valioso que es la presencia del otro. Ese viaje por la geografía brasileña, sirve para que los dos recuperen la humanidad perdida, uno por su repentina orfandad y ella por su difícil vida. Dora, al creer que encontrarán al padre de Josué, le insiste en el hecho de que debe olvidarla, pues así ella lo hizo con su propio padre, pero el escenario cambia cuando no localizan al padre del niño. Ante esto, Dora le ofrece a Josué que se vaya con ella para formar una familia, cosa que ella anhela profundamente. Sin embargo, se encuentran con los medios hermanos de Josué, quienes, sin saber que el niño es su hermano, le ofrecen hospedaje a él y a Dora. Ahí se enteran por medio de una carta de los planes del hombre de vivir junto a todos sus hijos, y Dora decide dejar a Josué junto a sus hermanos, yéndose al amanecer y despidiéndose con una carta donde le explica que ellos le darán la familia que merece y pidiéndole que no la olvide jamás.

 

Estación central de Brasil obtuvo las nominaciones al Oscar por Mejor Película Extranjera y Mejor Actriz y ganó el Globo de Oro a Mejor Película de habla no inglesa y el BAFTA británico por la misma categoría. En el Festival de Berlín arrasó con los premios a Mejor Película, Actriz y Premio del jurado ecuménico, al igual que en el Festival de cine de La Habana donde obtuvo los galardones a: Mejor Película, Director, Actriz, Premio Especial del Jurado y Actuación infantil. En los Premios a lo más destacado del cine brasileño logró: Mejor Película, Director, Actriz, Guión, Fotografía, Música y Actor revelación. En San Sebastián obtuvo el Premio del Jurado y del público, y múltiples premios en diversos festivales más.

 

 

 

 

 

Con Tierra extranjera (1995 –co dirigido con Daniela Thomas-), Walter Salles Jr., recuperaba los postulados de un cine carioca que apostaba por una nueva identidad nacional en un momento particularmente difícil en la que emigraban más de 800 mil brasileños en busca de oportunidades que su país les negaba. El relato de un joven que viaja de Brasil a Portugal para obtener dinero y establecerse en San Sebastián, España, la tierra natal de su madre fallecida, servía a Salles Jr., para hablar de la crisis de identidad en esta crónica solidaria de la miseria brasileña, sus mitos y sus raíces culturales.

       El carnaval, las favelas, la ignorancia, la pobreza, la prostitución, el futbol y la música popular, dejaron de ser un folclorismo pintoresco para convertirse en temas y testigos de la realidad imperante. Los problemas cotidianos de un país en vías de la militarización provocaron una renovación fílmica y una oleada de cineastas que pasaban del cineclubismo y la crítica a la realización: Glauber Rocha, Carlos Diegues, Leon Hirzman, Joao De Andrade y Ruy Guerra, inspirados en una obra sencilla y fresca realizada por el padre del cinema novo, Nelson Pereira Dos Santos, responsable de Río, 40 Grados (1955).

         Walter Salles Jr., se trastocó en el heredero natural de éstos cineastas y sus relatos sociales, como una suerte de metáforas lúdicas y sensibles, explorando algunos de los problemas sociales como el abandono infantil, la miseria, la tragedia de la tierra, la represión o la subsistencia en sociedades hostiles en las que aún suceden los milagros. A principios de los ochenta, Salles Jr. Inicia su carrera como realizador de comerciales, especiales de TV y documentales sobre cineastas y escritores latinoamericanos, hasta que recibe la oportunidad de realizar un proyecto de novela negra sobre la violencia en Brasil que tiene problemas debido a la crisis económica y es ahí cuando empieza a preparar Tierra extranjera, seguida de Estación central de Brasil, cuyo guión obtuviera el premio Cinema 100 que otorgaba el Sundance Institute y el NHK de Japón, centrado en una ex profesora que se gana la vida escribiendo cartas para una mayoría analfabeta y un niño de nueve años cuyo mayor deseo es conocer a su padre.

 

       Estación central de Brasil es una afortunada mezcla de fábula moral, película de carretera y drama neorrealista de crítica social, como una suerte de gran metáfora lúdica y sensible de sentimientos perdidos y recuperados en medio del caos humano y de una brutal ignorancia. Dora (una excepcional Fernanda Montenegro) es una ex profesora de Primaria que se gana la vida escribiendo cartas para una mayoría analfabeta que día a día recorre los pasillos de la Estación central de trenes de Río de Janeiro. Ella, es el puente de cientos de hombres, mujeres, niños y ancianos que buscan desahogarse, compartir un trozo de esperanza, dictar cartas de amor, o simplemente contactar parientes lejanos como lo intenta Ana y su hijo de nueve años, Josué (Vinicius de Oliveira, toda una revelación), cuyo mayor deseo es conocer a su padre a quien nunca ha visto.

     La primera parte del filme sirve a Salles Jr. para mostrar a una urbe enloquecida, deshumanizada y cínica, donde un ladrón adolescente es abatido sin piedad, los niños son vendidos para despojarlos de sus órganos, o una redactora de cartas como Dora jamás coloca en el correo las misivas que escribe preocupada únicamente por su existencia miserable y reprimida. Sin embargo, una situación trágica -la muerte de la madre de Josué y la posibilidad de que éste sea vendido-, provoca un cambio en su vida vacía y egoísta que da pie a un viaje interior y al interior mismo de un país fantasmal cuando Dora y el niño emprenden la búsqueda del padre de éste.

         En efecto, Estación central de Brasil da un giro inesperado en su segunda mitad para avanzar por los caminos del cine de carretera o road movie de aprendizaje y conocimiento. El cineasta y sus personajes se adentran en las entrañas de un Brasil enigmático, paupérrimo y fanático, pero con mucha paz espiritual: una suerte de remanso cristiano en medio de rezos, cánticos, peregrinaciones e imágenes religiosas. Signos de esperanza en medio de la nada como el pañuelo de la muerta, un muro de peticiones, o un padre que parece no existir.

         Estación central de Brasil es una suerte de Paisaje en la niebla (Theo Angelopoulos, 1989) amable y tropical. Una mezcla de lo mejor del cinema novo brasileño y de las situaciones más disfrutables del neorrealismo italiano. Un filme efectista quizá, sensiblero, e incluso ambiguo en su descripción del fanatismo y la ignorancia, pero auténtico y honesto en el tratamiento de las emociones; y ahí está para demostrarlo el excepcional plano final de Dora, quien se reconcilia consigo misma y con su pasado cuando consigue escribir su primer carta personal.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

15 de marzo de 2021

 

OTRA RONDA

Dinamarca-Suecia-Noruega, 2020

Dirección. Thomas Vinterberg/ Guión. Thomas Vinterberg y Tobías Lindholm / Fotografía en color. Sturla Brandth Grovien/ Música. Nikolaj Egelund/ Edición. Janus Billeskov Jansen y Anne Osterud/ Dirección de arte. Rasmus Balslev-Olesen/ Vestuario. Ellen Lens y Manon Rasmussen/ Diseño de Producción. Sabine Hviid/ Producción. Zentropa Films, Sisse Graun, Kasper Dissing, Mark Denessen, Marie Gade, Arnold Heslenfeld, Sydsel Hybschmann, Laurette Schilling, Frans Van Gestel/ Con. Mads Mikkelsen (Martin), Thomas Bo Larsen (Tommy), Magnus Millang (Nikolaj), Lars Ranthe (Peter), Maria Bonnevie (Anika), Helene Reingaard Neumann (Amalie), Susse Wold (Rector de la prepa), Magnus Sjorup (Jonas), Silas Cornelius Van (Kasper), Albert Rudbek Lindhardt (Sebastien)/ Duración. 116 mins.

SINOPSIS

Los profesores de un instituto preparatoriano de Copenhague: Martin, Tommy, Peter y Nikolaj, luchan con estudiantes desmotivados y sienten que sus vidas se han vuelto aburridas y rancias. En una cena para celebrar el cumpleaños 40 de Nikolaj, el grupo comienza a hablar sobre un psiquiatra, Finn Skarderud, quien asegura que mantener un contenido de alcohol en sangre de 0.050 consigue que las personas sean más creativas y relajadas. Mientras el grupo descarta la teoría, Martin, deprimido debido a problemas en su matrimonio, se inspira y comienza a beber en el trabajo. El resto del grupo decide unirse, considerando la terrible experiencia como un experimento para probar la teoría. Acuerdan un conjunto de reglas: su nivel de alcohol en sangre nunca debe estar por encima de 0.05 y no deben beber después de las 8 de la noche. Las consecuencias pondrán a prueba su trabajo y su relación con su entorno.

        En un breve período de tiempo, los cuatro amigos se encuentran más relajados tanto en su trabajo como su vida privada. Martin, logra reconectarse con su esposa e hijos y alumnos. Entonces, llevan el experimento más lejos, el grupo aumenta el límite diario a 0.10 y deciden beber en exceso para observar cómo responden sus cuerpos y mentes. El grupo tiene una noche divertida, pero después de llegar a casa borrachos, tanto Martin como Nikolaj son confrontados por sus familias. La esposa de Martin lo deja y deciden abandonar el experimento.

Meses después, todos los miembros del grupo han dejado de beber durante el día a excepción de Tommy, quien se ha vuelto alcohólico. Expulsado de su trabajo, Tommy sube a su barco, navega hacia el océano y muere. Los tres miembros restantes del grupo salen a comer después del funeral de Tommy y parecen reacios al alcohol que se sirve. Mientras comen, un grupo de sus estudiantes recién graduados pasa en varios autobuses y Martin, Peter y Nikolaj se unen a sus celebraciones. Martin recibe un mensaje de su esposa que dice que está dispuesta a darle una nueva oportunidad a su matrimonio. Triste y a la vez lleno de alegría, Martin baila con el resto de los asistentes a la fiesta.

 

La más reciente y excepcional película de Thomas Vinterberg obtuvo los principales premios a lo Mejor del cine europeo: Película, Director, Guión y Actor (Mads Mikkelsen). A su vez: Mejor Actor y Premio Feroz de la crítica en el Festival de San Sebastián. Mejor película en el London Film Festival y por parte de la Asociación de críticos de Chicago. Premio del público a la Mejor cinta nórdica en el Goterborg Film Festival. Nominada a Mejor cinta extranjera por los premios César de Francia y los Globos de Oro estadunidenses y con seguridad, será nominada al Oscar como Mejor cinta de habla no inglesa.

 

El prestigioso cineasta Thomas Vinterberg (Copenhague, 1969), responsable de otros dramas notables como: La caza (2012) o La comuna (2018), debutó con la brutal película Festen/ La celebración (1998). El co fundador de Dogma 95 y responsable de otros inclementes títulos como: Wendy/ Calles peligrosas (2004) y Submarino (2010) ha obtenido uno de sus mayores éxitos comerciales en plena pandemia con Otra ronda/ Druk, la nueva colaboración entre Vinterberg, el premiado actor Mads Mikkelsen (Valhalla Rising, La caza, Hannibal) y Tobias Lindholm, guionista de La caza; se trata de una poderosa y emotiva reflexión sobre los efectos y consecuencias del consumo alcohol en la vida de las personas…

        …”La película es una encuesta y exploración no sólo del consumo de alcohol, sino de lo incontrolable. Si existe algún mensaje en este relato, es una suerte de mensaje oculto, una batalla por aquello que no puede controlarse…Amo mi país. Espero quedarme allí y estoy orgulloso de la industria cinematográfica danesa, que es sólida, pero pertenezco a una tradición de cuentos oscuros originales de Dinamarca y de toda Escandinavia. El pueblo danés en general es feliz, pero las historias negras me atraen, aunque solo representan a una parte de la sociedad” –Thomas Vinterberg-

 

A un estudiante nervioso por un examen a punto de realizar, uno de sus profesores le recomienda beber un trago de alcohol para mitigar la ansiedad y funciona. Mientras enseña historia, Martin relata a sus alumnos, que el alcohol es lo que une a los grandes hombres del pasado, como Winston Churchill, Ernest Hemingway y otros grandes consumidores de alcohol. Es por ello que el grupo se convence de que esa es la forma de mejorar su vida, así que comienzan el experimento, bebiendo durante horas de trabajo, manteniendo su nivel en 0.5%. Todo ello en una sociedad en la que prevalece el constante consumo del alcohol -“En este país beben como maniacos”, dice la mujer de Martín-, como lo muestra el arranque mismo de la película: la celebración estudiantil en el bosque y más tarde en los vagones del Metro, incluyendo las anécdotas de grandes hombres que hicieron cosas impresionantes bajo el efecto de éste. O la indiferencia y aburrimiento de los profesores y la forma en que esa actitud se transforma en algo  creativo. Tal vez lo mejor de Otra ronda es la manera en que los protagonistas: Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Lars Ranthe y en particular su estrella principal: Mads Mikkelsen, consiguen representar cada una de las etapas del consumo de alcohol y sobre todo su traslado a lo social y a lo personal y las reacciones que cada uno provoca en su familia y en su trabajo. De hecho, el filme puede verse como una celebración del alcohol y de su papel en la vida cotidiana, pero recalca la manera en que en definitiva se debe dominar al monstruo.

         Vinterberg señaló en entrevistas que no buscaba crear la visión negativa del consumo como solemos verlo en personajes alcohólicos, sino algo distinto, un poco más descarado y acorde a la sociedad danesa, que es uno de los países donde más se consume alcohol en el mundo. Y por supuesto, dentro de toda ese placer por las bebidas embriagantes existe un elemento oscuro y de advertencia: la facilidad con la puede uno llegar al alcoholismo y sus efectos dañinos colaterales.

 

En una fase acentuada de adicción dipsomaniaca, el alcoholismo daña los nervios, produce convulsiones, gastritis, cirrosis y delirium tremens. Los alcohólicos pierden eficiencia en el trabajo y a veces, las parejas no resisten ese estado de tensión o acaban congeniando en medio de borracheras como ocurre en Días de vino y rosas (1962) de Blake Edwards. Se trata de un proceso autodestructivo cuyas consecuencias resultan muy cinematográficas en películas dedicadas completamente al tema o en etílicas secuencias clásicas. Por ejemplo, Frederich March y James Mason en Nace una estrella en sus versiones de 1937 y 1954, respectivamente, encarnaron a decadentes alcohólicos que consiguen llevar a las alturas a novatas como Janet Gaynor y Judy Garland, por cierto, una dipsómana consumada.

        Otra gran figura que abusó del alcohol y que brindó algunas escenas antológicas con varias copas de más (ficticias por supuesto) fue el brillante Humphrey Bogart y ahí está para demostrarlo la secuencia de Casablanca (1943) en el Café de Rick, donde le insiste a su pianista negro Doodley Wilson que toque de nuevo el tema musical Los años pasarán. Notables a su vez, las escenas con alcohol de por medio en El tesoro de la Sierra Madre (1948) y sobre todo, en La reina africana (1951), ambas dirigidas por John Huston, compañero de borracheras de Bogart con quien bebían whisky en lugar de agua, en México o en el Congo. Por cierto, en Huracán de pasiones (1948) de la dupla Huston-Bogart, Claire Trevor se llevó el Oscar por su memorable interpretación de una patética alcohólica, amante del villano que encarna Edward G. Robinson.

           No obstante, el primer acercamiento serio sobre las efectos del alcohol, lo ofreció la película Días sin huella (1945) de Billy Wilder, a la que Hollywood le otorgó los principales Oscares incluyendo Película y Actor para Ray Milland, en su papel de un escritor y su dramático y progresivo descenso a la dipsomanía, con escenas notables como aquella del dólar oculto en una azucarera o la botella en el interior de una lámpara, homenajeadas respectivamente en Cliente muerto no paga (Carl Reiner, 1982) y El ceniciento (1951) de Gilberto Martínez Solares, en la que Andrés Soler es un borracho y Germán Valdés Tin Tan, su ahijado, un indígena chamula que resulta ser su hijo.

Otra ronda está lejos de orientarse hacia el maniqueísmo o el simple concepto de la borrachera. Como apunta Kaleem Aftab, en cineuropa.org, Thomas Vinterberg apuesta por el pretexto de la bebida para mostrar un concepto más profundo sobre la condición humana: cuando la vida parece perder sentido y color, muchas de las  veces se debe a nuestro propio dejo y fracaso rutinario y es entonces cuando el alcohol u otras sustancias cobran relevancia, por ello, Otra ronda en un filme que busca celebrar la  manera en que podemos levantarnos de nuestros fracasos y superar nuestras crisis y el concepto de rutina en nuestra vida: resulta sintomático como inician los profesores el año escolar y la manera en que cierran el curso con un considerable aumento en su empeño laboral, social y afectivo…”El mundo nunca es como lo esperabas…”  Todo ello con escenas muy ilustrativas como las imágenes de archivo de los políticos europeos, o la escena con el presidente estadunidense Bill Clinton y el presidente ruso Boris Yeltsin. La secuencia de Martin alcoholizado en clases quien choca contra la pared. El gol que anota el pequeño chico de los anteojos y la manera en que se despide de su profesor de deportes (Tommy) o aquella en la que los amigos se alcoholizan y la esposa de Nikolaj le ha encargado el bacalao. Y sobre todo el plano final mientras se escucha el tema What a LIfe a cargo de Scarlet Pleasure.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

23 de febrero 2021

HOLLYWOODLAND

Hollywoodland, Estados Unidos, 2006

Dirección. Allen Coulter/ Guion. Paul Bernbaum/ Fotografía en color. Jonathan Freeman/ Música. Marcelo Zarvos/ Edición. Michael Berenbaum/ Dirección de Arte. Patrick Banister/ Diseño de Producción. Leslie McDonald/ Vestuario. Julie Weiss/ Producción. Glenn Williamson, Focus Feature, Miramax, Back Lot Pictures, TJ Films Pfroductions/ Con. Adrien Brody (Louis Simo), Ben Affleck (George Reeves), Diane Lane (Toni Mannix), Bob Hoskins (Eddie Mannix), Robin Tunney (Leonore Lemmon), Kathleen Robertson (Carol Van Ronkel), Lois Smith (Helen Bessolo), Phillip MacKenzie (Bill Bliss), Larry Cedar (Chester Sinclair), Molly Parker (Laura Simo), Zach Mills (Billy Simo)/ Duración. 126 mins.

SINOPSIS

16 de Junio de 1959. El popular actor George Reeves, el heroico Hombre de Acero protagonista de la serie de televisión: Las aventuras de Supermán, fallece en circunstancias extrañas en su mansión ubicada en las colinas de Hollywood. Reeves pierde la vida debido a un disparo de bala en un aparente suicidio. Le sobrevive su novia, la aspirante a estrella Leonore Lemmon y millones de fans en estado de shock que no se explican su muerte. No obstante, Helen Bessolo, su desolada madre, se empeñará en averiguar las extrañas circunstancias de la muerte de su hijo. Helen quiere justicia, o al menos saber qué sucedió. El Departamento de Policía de Los Ángeles cierra el caso, entonces Helen contrata por 50 dólares al día al detective privado Louis Simo, quien espía a la esposa de un hombre llamado Chester Sinclair para saber si lo engaña y a su vez, descubre que la clave del fallecimiento se localiza en la tórrida relación que mantenía Reeves con Toni Mannix, la joven esposa de un alto y célebre ejecutivo de los Estudios de la MGM, Eddie Mannix. A medida que pasaban los años, Reeves se volvía cada día más amargado al sentirse un hombre mantenido y por el hecho de que Toni su amante, no usara su influencia para ayudarlo en su carrera como actor. Reeves destruye su traje de Superman para celebrar la cancelación del programa en 1958 y a su vez conoce a una joven en Nueva York, la actriz Leonore Lemmon, y deja a Toni por ella. Toni desconsolada y furiosa está dispuesta a todo.

          Y cómo la verdad y la justicia no son valores muy habituales en Hollywood, Simo divorciado y con un hijo pequeño, sigue algunas pistas, no exentas de peligro, tanto en las alturas como en los bajos fondos, y en su intento por averiguar la verdad, arriesga su propia vida. Asimismo, el caso de Superman, obliga al propio detective a replantear su propia vida y la de su ex mujer y su hijo; elabora tres hipótesis sobre la muerte del actor al tiempo que redescubre al verdadero Reeves: detrás de la estrella se ocultaba un hombre complejo al que Hollywood le arrebató la vida.

 

 

Hollywoodland intenta analizar a profundidad los problemas de la fama y la identidad a partir de una historia real: uno de los enigmas más trágicos del ambiente cinematográfico estadunidense. Ben Affleck obtuvo el galardón a Mejor Actor en el Festival de Venecia, y a su vez el premio de la Academia de cine de ciencia ficción, fantasía y horror de Estados Unidos y el de Hollywood Films.

 

“Llevaba años pensando en escribir un guión sobre él. La vida de Reeves fue apasionante, desgarradora y acabó en tragedia. Pero también quería contar el malestar que le producía ser Superman a pesar del enorme impacto que esto producía en sus fans. Es la historia de un actor que quería ser una estrella y que logró ser una de las más fulgurantes, mucho más de lo que él jamás había imaginado… pero sólo para los niños. Pero a pesar de vivir con esa frustración y con la amargura de saber que el papel de Superman le cerró las puertas de la carrera que él creía merecer, siempre supo valorar el lugar que ocupaba en millones de corazones infantiles. Nunca los defraudó. Para ellos siempre fue Superman, y para mí, esto le convierte en un héroe de verdad…” – Paul Bernbaum, lahiguera.net-

 

 

Como parte de una campaña publicitaria que pretendía promover una nueva urbanización en las colinas californianas de Los Ángeles, a Harry Chandler -editor de Los Ángeles Times-, se le ocurrió colocar en 1923 un imponente letrero de poco más de trece metros de altura, cuyas trece letras decían: “Hollywoodland”, que a la postre, se trastocaría en el signo de la Meca del cine y en la metáfora más cruel y despiadada de una de las industrias más poderosas del mundo, en la que coinciden sueños, fantasías, crímenes y horrores inconfesables. El anuncio, visible desde varios lugares de Los Ángeles, abandonó rápido su sentido inmobiliario -en cuya aventura participó activamente Mack Sennett descubridor de Chaplin-, para simbolizar el glamour de las grandes luminarias fílmicas. No obstante, nueve años después, esa suerte de atracción carnavalesca cobró sus primeros dividendos de sangre con el suicidio de la actriz Peg Entwistle, joven británica que llegó a Hollywood para probar suerte con tan mala fortuna, que el 18 de septiembre de 1932 escaló las colinas y sin dudarlo, trepó a lo alto de la inmensa letra H, para saltar al vacío.

         A finales de 1949, el Estado de California decidió arrebatarle el tono de ensueño a ese impresionante anuncio iluminado por las noches con más 4 mil foquitos, retirando las últimas cuatro letras: “land”. No obstante, la realidad y la ficción contemporánea se han encargado de explorar y recuperar los efluvios y pesadillas que emanan de ese icono, que representa toda una abstracción del lado oscuro de Los Ángeles y del cine mismo y sus personalidades. Y así lo han entendido varios relatos actuales que se sumergen en sucesos conocidos o en alegorías oníricas para desembocar en los mismos laberintos de esos bosques sagrados, abonados con sangre, incesto, pornografía, chantaje, adulterio, asesinatos y suicidios, donde se ocultan terribles monstruos, reinas malvadas, brujas, héroes y princesas sin finales felices. Universos tenebrosos, sombríos y paralelos, donde se atraviesan espejos que desembocan en el traspatio de una Meca fílmica voraz, cuyos elementos suelen ser casi siempre los mismos: fama, talento, dinero, sexo, poder, crimen, envidia y estrepitoso derrumbe.

       Al igual que Orson Welles en El ciudadano Kane (1941), David Lynch –otro cineasta que como aquel, ha enfrentado el odio de la maquinaria hollywoodense-, inserta en ese nuevo cuento de hadas terrible y metacinematográfico que es El imperio (2007), un letrero que dice: “No cruzar. Propiedad privada”. Más intrigante aún, resulta aquella frase dicha por el anunciador William H. Macy: “Bienvenidos a Hollywood, California, donde Las estrellas hacen sueños y los sueños hacen estrellas”…

 

       “En Hollywoodland, Simo ha llegado a ese momento de la vida en el que mucha gente se encuentra a sí misma; quieren ver los resultados finales, pero es posible que no hayan dado los pasos necesarios para lograrlo. Simo es un poco infantil en sus relaciones con los demás, y tiene que madurar. Intenta dar buena impresión, pero está actuando. Tiene que dejar de lado lo superfluo y centrarse en lo verdaderamente importante. Tiene que recorrer un largo camino”. –Adrien Brody, lahiguera.net-

 

        …El 16 de junio de 1959, marcó el deceso de una popular figura de la incipiente televisión. Un héroe de los niños que tuvo que lidiar las presiones de esa tierra mágica capaz de devastar carreras y aniquilar incluso a hombres de acero, como fue el caso de George Reeves, muerto en extrañas circunstancias, luego de una mediocre carrera fílmica  y pequeños papeles en Lo que el viento se llevó o De aquí a la eternidad, que le llevó sin embargo, gracias a su irradiante sonrisa y su metro, noventa de estatura, a convertirse en el protagonista del célebre serial televisivo, Las aventuras de Supermán (1952-1958) a lo largo de 101 capítulos, luego de interpretar al superhéroe de Kryptón, en el telefilme Superman and the Mole-Men (Lee Sholem, 1951).

         Si Jack Nicholson encarnó a una suerte de Bogart posmoderno en Chinatown (Roman Polanski, 1974) y los protagonistas de Los Ángeles al desnudo (Curtis Hanson, 1997), extrajeron lo mejor del neo noir, en una historia hormonal y perversa que homenajeaba con crudeza las historias del Hollywood oscuro de los años cuarenta y cincuenta, Hollywoodland (2006), del debutante Allen Coulter, que pasó inadvertida en cartelera, resulta una inquietante alegoría sin nostalgias de ese boulevard de sueños rotos, que entrelaza el pasado y el presente, realidad y ficción, a través de las indagaciones del infaltable detective privado hard boiled que encarna con ironía Adrien Brody, quien, contratado por la madre de Reeves, sigue la huella del actor fallecido –Ben Affleck, sorprendente-, quien tal vez se disparó en la cabeza para terminar con la inmediatez de su frágil carrera condenada al olvido o a la repetición, o quizá, fue asesinado por órdenes del marido de su amante -la aún atractiva Diane Lane-, casada con un alto ejecutivo de la Meca del cine.

       Es la crónica negra y estimulante de un filme melancólico. Un thriller de suspenso, elegante y eficaz, que asume con inteligencia no sólo sus riesgos, sino la visión retro y sórdida de ese mundo de ensoñación y crimen: un paraíso malsano y ambiguo que alguna vez ostentó el apelativo de Hollywoodland, para marcar distancia con la realidad más cruda y vehemente.

 

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

12 de febrero de 2021

 

MI PERRO TONTO

(Mon chien stupide, Francia- Bélgica, 2019)

Dirección. Yvan Attal/ Guión. Dean Craig, Yaël Langmann, Stéphane Guillon, inspirados en una novela de John Fante/ Fotografía en color. Rémy Chevrin/ Edición. Célia Lafitedupont/ Música. Brad Mehldau/ Dirección de arte. Samuel Deshors y Catherine Bourgeois/ Diseño de Producción. Samuel Deshors/ Vestuario. Carine Sarfati/ Producción. Same Player, Montauk Films, Good Time Productions, Florian Genetet-Morel, Georges Kern, Vincent Roget, Genevieve Lemal, Gala Vafra Eiriz/ Con. Yvan Attal (Henri Mohen), Charlotte Gainbourg (Cécile Mohen), Eric Ruf (Profesor Mazard), Pascale Arbillot (Louise Brevart, la editora parisina), Ben Attal (Raphael Mohen), Adele Wismes (Pauline Mohen), Pablo Venzal (Noé Mohen), Panayotis Pascot (Gaspard Mohen), Oscar Copp (Hugues, novio de Pauline), Lola Marios-Bigard (Marie-Elise, la stripper)/ Duración. 106 mins.

SINOPSIS

Henri Mohen es un escritor que consiguió un éxito de librería 25 años atrás a la edad de 30 años, con el que logró hacerse de una bella casona frente al mar con 200 hectáreas de terreno, en la Región de Nueva Aquitania, muy cerca de Vizcaya, España, Burdeos y el Valle del Loira en Francia. Hoy con 55 años a cuestas, maneja un automóvil deportivo y vive holgadamente de un adelanto de una editorial y de la hechura de algunos guiones para películas mediocres. No obstante, se siente como un total fracasado. ¿Y quiénes son las personas responsables de sus emociones destruidas, su abstinencia sexual, su falta de inspiración y su dolor de espalda? Para Mohen, el problema de su actual bloqueo creativo y su crisis permanente, radica en su familia: Cecile, su esposa, ex brillante alumna de Literatura que un tiempo lo abandonó por un estudiante y regresó con él para compartir su casa, así como sus cuatro hijos con ella: Raphael, quien consume marihuana, tiene una relación con una stripper y ha abandonado la escuela, Gaspard fanático del surf que lucha por ir a las competencias del equipo universitario pero sus bajas calificaciones se lo impiden ya que su madre le hace los reportes literarios y el profesor lo descubre. Pauline, chica sensible con un novio, Hugues con quien planea vivir juntos y Noe, joven inteligente que colabora de manera clandestina en un grupo de choque ecologista. A ello, se suma la muerte de su perro bull terrier, Marcello, asesinado por un perro doberman, de una casa vecina llamado Rommel.

        Henri es prácticamente un cero a la izquierda en su casa, sólo sirve para dar dinero, aguantar a su familia y soltar frases hirientes o irónicas a su mujer y a sus hijos a pesar de que en el fondo todos se quieren. Justo en el momento crítico en el que hace un balance de su vida, de todas las mujeres que nunca volverá a tener, y de todos los automóviles que nunca conducirá… un perro enorme, maleducado y fácilmente excitable de raza mastín napolitano que no duda en fornicar con todo macho (hombre u animal) que se cruza en su camino, se instala en su casa. A pesar de los intentos de toda su familia por echarlo, y que el amor incondicional de su mujer comience a flaquear, y que sus propios hijos empiezan a vivir sus propias crisis y a madurar a golpes de la vida, este perro al que Noe adopta y decide llamarlo “Estúpido” se convierte en el nuevo mejor amigo de Henri y le ayudará a entender que en la adaptación al cambio está su verdadera felicidad. Poco a poco los hijos empezarán a irse por diversas circunstancias, incluyendo su mujer que termina teniendo un amorío con el profesor de Gaspard, incluso su perro Estúpido se extravía. Ahí, en medio de ese caos emocional recupera la fuerza y la sinceridad para escribir de su propio fracaso y de sus emociones vulneradas.

 

Película participante del Tour de cine francés 2020, cuya historia es la adaptación de la novela de John Fante, Al este de Roma/Mi perro idiota (Anagrama), publicada en 1985, dos años después de la muerte de Fante, que se desarrolla en los años sesenta en California y que el realizador Yvan Attal actualiza y ambienta en la región de Aquitania cerca de Burdeos en la frontera entre del País Vasco español y Francia.

 

“El director Claude Berri me propuso la adaptación hace cerca de 20 años, después de que dirigí Mi mujer es una actriz (2001). Él no hablaba inglés lo suficientemente bien para hacerla en Hollywood, con actores americanos, y pensó en mí. La leí, y la verdad es que no acabé de conectar. Puede que fuese porque todavía no era lo suficientemente maduro, porque todavía no me había enfrentado a la crisis, o a las crisis, de los cincuenta años de edad. Todavía no llevaba 28 años casado con la misma mujer, no tenía tres hijos, y los problemas que reflejaba la novela no me decían nada. ¡No sabía lo que se me venía encima! Me volvieron a proponer la adaptación y la releí, esta vez rodeado de mi familia. Y no pude más que identificarme totalmente con este escritor que sólo había hecho un best-seller, y luego nada. Un tipo completamente amargado, desgastado, invadido por sus hijos. Esta vez, me pareció que podía ser muy divertido…” –Entrevista con Yvan Attal, Lahiguera.net-

 

 

 

John Fante

(Denver, Colorado, 1909, Los Ángeles, California, 1983). Hijo de emigrantes italianos de procedencia muy humilde, Fante trabajó como guionista en Hollywood en cintas como: Senderos opuestos (Alfred E. Green, 1940) Todo es verdad (Orson Welles y Norman Foster, 1943), Jeanne Eagels (George Sidney, 1957), El santo renuente (Edward Dymitryk, 1962), la serie de tv Maya (John Berry, 1966), entre otros. Y al mismo tiempo, dedicó su vida a la literatura, aunque sólo alcanzó reconocimiento de crítica y público después de su muerte. Su ha sido comparada con la de escritores como Knut Hamsun, Dostoievski, Nathanael West, Raymond Carver y Charles Bukowski. Publicada originalmente como un extenso relato, Al este de Roma/ Mi perro Idiota, tiene todos los elementos de las mejores novelas de Fante.

 

 

 

Actor de filmes franceses como: Retratos chinos, Mis amigos, Mi mujer es una actriz, La serpiente, Partir o Mi niña, así como de algunas cintas hollywoodenses: La intérprete, Munich, Una pareja explosiva 3, o Vigilando a Jean Seberg, Yvan Attal oriundo de Israel afincado desde muy joven en Francia ha combinado la actuación con la realización y la hechura de guiones para sus propias películas en las que por regla general habla de la vida en pareja y del milagro que supone estar tanto tiempo juntos, como de los accidentes que podrían haber sucedido y el riesgo del desgaste. Así lo muestran: Mi mujer es una actriz, Y vivieron felices para siempre, uno de los segmentos de Nueva York te amo, No molestar, Los judíos, El brío y sobre todo: Mi perro tonto, su mejor trabajo, en la que toca además los tópicos de la autoridad paterna, el fracaso personal y los lazos familiares de ese protagonista cincuentón que vive a orillas del mar con su mujer y sus cuatro hijos, que lo sacan de quicio y ese gigantesco perro que se excita a la primera de cambio, lo transforma, en un relato que resulta a la vez: divertido, irónico, conmovedor y esperanzador.

         Henri es descrito por Cecile su mujer, como un tipo perezoso, arrogante, egocéntrico y estúpido. Un escritor acabado, al que toda su familia arrastra a la locura, y que fantasea con desembarazarse de ellos. Lo curioso, es que el gran protagonista de Mi perro tonto que encarna el propio realizador, cuya verdadera esposa es la propia Charlotte Gainbourg, en una suerte de juego de espejos fílmico, está muy alejado del modelo de hoy en día: el héroe positivo que lucha por mejorar en su día a día. Parece todo lo contrario, sin embargo, experimenta a fuerza de sufrir los embates cotidianos y de observar como sus propios hijos y su mujer terminan pasando por lo mismo, un cambio en su actitud y en su manera de ver la vida, que influye además de manera positiva en su propio trabajo como escritor y afirma que: “Los hospitales, las cárceles y las prostitutas, son las escuelas de la vida… o “en los colegios solo enseñan crueldad…”.

          Cada vez que uno de sus hijos abandona la casa, Henri cuenta “menos uno”. En una época en la que las parejas sueñan con sumar niños, él los resta sin piedad. Así como una mujer que ya no puede aguantarlo y que lo enfrenta de diversas maneras: silencio absoluto, abstinencia sexual, evasión a través de la literatura. En ese sentido, Mi perro tonto resulta una apuesta muy inteligente para hablar de la actual corrección política, lo que ayuda a darle una mayor amplitud de miras a esta suerte de comedia negra y drama familiar: El propio Yvan Attal lo explica así: “Esa sensación de que te están robando la vida no es algo de lo que poder sentirse orgulloso, pero también es humano. Ese tipo de emociones casi incalificables o incluso inadmisibles, me interesan y, de alguna manera, me emocionan. En cuanto a la corrección política, la época manda, y no podía adaptar Fante literalmente. En la novela hay una violación conyugal. La mujer vomita, está a punto de desmayarse, y él aprovecha para violarla. Esas páginas son complicadas de mostrar en la pantalla hoy en día, por supuesto, y yo tampoco lo he hecho…Lo políticamente correcto ha acabado por imponerse. En cualquier caso, yo he disfrutado mucho encarnando a Henri, un tipo que ya está de vuelta de todo…”

El perro Estúpido, es un fracasado, como el propio personaje protagónico. Nadie lo quiere. Todo mundo le saca la vuelta. Resulta irritante, es patético y da asco. Pero está siempre listo para iniciar algo; una pulsión de vida que hace tiempo que abandonó a Henri. Estúpido lucha, ataca, su libido es excesivo. Todo ello, consigue que Henri logré enfocarse de nuevo, que ordene sus ideas, su vida, su propia casa y que entienda la importante huella que sus hijos y su mujer han dejado en él, en sus emociones y en su inteligencia creadora, de ahí ese bello final con el que concluye además, la nueva novela que Henri escribe desde el fondo de su alma, aderezado con el hermoso piano del célebre jazzista estadunidense Brad Mehldau, responsable de la banda sonora de un filme sincero y humano, incluyendo su versión de Y la amo de Lennon y McCartney.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

26 de enero 2021

DE LIBROS, AMORES Y OTROS MALES

(The Bookshop, Gran Bretaña-Alemania-España-Francia, 2017)

Dirección. Isabel Coixet/ Guion. Isabel Coixet, inspirada en la novela La librería de Penelope Fitzgerald/ Fotografía en color. Jean-Claude Larrieu/ Música. Alfonso de Vilallonga/ Edición. Bernart Aragonés/ Dirección de Arte. Marc Pou/ Diseño de Producción. Llorenc Miquel/ Vestuario. Merce Paloma/ Producción. Diagonal Televisión y A Contracorriente Films, Zephyr Films, One Two Films, con la participación de TVE y Movistar+, Jaume Banacolocha, Joan Bas, Adolfo Blanco, Chris Curling, Albert Sagalés, Jamila Wenske, Sol Bondy/ Con. Emily Mortimer (Florence Green), Patricia Clarkson (señora Violet Gamart), Bill Nighy (señor Brundish), James Lance (Milo North), Frances  Barber (Jessie), Gary Piquer (señor Gill), Charlotte Vega (Kattie), Richard Felix (William), Honor Kneafsey (Christine), Michael Fitzgerald (señor Raven)/ Duración. 113 mins.

SINOPSIS

Ambientada en una tranquila comunidad costera británica hacia 1959, se narra la historia de Florence Green, una mujer joven, alegre, emprendedora y entusiasta, decidida a llevar a cabo el sueño que ella y su fallecido marido concibieron desde que se conocieron: abrir la primera librería en Hardborourgh, pequeño pueblo inglés en Suffolk, alejado de las revoluciones sociales y sexuales que sucedían en los lejanos y grandes centros urbanos como Londres u otras capitales europeas. Con el apoyo de Christine, una niña a la que ha contratado como ayudante, decide rehabilitar una vieja y emblemática casa del pueblo, habitada supuestamente por fantasmas, lo que agitará los sentimientos soterrados de la gente.

        Así, encontrará la oposición de varias personas, entre ellas, la controladora y vengativa señora Violet Gamart, una decana social de la localidad que se sentirá celosamente ofendida por los cambios que el proyecto de la joven recién llegada, representa. Asimismo, Florence entablará una singular relación con el solitario señor Brundish, quien se convertirá en el más fiel lector de los libros que Florence trae al pueblo, entre otros: Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, y la escandalosa novela Lolita, de Vladimir Nabokov, cuya venta en la librería provoca un enorme revuelo entre la gente del pueblo y su mentalidad cerrada y represora.

 

“Un buen libro es la preciosa sangre que da vida al espíritu maestro, embalsamado y atesorado para preservarse más allá de la vida, y como tal, es sin duda un bien necesario” – Penelope Fitzgerald – The Bookshop.

 

 

De libros, amores y otros males obtuvo tres Premios Goya a lo más destacable del cine de España: Mejor película, Dirección y Guion adaptado. Dos Premios Gaudí: Mejor Dirección artística y Mejor música original. El Premio Fénix a Mejor vestuario. A su vez, el Círculo de escritores de cine de España le otorgó los reconocimientos a: Mejor Película, Director, Guion adaptado, Fotografía y Actor de Reparto para Bill Nighy.

 

“Leí la novela de Penelope Fitzgerald hace casi diez años, durante un particularmente verano muy frío en las Islas Británicas. La lectura del libro fue una verdadera revelación: me sentí totalmente transportada al año 1959 y me creí en verdad, de algún modo, esa inocente, dulce e idealista Florence Green. De hecho, lo soy. Me siento profundamente conectada a este personaje como nunca me he sentido con los protagonistas de mis anteriores películas. La gente corre riesgos todos los días, pequeños, peligrosos o seguros: y la mayoría de ellos pasan inadvertidos. Pero, ¿qué pasa cuando no pasan desapercibidos? ¿Y eso cómo refleja el mundo actual que todos habitamos? Hay algo heroico en el personaje de Florence Green, algo simple y familiar. Ella se aventuró por abrir una librería. No le importa ni busca tener el apoyo de su entorno. Simplemente pone empeño y resolución. Como resultado, Florence Green no pasa inadvertida…” –Isabel Coixet, Lahiguera.net-

 

 

Si algo ha demostrado la consistente filmografía de la cineasta barcelonesa Isabel Coixet, es su arrojo para explorar temas de amplio espectro melodramático sin caer en los lugares comunes como fue el caso de La elegida (EU, 2008), inspirada en El animal moribundo (2001) del escritor judío-estadunidense Philip Roth, cuyo protagonista, el maduro y arrogante profesor universitario David Kepesh obsesionado con el sexo, la juventud y la muerte, aparece como figura central en otros dos libros suyos: El pecho y El profesor del deseo.

       Al igual que en La elegida protagonizada por Ben KIngsley como Kepesh y Penélope Cruz en el papel de la atractiva estudiante de origen cubano Consuela (sic) Castillo: su objeto de seducción, los personajes de los filmes de Coixet (Cosas que no te dije, Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras), están inmersos en relaciones amorosas complejas y pulsiones sexuales, o cargan con enfermedades terminales, en historias que evitan el sentimentalismo. Tal y como sucede en su corto Bastille, episodio del filme colectivo: París: te amo (2005), centrado en un hombre que pide el divorcio a su esposa para vivir con su joven y apasionada amante, pero la mujer le comunica que sufre un cáncer que sólo le permitirá unos pocos meses de vida. El hombre decide abandonar todo para atender a su esposa enferma. Su vida experimenta un giro completo al enamorarse de ella por segunda vez. Y es que, la cineasta tiene habilidad para dotar de cierta profundidad emocional a sus criaturas y a sus temas como el miedo a envejecer, a morir, o a amar de verdad. 

 

 

De libros, amores y otros males es el relato de una mujer sola frente al mundo, que intentará reconstruirse después de la muerte de su marido. Un personaje femenino, fuerte, sensible e inteligente que buscará llevar a cabo su ilusión: una librería, sin esperar otro tipo de compensación que la fuerza emocional que vive en ella, en una trama de una simpleza arrolladora pero eficaz: el sueño de la protagonista de montar su librería y un hogar, la villanía y las trabas que Violet tratará de imponer y la aparición de ese personaje extraño y huraño que termina teniendo una complicidad romántica-paternal representado por el señor Brundish. Todo sucede en tiempos de posguerra, en ese escenario idílico, este personaje en apariencia invisible, adquiere una relevancia mayúscula en su intento por tratar de ampliar el pensamiento estrecho de sus vecinos y lo hace a través de un par de libros simbólicos, importantísimos y característicos de esa época. Por una parte Farenheit 451, una alegoría de Ray Bradbury sobre el control de las personas a través de suprimir la cultura y las emociones que significa la literatura y los libros. Y a su vez, el impacto moral de una obra como Lolita de Vladimir Nabokov que dividió la opinión y fue tachada de perversa.

        De alguna manera, la trama es una suerte de metáfora sobre los riesgos y dificultades que hoy en día amenaza a la literatura y a la palabra escrita al enfrentarse a una sociedad burocrática, inculta e ignorante movida por el dinero y la envidia y con la paulatina desaparición de editoriales y la caída de la lectura y de los libros mismos. En efecto, si la palabra escrita desapareciera, como lo plantea Bradbury en Farenheit 451, se esfumarían los valores culturales, sociales y la Historia misma. No es casual que hoy en día, librerías otrora importantes, van desapareciendo por un entorno de consumismo e ignorancia. Un ejemplo, cercano para nosotros: la Antigua Librería Madero en la Calle de Madero, que desapareció cuando la calle se hizo peatonal y el consumismo barato para nuevas generaciones acabó por ahogar los valores históricos y tradición del lugar y de muchos otros cercanos como el Pasaje Iturbide. Por fortuna, don Enrique Fuentes logró reabrir la librería no muy lejos de ahí en Isabel La Católica y San Jerónimo.

         Y sobre el escándalo de Lolita de Nabokov, sus protagonistas son seres marginados por una sociedad que los reprime. 1955 marcaba el lanzamiento internacional de Vladimir Nabokov, escritor ruso afincado en Estados Unidos. Lolita fue en definitiva una conmoción para una sociedad de posguerra que empezaba a preocuparse por la paranoia del comunismo y el poder nuclear. La historia de enamoramiento entre el maduro profesor de Literatura, Humbert Humbert y la niña que se convierte en su hijastra, rebasaba para Nabokov el simple escándalo del incesto y la paidofilia. Se trataba de un juego refinado entre el “nuevo mundo” representado por la adolescente Lolita y el “viejo mundo” europeo del profesor que intenta abrirse a los valores de aquel universo inexplorado con tintes masoquistas. La venta de este libro en la librería de Florence, será la excusa perfecta para intentar hundir su negocio. Y es que Florence se enfrenta a la poderosa élite social sin darse cuenta de que lo ha hecho e inspirará a otros.

          Y aunque al final, la protagonista, pierde en su empeño, ha logrado transmitir su pasión a Christine, la niña que representa esas nuevas generaciones sensibles que aman los libros y es por ello que su personaje narra la historia de De libros, amores y otros males.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

15 de enero de 2021