POR AMOR O POR DESEO (Samaria/ Samaritan Girl, Corea del sur, 2004)

Dirección. Kim Ki-Duk/ Guión. Kim Ki-Duk/ Fotografía en color. Sun Sang-Jae/ Música. Park Ji, Ji Bark/ Edición. Kim Ki-Duk/ Dirección de arte. Kim Ki-Duk/ Diseño de Producción. Kim Ki-Duk/ Vestuario. Seung Hee Im/ Producción. Bae Jeong-Min, Yun-ho Kim, Cineclick Asia, Kim Ki-Duk Film / Con. Kwak Ji-min (Yeo-jin), Seo Min-jung (Jae-young), Lee Eol (Yeong-ki), Kwon Hyun-min (vendedor), Young Oh (músico), Gyun-ho Im (el jovencito ordenado), Jong-Gil Lee (el joven feliz), Taek-ki Shin (suicida), Gul-seon Kim (segundo vendedor), Jun-gi Park (víctima de asesinato), Seung won Seo (treintañero)/Duración. 95 mins.

SINOPSIS

Dos colegialas descubren que la prostitución es el modo más fácil y rápido para conseguir el dinero deseado para ir a Europa. De este modo, una se encarga de buscar a la clientela y la otra de vender su cuerpo, y ambas se inician en un negocio tan lucrativo como peligroso. Yeo-jin es una adolescente que vive feliz con su padre Yeong-ki que es detective. Su mejor amiga, Jae-young, se prostituye mientras Yeo-jin la ayuda como manager y en guardar el dinero para el viaje que tienen planeado en conjunto. Jae-young le cuenta una vieja historia india a Yeo-jin, dónde una prostituta llamada Vasumitra se convirtió en hombre luego de haber practicado el sexo con unos Budistas llenos de fe. Jae-youyng le propone a Yeo-jin llamarla Vasumitra a partir de ahora. Jae-young acaba enamorándose de uno de sus clientes y ello provoca el enojo de Yeo-jin debido a que ha intimado de más con su cliente y ella renuncia a él.

Un día, cuando la policía acude al motel en busca de prostitución de menores, Jae-young se escapa por una ventana y cae al suelo bruscamente. En su lecho de muerte le pide a Yeo-jin que traiga al hombre del que se había enamorado. Cuando Yeo-jin lo localiza, éste no quiere saber nada de Jae-young. El responde que si Jae-young quiere verle, ella tendrá que acostarse con él. Para satisfacer a su moribunda amiga Yeo-jin accede. Sin embargo, Jae-young muere antes de que lleguen al hospital. Traumatizada por la muerte de su amiga, Yeo-jin empieza a a acostarse con cada uno de los clientes de Yeo-jin y en lugar de cobrarles, Yeo-jin devuelve el dinero a los clientes de Jae-young. Los hombres se quedan sorprendidos con tal conducta y más tarde sienten remordimientos por lo que le han hecho a una joven estudiante. Un día, el padre de Yeo-jin descubre accidentalmente a su hija con un hombre en un hotel. El padre de Yeo-jin comienza a seguirle. A partir de ese acosa y agrede a todos los clientes de Yeo-jin hasta que un día acaba matando a uno. Una noche, él pregunta a Yeo-jin si ella quiere hacer un viaje con él…

 

Ganadora del Oso de Plata al Mejor Director en la 54º edición del Festival de Cine de Berlin.

 

“Antes de que nuestra preciosa y vibrante juventud pueda aprender los caminos de la vida, estos tiempos de dolor, maltrato y masoquismo los habrán transformado. ¿Quién puede tirar la primera piedra a esta chica samaritana?” –Kim Ki-Duk, Lahiguera.net-

 

 

Kim Ki-Duk nació en 1961 en una zona rural al norte de Kyungsang, en Corea del Sur, destinado a la vida agrícola, su experiencia en el ejército durante el servicio militar provocó un cambio radical en él. Decidido a convertirse en artista, se fue a París, donde subsistió pintando cuadros que vendía por la calle. Esto influiría decisivamente en su estilo como director de cine, concibiendo los planos como obras pictóricas. De regreso a Corea empezó a escribir guiones y consiguió sus primeros premios. Poco después, sin noción alguna de realización, dirigió su primera película, Cocodrile. Con esta ópera prima marcó lo que será la tónica en su carrera: polémica, osadía, capacidad para ver belleza donde nadie la ve. Desde entonces ha dirigido una película por año, desarrollando su peculiar visión del comportamiento humano junto con una visión poética y visual, por lo general, cargadas de violencia física y sicológica y a su vez, para él, todo acto perverso oculta una particular concepción de la belleza y jamás juzga a sus personajes, sólo refleja sus errores y sus consecuencias.

 

 

“Desde la perspectiva de un hombre que puede ser uno de estos agresores, traté de entender las dolorosas mentes de los padres que descubren que sus hijas se han prostituido en estos tiempos” –Kim KI-Duk, Lahiguera.net-

 

 

 

 

En un lejano 1950 Los Olvidados de Luis Buñuel, no sólo rompía con los moldes de una cinematografía que utilizaba las desventuras infantiles como burdo pretexto para un despliegue de relatos melodramáticos cargados de moralina, sino que planteaba una serie de viñetas de una crudeza y un realismo aterrador, como aquella imagen en la que Pedro (Alfonso Mejía), el protagonista, es observado desde el escaparate de una tienda, al tiempo que es abordado por un pederasta: una imagen poética de la opresión, la crueldad y la ambigüedad de una sociedad de doble moral capaz de generar víctimas infantiles, las más vulnerables del sistema. A principios del nuevo milenio y en el extremo opuesto del Hollywood más conservador, varias obras abordaron sin piedad no exentas de ternura, el abuso sexual contra menores de edad, ya sea desde la perspectiva de un pedófilo en busca de redención como sucede en Crimen inconfesable (The Woodsman, 2004) de la debutante Nicole Kassel, o a través de inquietantes relatos de prostitución adolescente que evitan cualquier esquema trillado: Por amor o por deseo (Samaria, 2004) del coreano Kim Ki-Duk, o la producción sueca Las alas de la vida (Lilja 4 ever, 2002) de Lukas Moodyson.

 

Al igual que en Las estaciones de la vida (2003), Kim Ki-Duk, narra una parábola moral y social en Por amor o por deseo, dividida como en aquella, en distintos capítulos que componen la personalidad y las expectativas de dos amigas adolescentes y el padre policía de una de ellas, trastocado en violento vengador, al enterarse de que su hija de 16 años se acuesta con diferentes hombres en moteles de mala muerte.

Con un tema que pudiera remitir a sórdidos y desesperados relatos de redención como Taxi Driver o ¿Dónde está mi hija? –ambos escritos por Paul Schrader-, que involucraban a niñas inmersas en abismos de perversión y a adultos que intentan limpiar con sangre la escoria de las calles, como padrotes y abusadores de menores, el cineasta coreano construye una intrigante y hermosa historia de amor filial que culmina con esa bellísima y triste secuencia en la que el padre enseña a su hija a conducir el auto familiar, poco antes de ser arrestado por los crímenes cometidos e inducidos buscando las claves de la conducta de su hija.

Jae-Young y Yeo-Jin son dos colegialas a quienes une el sueño de viajar a Europa y un amor que empieza a superar las caricias fraternas. Así, con el fin de reunir el dinero necesario para el viaje, la primera se prostituye y la segunda administra las ganancias y se encarga de los contactos vía internet. Nada más alejado de los clichés de la gráfica hipersexualidad que proveen los animé y las historietas hentai con lolitas asiáticas, así como de los infiernos de prostitución infantil que viven los países tercermundistas como México, Por amor o por deseo, es un relato de intensa belleza plástica que maneja por igual, un  tierno humor y una violencia visual, apoyada en una dulce banda sonora con Erik Satie a la cabeza, en ese camino de expiación de culpas que inicia Yeo-Jin, luego de la absurda muerte de su amiga quien salta por la ventana para evitar a la policía y que le lleva a acostarse con los antiguos clientes de la siempre alegre Jae-Young y a devolverles su dinero. Es decir, Yeo-Jin se trastoca en la Samaritana que alude el título original.

 

Kim Ki-Duk enfrenta ternura y sadismo, paz y violencia, pureza y perversión, belleza y crueldad, campo y ciudad, matizada por elementos como el agua que purifican el cuerpo, la mente y el espíritu. Se dan aquí, contrastes tan intensos como la escena de los baños públicos, donde el padre viudo de fuertes convicciones católicas, asesina a golpes a un cliente de su hija, con aquella secuencia, en la que el padre enfrenta a otro hombre en su propio departamento y rodeado de su mujer y de sus hijos, y cuyo violento clímax es sutilmente sugerido. Con un final a lo Takeshi Kitano (Fuegos artificiales), que arranca con el ritual funerario en la tumba de la madre de Yeo-Jin, Por amor o por deseo, es sin duda uno de los mejores estrenos del año, que plantea intensas incógnitas visuales y morales como la leyenda de Vasumitra, que provocaba el éxtasis sexual en los hombres, llevándolos a la sublimación religiosa.

 

Rafael Aviña

Centro Histórico de la Ciudad de México

15 marzo 2019

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EN LA PENUMBRA (Aus dem Nicht/ In the Fade, Alemania-Francia, 2017)

Dirección. Fatih Akin/ Guión. Fatih Akin y Hark Bohm/ Fotografía en color. Rainer Klausmann/ Música. Josh Homme/ Edición. Andrew Bird/ Dirección de arte. Serh Turner/ Diseño de Producción. Tamo Kunz/ Vestuario. Katrin Aschendorf/ Producción. Fatih Akin, Ann-Kristin Hofmann, Nurhan Sekerci-Porst, Herman Weige, Mélita Toscan du Plantier, Mary Jean Pascal, Nurhan Sekerci-Post/ Con. Diana Kruger (Katja Sekerci), Denis Moschitto (Danilo Fava), Numan Acar (Nuri), Ulrich Tukur (Jürgen Möller), Rafael Santana (Rocco Sekerci), Hanna Hilsdorf (Edda Möller), Ullrich Branhoff (André Möller), Laurens Walter (Comisario Fischer), Uwe Rodhe (Michi), Samia Muriel Chancrin (Birgit), Adam Bousdokos (Knacki)/Duración. 102 mins.

SINOPSIS

Katja es una joven alemana que vive con su marido Nuri Sekerci y su hijo de cinco años Rocco en la ciudad de Hamburgo. Ella conoció a Nuri varios años atrás cuando era estudiante. Katja se casó con él en prisión, ya que Nuri cumplía una condena menor por posesión y tráfico de drogas, pese a que los padres de ella no estaban de acuerdo. Desde el nacimiento de su hijo Rocco, Nuri dejó atrás el asunto de las drogas, estudió administración de empresas mientras permaneció en la cárcel y desde entonces comenzó a trabajar en la ciudad, en una oficina de traducción y de impuestos.

Un día, Katja deja a su hijo en la oficina de su marido, mientras se ocupa de otros asuntos. Cuando Katja regresa por la noche, descubre que la calle donde vive está bloqueada por la policía y se entera que un adulto y un menor perecieron debido a un ataque con una bomba casera que se produjo en la ciudad. El análisis de ADN confirma que las víctimas son su marido y su hijo. Poco antes del ataque, Katja recuerda haber visto a una joven rubia en la escena, y notó que no encadenó su bicicleta a un poste; incluso le comentó que lo hiciera para evitar que se la robaran, también observó que la cesta de la bicicleta contenía un paquete negro. Ella le dice a la policía lo que vio, pero la investigación inicialmente se centra en una venganza de narcotraficantes. Katja sospecha que el origen kurdo de su marido podría tener algo que ver con el ataque. Más tarde, la policía arresta a dos sospechosos, André y Edda Möller, una joven pareja neonazi con conexiones internacionales, con una acusación de doble asesinato que se basa en varias pruebas que obtiene la policía.

En la última audiencia judicial, un experto forense describe todos los horribles detalles del ataque con bomba y como los clavos desgarraron y cortaron varios órganos del niño y como fueron ambos quemados por la explosión. Katja asiste con el abogado Danilo Fava y en el juicio conoce también al padre del acusado André Möller quien apoya el testimonio de la policía contra los jóvenes. Katja sufre por los recuerdos de su marido y de su hijo que guarda en imágenes y videos en su celular; sin embargo, está tan desesperada que no ve ninguna razón para seguir viviendo. Sin embargo, Katja decide que desea se haga justicia y también cobrar venganza, más aún cuando una argucia legal del hábil abogado defensor de los jóvenes simpatizantes nazis consigue que sean absueltos.

 

La actriz Diane Kruger obtuvo el Premio a Mejor Actriz en el Festival de Cannes.

Filme ganador del Globo de Oro a Mejor Película de habla no inglesa

Mejor Guión en la entrega de premios a lo Mejor del Cine Alemán

 

El realizador Fatih Akin, nació en 1973 en Hamburgo, hijo de emigrantes turcos. Estudió en la Universidad de Bellas Artes. Después de realizar dos cortos, saltó a la fama en 1998 con su primer largometraje, Corto y con filo, al que siguió En julio, con Moritz Bleibtreu y Christiane Paul, y el documental Pienso en Alemania: Olvidamos regresar, que cuenta la historia de sus padres. En 2002 rodó Solino, acerca de una familia de emigrantes italianos.

 

Se dio a conocer internacionalmente con la película Contra la pared (2004) ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín y del Premio del Cine Europeo a la Mejor Película. Documentó la música de Estambul en Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul, antes de filmar Al otro lado, ganadora del Premio al Mejor Guion en el Festival de Cannes 2007. Al año siguiente rodó un episodio de la película New York I Love You. Contra la pared fue el resultado emotivo y profundo de temas como las minorías raciales turcas, la soledad, la humillación, la migración. Todo ello, aunado a las tradiciones religiosas, las necesidades sociales y los conflictos intimistas de inmigrantes turcos que buscan la felicidad, explorar su sexualidad o encontrar un pedazo de amor aunque éste se encuentre en el sitio más inesperado. En un filme que incluía violencia física y psicológica, drogas y promiscuidad sexual, retrato de desasosiego emocional, desolador y conmovedor al mismo tiempo, un drama romántico atípico.

En 2009 filmó la comedia Soul Kitchen/ Sal y pimienta en la que honra a su ciudad y que ganó el Premio Especial del Jurado en Venecia. Basura en el Jardín del Edén (2012) es un largometraje documental rodado durante varios años sobre la degradación medioambiental que ha sufrido el pueblo de sus abuelos. En 2014 se estrenó El padre, un largometraje acerca del genocidio armenio, en el Festival de Venecia. Goodbye Berlín (2016), inspirada en la novela de Wolfgang Herrndorf, es un road-movie centrado en dos adolescentes.

 

En la penumbra uno de los filmes actuales más polémicos en relación al fascismo creciente y violencia de grupos de ultraderecha en contra de minorías raciales, se inspira en un hecho verídico. Todo empezó con los asesinatos del NSU en 2011. El grupo neonazi alemán Clandestinidad Nacional Socialista perpetró una serie de homicidios xenófobos entre los años 2000 y 2007 a lo largo del territorio alemán. Lo del NSU ocurrió en Hamburgo. Sin embargo, lo más escandaloso del caso, fue el hecho de que la policía centró sus investigaciones en la comunidad de las víctimas, y atribuyó los atentados a venganzas por asuntos de drogas o de juego. La policía ejerció tal presión que la prensa y la comunidad empezaron a pensar lo mismo, dejando de lado la parte racial que era el centro de los asesinatos.

 

“Mi co guionista Hark Bohm, se unió al proyecto muy al principio. Es abogado, y fue de gran ayuda para los personajes de los abogados y para el juicio, elementos que suelen aparecer en sus películas. Los dos nos desplazamos a Múnich en 2013 para seguir personalmente el juicio contra el NSU. Eso me llevó a estudiar los archivos del caso y a hablar mucho con él. En ese sentido, también puede decirse que es el supervisor de las escenas del juicio. Por su parte, Diana Kruger es una gran actriz porque no tiene miedo a nada, está dispuesta a intentarlo todo. También tiene mucho poder de concentración. Disfruta interpretando, incluso tratándose de escenas muy dolorosas. Creo que se entregó totalmente al papel y consiguió una interpretación excepcional porque a pesar de ser una estrella internacional, llevaba años sin que le dieran un gran papel en alemán, a pesar de haber crecido en Hanover y considerarse alemana. –Fatih Akin, lahiguera.com-

 

En la penumbra es un drama brutal sobre la xenofobia, sobre el perdón, la justicia y la venganza por mano propia. Se trata de un desgarrador tour de force de la protagonista Diana Kruger que sigue su derrumbamiento físico y emocional y después su entusiasmo por la posibilidad de que el crimen contra sus seres queridos quede saldado y más tarde su furia y su decisión personal de cobrar venganza cuando la justicia es incapaz de responder a sus expectativas personales en aras de una suerte de velado racismo bajo el barniz de una argucia judicial.

El filme está dividido en tres actos. Una primera parte en la que se narra la cotidianidad destrozada de una familia y la desesperanza ante la tragedia cuando la protagonista decide que su vida no vale nada sin su marido y su hijo. Un segundo tercio que trastoca el drama intimista por el suspenso y el cine de juzgados donde Katja encuentra un nuevo aliento cuando son detenidos los sospechosos y ella asiste a la parte acusadora para enviar a prisión a una pareja de cínicos neonazis a los que la joven intenta sean castigados con cadena perpetua y la habilidad del repugnante abogado defensor de los jóvenes fascistas y de un jurado racista que echa por tierra las aspiraciones de justicia de la joven viuda. Y una trepidante tercera parte en la que Katja ante la brutal realidad de que los responsables del homicidio de su hijo y su marido quedan absueltos decide buscarlos, cazarlos y enfrentarlos de una manera muy peculiar.

En la penumbra es un relato potente y actual que crea un notable retrato feminista y una radiografía de los rumbos éticos y políticos no sólo de Europa sino del mundo entero.

Rafael Aviña

Centro Histórico de la Ciudad de México

26 de febrero 2019

LACHICA DE MÓNACO (La Fille de Monaco, Francia, 2008)

Dirección. Anne Fontaine/ Guión. Anne Fontaine y Benoît Graffin/ Fotografía en color. Patrick Blossier/ Música. Philippe Rombi/ Edición. Maryline Monthieux/ Dirección de arte. Britta Demasse/ Diseño de Producción. Yves Fournier/ Vestuario. Catherine Leterrier/ Producción. Soudaine Compagnie, Philippe Carcassonne, Bruno Pésery, Christine Raspillere/ Con. Fabrice Luchini (Bertrand Beauvois), Roschdy Zem (Christophe Abadi), Louise Bourgoin (Audrey Varella), Stéphane Audran (Edith Lasalle), Gilles Cohen (Louis Lasalle), Alexandre Steiger (Alain), Chrostophe Vandevelde (Tony), Hélene de Saint-Pere (Carolina), Phillip Duclos (Inspector Taurand), Jeanne Balibar (Hélene)/ Duración. 95 mins.

SINOPSIS

Bertrand Beauvois es un abogado penalista de París. Es brillante, mediático, voluble, culto, cerebral, complicado y no muy valiente. Le gustan las mujeres, sobre todo para hablarles. Acaba de llegar a Mónaco para defender a una asesina septuagenaria. Christophe Abadi es un agente de seguridad encargado de proteger a Bertrand. Es franco, directo, atractivo, taciturno y deportista. Dejó los estudios a los 13 años. Le gustan las mujeres, sin embargo lo que menos le importa es hablarles. Admira en los demás la cultura y el dominio del lenguaje de los que carece. Audrey Varella por su parte es la guapa presentadora del clima en una cadena de televisión por cable en Mónaco. Es ambiciosa, descarada, extremadamente sexy e incontrolable. No tiene ninguna intención de seguir presentando la sección meteorológica por mucho tiempo y desea ascender en la televisora. Le cuesta un poco entender el significado de ciertas palabras, en particular “límites”, “tabúes” y “escrúpulos”. Los tres terminarán por coincidir de manera brutal.

 

La chica de Mónaco relato sobre la obsesión sexual de un maduro abogado y una joven sexualmente liberada fue nominada a Mejor Actor y Secundario: Roschdy Zem y a Mejor Actriz Revelación: Louise Bourgoin en los Premios César a lo mejor del cine en Francia.

 

Anne Fontaine fue una de las realizadoras que tuvieron la oportunidad de visitar México en varias ocasiones durante los notables festivales de cine francés que se realizaban en Acapulco. Así, después de su ópera prima Lavado en seco (1997) un relato sobre la un matrimonio rutinario con una tintorería que descubre sus placeres reprimidos cuando conocen a un travesti, presentó en nuestro país Agustín, el rey del kung-fu (1999) tragicomedia curiosa aunque incapaz de sostener el ritmo paródico de una historia sobre un mediocre actor fascinado con las películas de artes marciales a la que seguiría ¿Cómo Maté a mi Padre? (2001), un extraño y fascinante filme sobre dos desconocidos: un padre que aparece después de muchos años y su hijo, médico exitoso, quienes intentan saldar viejas cuentas.

Más intrigante aún y con un reparto de lujo, Nathalie X (2003) narraba la historia de Fanny Ardant, una atractiva ginecóloga cuarentona y casada desde hace 25 años, que descubre un día que su marido encarnado por Gérard Depardieu, la engaña. Por ello, decidía entonces vengarse contratando a Nathalie (la hermosa Emmanuelle Béart), una prostituta de un club nocturno para que lo enamore. Aquí, se relataba un extraño triángulo amoroso uno de los temas que más fascinan a la realizadora como sucede en La chica de Mónaco filmada en 2008, luego de dos películas más: Entre ses mains (2005) y Nuovelle chance (2006).

No obstante tal vez la película más célebre de Anne Fontaine sea: Coco antes de Chanel (2009) que centraba su atención en la historia previa y menos glamurosa de la trascendental diseñadora de modas Gabrielle “Coco” Chanel (1883-1971), quien marcara un hito en el arte de la vestimenta entre finales de los años veinte y la década de los treinta y de nuevo a mediados de los cincuenta. Una mujer de personalidad atípica que impuso la sobriedad como estilo y que se rodeó de intelectuales como Igor Stravinski o Jean Cocteau y que diseñó atuendos para figuras como Gloria Swanson y Katherine Hepburn, entre otras.

Lo curioso es que el filme de Fontaine intenta rendir tributo a la época de penurias y aprendizaje de Cocó y lo hace a través de un relato de enormes valores de producción que termina por encorsetarla en una biografía típica. Un cine más académico que revolucionario lo que contrasta con la personalidad misma de la protagonista. Y es que Coco, fue en contra de los excesos de la moda de su época. Con su discreta belleza, su personalidad andrógina, su corte de pelo masculino, atacó los recargados atuendos femeninos. Eliminó tacones. Quitó las plumas y flores de los sombreros. Dejó atrás los apretados corsés que no dejaban respirar a las mujeres y lo cambió por ropa cómoda y sencilla, protagonizada por

Audrey Taotou la estrella de la exitosa Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001).

 

La chica de Mónaco es un relato de obsesiones que tiene como telón de fondo el bellísimo principado de Mónaco. Para Bertrand el abogado protagonista, se trata tan sólo de un trabajo más, fascinante porque tiene que demostrar la inocencia aparente de una anciana y entabla una amistad con ese personaje callado que es su guardaespaldas, un hombre que representa todo lo opuesto a él: habla muy poco y es más una persona de acción, es guapo, atlético y actúa muy rápido. No obstante cuando se atraviesa en su camino Audrey, esa joven sexy y seductora, presentadora del pronóstico del clima, que adora la vida nocturna y conducir su motocicleta, todo se trastoca, no sólo en su trabajo, en sus relaciones y en la amistad que inicia con Christophe su agente de protección. Y es que la sensualidad de la chica de Mónaco, une peligrosamente la relación fraterna entre el abogado y su guardaespaldas.

Más allá del interesante trabajo de Roschdy Zem y del siempre solvente histrionismo de Fabrice Luchini (Beaumarchais, el insolente, Moliere en bicicleta, En la casa), destaca la exuberancia y la voluptuosa belleza de la debutante de 27 años Louise Bourgoin con sus espectaculares desnudos y su desparpajo erótico que enloquecen a ese abogado culto y sereno acostumbrado a las formalidades. Todo ello en una suerte de drama sensual y de suspenso que mezcla el cine de juzgados y abogados, el thriller policiaco, el melodrama de obsesión erótica y la trama de lealtades con un desenlace de moraleja ética.

 

Luego de La chica de Mónaco y Coco, antes de Chanel, la directora Anne Fontaine realizaría filmes de gran aliento comercial como: Mi peor pesadilla (2011), Adore: la piel del deseo (2013), Primavera en Normandía (2014), o  Cordero de Dios/ Las inocentes (2016) que revela el caso real de una congregación de monjas en un convento en Polonia de 1945, donde siete religiosas resultan víctimas de violaciones por soldados soviéticos, quienes se encuentran ahí supuestamente para liberarlas de la tiranía nazi y que terminan por mancillar su cuerpo y su voto de castidad y entrega religiosa. Finalmente sus dos últimos filmes son: Marvin o la bella educación (2017) y Blanco y negro (2019).

 

 

RAFAEL AVIÑA

CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MÉXICO

14 de febrero de 2019

Basada en hechos reales (D’après une histoire vraie, Francia-Bélgica-Polonia, 2017)

Dirección. Roman Polanski/ Guión. Roman Polanski, Oliver Assayas, inspirados en la novela homónima de Delphine de Vigan / Fotografía en color. Pawel Edelman/ Música. Alexandre Desplat/ Edición. Margot Meynier/ Dirección de arte. Sandrine Jarron y Dominique Moisan/ Diseño de Producción. Jean Raabassé/ Vestuario. Karen Muller Serreau/ Producción. Gladys Brookfield Hampson, Wassim Béji, Fabrice Delville, Christophe Toulemonde/ Con. Emmanuelle Seigner (Delphine Dayrieux), Eva Green (Elle), Vincent Perez (Francois), Dominique Pinon (Raymond), Camille Chamoux (Orane, la encargada de prensa), Brigitte Rouan (la documentalista), Josée Dayan (Karina), Noemi Lvovsky (la curadora de la exposición), Leonello Brandolini (el editor italiano), Elisabeth Quin (la periodista), Damien Bonard (el encargado de sonido), Saadia Bentaieb (Jeanee)/ Duración. 100 mins.

SINOPSIS

Delphine Dayrieux es una sensible y atormentada novelista que ha pasado del éxito apabullante que la colocó bajo los reflectores de la fama al vértigo íntimo de la página en blanco. Y justo ha alcanzado la cúspide de su carrera con una novela que debe su fama precisamente por estar inspirada en un evento trágico de su pasado. En esos momentos de tensión se cruza en su camino una bellísima admiradora: Elle, una joven encantadora, inteligente, intuitiva y seductora, que trabaja como escritora fantasma redactando memorias de celebridades. Elle parece comprender a Delphine mejor que nadie y muy pronto se convierte en su confidente y su amiga íntima. Delphine confía en Elle y le abre las puertas de su vida. Elle insiste a su nueva amiga en que debe volver a utilizar su propia vida como material literario. Y mientras Delphine recibe unas amenazantes cartas anónimas que la acusan de haberse aprovechado de las historias de su familia para triunfar como escritora, Elle se va adueñando de su vida. Sin embargo nadie sabe quién es Elle en realidad. ¿Qué pretende? ¿Ha venido para darle un nuevo impulso a la vida de Delphine o arrebatarle su estabilidad y su frágil equilibrio emocional.

 

Este thriller erótico sobre la dualidad y la creación obtuvo el premio Fipresci en el Festival de Estocolmo

 

 

 

 

“Fue Emmanuelle Seigner quien me entregó la novela de Delphine De Vigan y me dijo: “tienes que leer esto, podría ser una película”. ¡Tenía razón! Me puse en contacto con Wassim Béji, el productor que tenía los derechos del libro. Nos reunimos por primera vez días antes del festival de Cannes del año pasado y todo sucedió increíblemente rápido a partir de ese momento. Lo que me atrajo ante todo fueron los personajes y esas situaciones peculiares e inquietantes en las que se encuentran. Son ciertamente temas que ya he explorado anteriormente en Búsqueda frenética, Repulsión y El bebé de Rosemary. También es un libro que cuenta la historia de un libro, lo que me resulta muy interesante. Ese era también el caso con La novena puerta y El escritor fantasma. Es mi MacGuffin –esa ‘cosa’ que provoca la intriga, que resulta ser un objeto–. Además –y probablemente debería haber empezado por eso– el libro me daba la excelente oportunidad de explorar una confrontación entre dos mujeres. A menudo he mostrado conflictos entre dos hombres, así como entre un hombre y una mujer, pero nunca entre dos mujeres” –Lahiguera.net-

 

“Durante casi tres años, no escribí una sola línea, dice la protagonista y narradora. Se llama Delphine, tiene dos hijos a punto de dejar atrás la adolescencia y mantiene una relación sentimental con François, que dirige un programa cultural en la televisión y está de viaje por Estados Unidos rodando un documental. Estos datos biográficos, empezando por el nombre, parecen coincidir difusamente con los de la autora, que con Nada se opone a la noche, su anterior libro, arrasó en Francia y en medio mundo. Si en esa y en alguna otra obra anterior utilizaba los recursos novelescos para abordar una historia real, aquí viste de relato verídico una ficción. ¿O no?” –Editorial Anagrama al respecto de la novela Basada en hechos reales de Delphine de Vigan-

 

Ambiguo y brillante creador de oscuros relatos de demencia sexual y amor loco, voyeurismo, delirio, claustrofobia y pasiones que rozan con el más puro horror, Roman Polanski (1933), es quizá uno de los cineastas con mayor capacidad para transmitir una permanente sensación de intimidación y amenaza, tal y como lo muestran varias de sus obras cumbres: Repulsión, El bebé de Rosemary, El inquilino, Barrio Chino, Luna amarga, El pianista, ¿Sabes quien viene?, o su más reciente filme: Basada en hechos reales; sensual relato de suspenso y paranoia es justo un eficaz muestrario de las obsesiones de un artífice innovador,

que remite en parte a las incidencias de La última puerta y El escritor fantasma, con el que el realizador franco-polaco obtuviera el Oso de Plata en el Festival de Berlín en 2010. En ésta, el asunto se centraba en el anonimato y el poder político a través de la literatura y en cambio en su más reciente filme, se sumerge en el lado oscuro de la creación, la fama y la ambivalencia e intrigas de los ambientes literarios y los tópicos de claustrofobia, encierro, pavor a la página en blanco, así como las relaciones humanas y sus perversos juegos de manipulación y dominación y a su vez, la vulnerabilidad de la identidad fragmentada por el miedo.

 

“En un primer momento, debatimos qué papel sería mejor para Emmanuelle Seigner, pero, en cuanto empezamos a escribir, resultó evidente que era la elección perfecta para interpretar a la novelista. Necesitábamos encontrar por tanto a su contrapunto, alguien muy inquietante. De inmediato surgió Eva Green y no hay más que ver la película para entender por qué. No nos conocíamos, pero conocía su trabajo. Me quedé impresionado con su interpretación en el filme de Robert Rodriguez La ciudad del pecado: Una dama por la que matar. Trabajar con Eva fue una experiencia maravillosa, y aún más trabajar con Eva y Emmanuelle juntas. Desde el principio, Eva y Emmanuelle se entendieron sumamente bien, que es algo que no puede simplemente darse por hecho entre actores. Su amistad fue una bendición” –Lahiguera.net-

 

 

Y es que a Polanski le basta una sola secuencia como el encuentro de Delphine y Elle, filmada en una auténtica feria del libro en París para atrapar al espectador y sumergirlo en un laberinto de horror, mordacidad y misterio. En Basada en hechos reales, Polanski combina cine negro clásico con dos mujeres fatales, thriller erótico, suspenso, cine de conspiraciones paranoicas, ambientes opresivos y un corrosivo y malsano humor, como lo muestra esa relación en ascenso entre las dos protagonistas. Delphine de Vigan, autora original y cineasta han concebido una obra sobre la vampirización y el robo de identidad. Una suerte de perverso juego de espejos en donde lo más inquietante es que se trata de un autorobo, en donde una novelista busca en lo más recóndito de su interior para dar literalmente a luz a un personaje que proviene de sus propias vivencias en una suerte de doble personalidad como la planteada por Robert Louis Stevenson en El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde con ecos que resuenan en obras y adaptaciones fílmicas como las de: Misery y La mitad oculta de Stephen King llevadas a la pantalla por Rob Reiner y George A. Romero, respectivamente y para ello ha contado con el apoyo de un guionista y realizador excepcional: Oliver Assayas, responsable de obras como: Irma Vep, Demon Lover, Los destinos sentimentales, Las nubes de María y Non Fiction.

 

 

Rafael Aviña

Centro Histórico de la Ciudad de México

29 de enero 2019

EL VIENTO (Csak a szél, Hungría-Alemania-Francia, 2012)

Dirección. Benedek Bence Fliegauf/ Guión. Benedek Bence Fliegauf/ Fotografía en color. Zoltán Lovasi/ Música. Tamás Beke, Benedek Bence Fliegauf/ Edición. Xavier Box/ Dirección de arte. Lörinc Boros/ Diseño de Producción. Benedek Bence Fliegauf/ Vestuario. Sosa Juristovszky/ Producción. Laurent Baujard, Pierre-Emmanuel Fleurautin, Benedek Bence Fliegauf, Rebekka Garrido, Erno Mësterhazy, András Muhi, Michael Reuter, Monika Mëcs/ Con. Katalin Toldi (Mari, la madre), Gyöngyi Lendvai (Anna, la hija), Lajos Sárkány (Rió, el hijo), Gyöngyi Toldi (el abuelo), Gyula Horváth (Alí), Attila Egyed (policía Géza), Laszlo Cziffer (policía Laci), Gergely Kaszas (Padre), Zsolt Végh (prefecto escolar), Emesi Vásvari (Tía Rószi) / Duración. 104 mins.

SINOPSIS

En una granja remota de la Hungría rural, vive una familia húngara de etnia gitana: la madre, que trabaja como empleada doméstica, los hijos: Anna, una adolescente responsable y en edad escolar que se dedica a comunicarse con su padre que vive en Canadá a través del internet y Rió un pre adolescente que vaga sin rumbo yéndose de pinta de la escuela, recogiendo de casas abandonadas objetos reciclables y un abuelo incapacitado luego de un ataque cerebral. Cada uno, a su manera enfrenta el día a día de la mejor manera posible pese al horror y al miedo que los cobija. La madre intenta olvidar, la hija se refugia en su escuela y calla ante los abusos de sus compañeros, el niño pierde el tiempo deambulando de un lugar a otro. Todo ello sucede en un caluroso verano y, desde hace varios meses, una violentísima banda racista se dedica a atacar a las familias gitanas y a quemar sus hogares.

 

El viento fue merecedora del Oso de Plata en Berlín, en donde obtuvo además: el Gran Premio del Jurado, el Premio Amnistía Internacional y Premio de la Paz. Ganadora del Premio Rostro en el Festival de Estambul.

 

 

“Las noticias se difunden muy rápido sobre el asesinato de una familia romaní en un pueblo húngaro. Los perpetradores han escapado y nadie aporta información sobre quién pudo haber cometido el crimen. Para otra familia romaní que vive cerca, el asesinato solo sirve para confirmar sus temores latentes y cuidadosamente reprimidos. A lo lejos, en Canadá, el jefe de la familia decide que su esposa, sus hijos y el abuelo deben reunirse con él lo antes posible. Viviendo con miedo al terror racista que los rodea y sintiéndose abandonada por la mayoría silenciosa, la familia intenta superar el día después del ataque. Al caer la noche, cuando la oscuridad desciende sobre el pueblo, la familia apoltrona las camas más cerca de lo habitual. Sin embargo, su esperanza de escapar de la locura resulta ilusoria. Esta película se inspira en una serie real de asesinatos en Hungría que cobró la vida de ocho personas en menos de un año. Bence Fliegauf su realizador, retrata la atmósfera de pogrom que engendra tal violencia, mientras la cámara se mantiene pisando los talones a los protagonistas…” -IMDB

 

 

En efecto, al inicio de créditos de El viento un texto indica que el nuevo filme del cineasta húngaro Benedek Bence Fliegauf (Budapest, 1974), se inspira en hechos verídicos ocurridos entre 2008 y 2009, involucrando a varias familias de gitanos húngaros, asesinados con lujo de sadismo en el interior de sus improvisados hogares, en un relato de una morosidad exasperante, cuya mayor virtud es colocar al espectador en un entorno de violencia y miedo dispuesto a estallar en cualquier instante.

Fliegauf, atípico y extraño director autodidacta, realizó filmes de corte experimental como su cortometraje Hypnos (2001) y su ópera prima Bosque/ Forest comedia dramática de escasos recursos, cuyo éxito le permitió acceder a cintas de mayor presupuesto como Dealer (2004) con la que obtuvo su primer premio internacional. Con Vía láctea (2007), se sumergía en un relato filosófico-antropológico sobre el destino de la humanidad, para emprender después un estilizado, elegante y bello relato de ciencia ficción de altos vuelos protagonizado por la atractiva actriz francesa Eva Green: Womb/Útero (2010), centrado en una mujer que decide dar a luz a un clon de su marido fallecido.

En el extremo opuesto de aquella se localiza El viento. Relato duro, seco, minimalista, de fotografía sucia y granulosa. Una cinta contemplativa en la que Fliegauf va sumergiendo al espectador en la paranoia y la desconfianza. Una historia de odios raciales, en la que es posible captar el sudor, la suciedad, el miedo.

 

“Su mejor momento, el desenlace, donde Fliegauf demuestra que un simple travelling puede decir mucho más sobre el destino de sus personajes que cualquier visualización. Los diez minutos finales son de una enorme potencia, lo que, unido a la capacidad de Fliegauf para transmitir el clima de degradación en el que por desgracia se desenvuelven sus criaturas, hedor físico, hedor moral, y su ausencia de maniqueísmo, convierten a la película en una losa que acaba sosteniéndose. –Javier Ocaña, Diario El País, España-

 

El viento resulta una suerte de thriller rural centrado en una familia gitana: una mujer que trabaja como afanadora, madre de una jovencita sensible y facilidad para el dibujo y de un niño solitario acostumbrado a faltar a clases y su abuelo, un anciano con problemas mentales. Sin embargo, juntar sus camas en la noche no es suficiente para controlar ese miedo que se respira en el bosque, en el viento, en las calles, mientras cazadores de gitanos acechan en la oscuridad.

 

“La jornada postrera desarrolla su escalada con piano percutivo en escalas extremas y al interior de monocromías pálidas y umbrías que se permiten destellar con repentinos rojos flamígeros, aquí y allá, en ciertos puntos de las imágenes esculpidas con luz natural, hasta esa comprobación de ruidos nocturnos (“Es sólo el viento”) y esa matazón incendiaria a la distancia, con inhumana cacería al niño en la penumbra, recuperación de pertenencias en plástico detalle, hilera de cadáveres muy juntitos en la morgue y ecos en tinieblas de un canturreo tribal” –Jorge Ayala Blanco, Diario El Financiero, México-

 

 

Imágenes como la del niño inspeccionando los hogares violentados o golpeando con una vara, el pasto crecido. Aquella de la madre acosada por los borrachos o el prefecto en la escuela. La del anciano abuelo que la madre encuentra tirado en la hierba. O aquella escena clave, de esa pareja de policías que parecen saber y ocultar mucha información sobre los crímenes étnicos, resultan premonitorias. Pero nada, como aquella devastadora secuencia final en la morgue, cuya atmósfera de brutalidad es sin duda la esencia de El viento.

 

Bence Fliegauf Trabajó como reportero de cultura, realizó varios documentales para la televisión y a su vez, se desempeñó como asistente de dirección de algunas personalidades de su país como Miklós Jancsó (Salmo rojo, Vicios privados virtudes públicas). Fue rechazado por la Universidad de Teatro y Cine de Hungría por estar sobre calificado, en apariencia y por ello eligió toda clase de caminos para narrar sus historias. El viento se inspira en los pogroms racistas donde la guardia húngara asesinó en menos de un año a ocho personas de la etnia Rroma, incluyendo mujeres, niños y ancianos heridos de gravedad.

 

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

15 de enero 2019

LA ÚLTIMA OLA (Bolgen/ Wave, Noruega, 2016)

Dirección. Roar Uthaug/ Guión. John Kare Raake y Harald Rosenlow-Eeg/ Fotografía en color. John Christian Roselund/ Música. Magnus Beite/ Edición. Christian Siebenherz/ Dirección de arte. Astrid Strom Astrup y Adrian Curelea/ Diseño de Producción. Lina Nordqvist/ Vestuario. Karen Fabritius Gram/ Producción. Martin Surland, Jarle Bjorknes, Tomas Eskilsson, Aire Heidenstrom, Jan Eirik Langoen, Lars Leegaard Maroy, Tor Ole Rognaldsen/ Con. Kristoffer Joner (Kristian Eikjord) Ane Dahl Torp (Idun Karlsen) Jonas Hoff Oftebro (Sondre), Edith Haagenrud-Sande (Julia), Fridtjov Saheim (Arvid), Laila Goody (Margot), Arthur Berning (Jacob), Herman Bernhoft (Georg), Eli Harboe (Vibeke), Siije Breivik (Anna)/ Duración. 105 mins.

SINOPSIS

En 1905 una avalancha provocó un tsunami que sepultó Geiranger en Noruega. Para 1934 un deslizamiento de dos millones de metros cúbicos de roca generó un tsunami en el Fiordo de Tafjord, con un saldo de 47 personas muertas. Estos hechos aún son considerados como unos de los mayores desastres naturales que se han presentado en Noruega. La historia se ubica en Geiranger, un poblado noruego rodeado de montañas inestables. Por ello, el experimentado geólogo Kristian Eikjord y un grupo de profesionales se han encargado por años de monitorear el subsuelo de los fiordos cercanos, en busca de algún movimiento fuera de lo común. Un día Kristian recibe una oferta de trabajo en una región petrolera del país y se dispone a mudarse con su familia, integrada por sus dos hijos (Sondre un adolescente y Julia una niña pequeña) y su esposa Idun que trabaja como recepcionista en un hotel junto al mar. Atormentado por la inquietud y por una especie de sexto sentido, Kristian aplaza la mudanza 24 horas, a pesar de las dudas de los otros científicos y la sorpresa de su familia, harta de sus obsesiones profesionales. Pero este mal presentimiento se va concretando poco a poco cuando unas sacudidas sísmicas provocan una contracción violenta de la roca, creando sin previo aviso un tsunami que romperá contra el pueblo en tan solo 10 minutos. En efecto, Kristian descubre un extraño patrón de movimiento en las montañas que lo hacen alertar a sus ex compañeros de trabajo, quienes al principio no lo toman en serio, sin embargo, lo peor está por llegar: cuando cae el paso de montaña de Åkneset sobre el estrecho fiordo noruego, se crea una violenta ola de 85 metros que amenaza con arrasarlo todo. En medio de ese terrible desastre, el geólogo y su familia luchan por sobrevivir.

 

 

Un trepidante entretenimiento de suspenso y acción con las fórmulas de Hollywood y la sensibilidad y crudeza del cine europeo, que obtuvo los Premios Amanda a lo Mejor del CIne Noruego: Mejor Película, Diseño de Sonido, Efectos Visuales y los galardones del Festival Kosmorama, Noruega. Mejor Producción, Fotografía, Diseño de Producción, Edición y Actor.

 

“Un día los productores me hablaron de Åkerneset, una montaña al oeste de Noruega compuesta en parte por una gran masa inestable que tarde o temprano se derrumbará, cayendo al fiordo de Geiranger y provocando un maremoto. Esta amenaza existe, igual que en esta región —bien conocida por los turistas— existe realmente un centro de vigilancia y alerta. Al productor Martin Surland se le ocurrió en seguida hacer una película sobre este peligro potencial. Reconozco que tenía mis dudas: yo sabía que, con películas como Kon-Tiki o Max Manus, Noruega ha llegado sin duda a tener competencias sólidas en materia de efectos visuales creados por computadora, y esto me tranquilizaba, pero, ¿cómo mantener el suspense, la tensión dramática, una vez que se muestra el tsunami? Por suerte, la compañía de distribución Nordisk Film no tardó en mostrarse favorable, y pudimos llevar a cabo el proyecto” -declaraciones del realizador Roar Uthaug para el portal Cine Europa-

 

 

Roar Uthaug nacido en 1973, es un cineasta atraído por las posibilidades del cine de géneros y las posibilidades que ello conlleva: el trhriller de horror Escalofrío (2006), el relato de fantasía heroica Magic Silver (2009), la cinta de acción medieval Escape (2012), el drama de desastres naturales La última ola (2016) y la nueva  versión de Tom Raider (2018) con Alicia Vikander.

Escalofrío la primera película de Uthaug, con experiencia en el cine publicitario y el videoclip y de quien se dice, realizó su primera película de asesinos a los 13 años con una handycam, se convirtió en una de las cintas más exitosas de Noruega con un tema manido hasta el cansancio, plagado de todos los lugares comunes del género y que sigue con eficacia y mucho oficio, las recetas establecidas, para trazar la pesadilla de cinco jóvenes atrapados en un hotel abandonado en pleno invierno y a merced de un indestructible asesino en serie.

La impactante primera secuencia, tiene la virtud de introducir al espectador desde ese instante, en terrenos de suspenso y paranoia. Lo que sigue, es la breve recreación semi documental –reportajes en prensa y televisión-, de lo que parece ser una suerte de maldición que ensombrece una zona montañosa de Noruega, donde los esquiadores y turistas, han desaparecido, o fallecido en condiciones terribles y misteriosas desde los años setenta, como lo comprueban, ya en época actual, dos parejas y un amigo que se ha roto la pierna en su descenso por una pendiente nevada, lo que los lleva a refugiarse en una desolada posada, que no sólo oculta un espantoso secreto familiar y decenas de pertenencias ajenas, sino un violento asesino que clama venganza.

Varios de estos elementos trazados con enorme habilidad se localizan en La última ola en la que el realizador apostaba por otro subgénero de Hollywood: el cine catastrofista y de desastres y lo hace con enorme eficacia. La cinta abre con imágenes y fotografías reales del siglo pasado, documentando algunos impresionantes desprendimientos de montaña en sus fiordos ocasionando tsunamis que costaron la vida de decenas de personas. La primera parte narra la amenaza que se cierne sobre la bella comunidad de Geiranger, donde un grupo de especialistas monitorea el mínimo desplazamiento de la montaña Akneset; lo que podría ocasionar una ola de 80 metros que en diez minutos arrasaría con todo.

 

“Aunque ya conocía a la mayor parte de los integrantes del equipo. Kristoffer Joner y Ane Dahl Torp, que son muy famosos en Noruega, han rodado juntos muchas veces y forman una pareja creíble. Por eso, me decanté por ellos muy rápidamente; ellos interpretan al geólogo Kristian y a su mujer Idun, atrapados en el epicentro de una verdadera carrera a contrarreloj. En cambio, fueron necesarias muchas audiciones para encontrar a Julia y Sondre, los hijos de esta pareja. No quería dar prioridad a lo espectacular en detrimento de lo humano. Por ejemplo, los colegas de Kristian en el centro de vigilancia, personajes en apariencia secundarios, tienen para mí una importancia real. Son personas normales y humildes que quería mostrar en toda su sencillez. Quiero añadir que la población local nos ha ayudado mucho en el rodaje: durante tres tardes seguidas, 85 extras corrieron incansablemente por Ørneveien, una carretera que bordea el fiordo de Geiranger antes de ascender hacia las cumbres. El entusiasmo con el que participaron me emocionó de verdad” -declaraciones del realizador Roar Uthaug para el portal Cine Europa-

 

Es justo en la segunda mitad donde el filme crece apostando por los elementos conocidos del género en la línea de 2012 o La aventura del Poseidón, mientras la cámara sigue la historia paralela de la pareja protagónica y sus dos hijos: un adolescente que se encuentra en el hotel donde trabaja la madre y el padre que huye con la hija pequeña hacia las colinas cuando estalla la inminente situación de riesgo.

La última ola tiene la capacidad de mantener el suspenso, de crear momentos de emoción cuando se necesitan, de girar hacia el melodrama en el instante adecuado y sobre todo, de obtener una tensión creciente sin caer en el tedio. El tema del padre que regresa en medio de un horror apocalíptico para rescatar a su mujer e hijo evita la cursilería gracias a un eficaz diseño de producción Serie B y en particular, a unos potentes e impactantes efectos especiales en un relato de entretenimiento asegurado que representó a Noruega en los Oscares.

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

28 noviembre 2018

BAARIA. AMOR Y PASIÓN (Baaria, Italia-Francia, 2009)

Dirección. Giuseppe Tornatore/ Guión. Giuseppe Tornatore/ Fotografía en color. Enrico Lucidi/ Música. Ennio Morricone/ Edición. Massimo Quaglia/ Diseño de Producción. Maurizio Sabatini/ Dirección de Arte. Maurizio di Clemente, Cosimo Gomez, Maurizio Sabatini/ Vestuario. Luigi Bonano/ Producción. Tarak Ben Ammar, Mario Cotone/ Con. Francesco Scianna (Peppino Torrenuova), Margareth Madé (Mannina), Lina Sastri (Tana/ Beggard), Ángela Molina (Sarina), Nicole Grimaudo (Sarina joven), Salvo Ficarra (Nino), Valentino Picone (Luigi), Gaetano Aeronica (Cicco), Alfio Sorbello (Cicco joven), Giovanni Gambino (Peppino niño), Giuseppe Garufi (Pietro niño), Lollo Franco (Don Giacinto)/ Duración. 163 mins.

SINOPSIS

La película cuenta una historia divertida e inteligente de grandes pasiones y apasionados sueños utópicos. Una leyenda llena de héroes. Una familia siciliana representada a través de tres generaciones: desde Cicco, a su hijo Peppino y llegando hasta su nieto Pietro. Con un leve toque a la vida privada de estos personajes y la de sus familias, la película evoca los amores, los sueños y las decepciones de toda una comunidad en la provincia de Palermo desde finales de los años veinte hasta la década de los ochenta: durante el período fascista. Cicco es un humilde pastor de cabras que, sin embargo, encuentra tiempo para alimentar su pasión: los libros, los poemas épicos, las grandes y populares novelas románticas. En aquellos días en los que las personas sufría la pobreza y el hambre durante la segunda guerra mundial, su hijo Peppino es testigo de innumerables casos de injusticia y descubre una pasión por la política. Después de la guerra, ocurre su fatídico encuentro con la mujer de su vida: Mannina. Una relación a la que todos se oponen porque Peppino se ha convertido en comunista. Pero los dos jóvenes enamorados lograrán cumplir su sueño. Todo ello, con el telón de fondo de los cambios sociales dentro del pequeño pueblo siciliano de Bagheria (llamado coloquialmente Baaría): la vida bajo los fascistas, la influencia de la mafia y el dominio de la Iglesia Católica y de los Demócratas Cristianos.

 

Baaria fue nominada al Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa. En la entrega de los premios David di Donatello obtuvo el David de la Juventud y el Premio a Mejor Música y 14 nominaciones. En los premios del Cine Europeo fue nominada al premio del público mejor film europeo. Mejor Fotografía, Edición, Diseño de Producción y Efectos visuales en los Premios Flaiano. Premio a Mejor Director en los Globos de Oro italianos. Premios Kineo, Italia: Mejor Director.

 

“Una de las innumerables etimologías posibles es que el Bagheria pueda también derivar de Bab el gherid, que aparentemente significa el paso del viento en árabe. Pero, desde tiempos inmemoriales, siempre lo hemos llamado Baaría. Baaría, en la provincia de Palermo, es la ciudad donde nací y crecí, y donde viví hasta los veintiocho años de edad. Demasiado viejo de acuerdo con Don Fabrizio Salina, el Príncipe en El gatopardo de Lampedusa, quien alegaba que los hombres jóvenes debían dejar Sicilia antes de los diecisiete años de edad para evitar que su persona absorbiera los defectos típicos de los sicilianos. –Giuseppe Tornatore, Lahiguera.com-

 

 

Giuseppe Tornatore saltó a la escena mundial con la celebrada y multipremiada Cinema Paradiso (1989) filme emblemático no sólo del nuevo cine italiano, sino de esa cinematografía en general. Luego de los fracasos comerciales y de crítica de obras como: Estamos todos bien (1990) y Una simple formalidad (1994), Tornatore, recuperaba la fórmula de Cinema Paradiso con El fabricante de estrellas (1995), nuevamente nominado al Oscar y ganador del Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia, con otra mirada sensiblera al cine, sus estrellas, sus admiradores y a los miles de extras que suelen pasar inadvertidos fascinados ante la llamada fábrica de sueños. Tornatore, es sin duda un cineasta con una gran capacidad narrativa y mucha inclinación por los relatos almibarados que nunca acaban por arrancar, representa la dosis exacta de melodrama, humor, nostalgia, fotografía preciosista y una complacencia tan gratificante que oculta sin problemas cualquier análisis profundo, capaz de rozar las “fibras íntimas” del espectador como lo muestran: Malena o el espléndido fresco italiano Baaria. Amor y pasión.

 

La transformación social, cultural y política de Bagheria, municipio de Palermo al que los sicilianos llaman Baaria: sirve de pretexto a Giuseppe Tornatore, el afamado cineasta italiano de la llamada línea blanda, para recuperar una vez más la fórmula de su exitosa Cinema Paradiso. Justo en el momento en que se aprecia a un grupo de niños intercambiando fotogramas de filmes como El bueno, el malo y el feo, Salvatore Giuliano, o El evangelio según San Mateo, queda claro que se trata de un relato autobiográfico de un cinéfilo empedernido.

En efecto, Baaria. Amor y pasión, vista a través de los ojos de tres generaciones de una familia, desde el ocaso de la década de los años veinte hasta los años ochenta: el fascismo, el comunismo, la mafia, o los cambios urbanos del pequeño pueblo y su pintoresco grupo de habitantes, funciona como una suerte de Amarcord (Federico Fellini, 1973) para un realizador nacido precisamente en esa localidad de Sicilia. Todo ello, bajo una excesiva y almibarada banda sonora de Ennio Morricone y cameos de estrellas como Monica Belucci o Raoul Bova y cuyo punto central es la figura de Pepino Torrenuova, quien se aferra a las ideas socialistas por necesidad hasta convertirse en un implacable militante del partido.

 

 

“Ante la responsabilidad de escribir la banda sonora de una película tan importante, yo necesitaba encontrar el tono correcto. Incluso antes de ver el montaje de la película, ya había escrito algunos de los temas musicales más importantes. A Tornatore le gustaron y una vez más nos dimos cuenta que desde el principio habíamos estado totalmente de acuerdo con la dirección que debía tomar el trabajo. No sólo estoy haciéndole un cumplido a Peppuccio; realmente me ha encantado esta película. No sólo se trata de otra película más en su extraordinaria filmografía, sino que es más bien una obra que puede hacer que el tiempo se detenga; es un punto de llegada con todo lo necesario para que sea una gran obra de arte. El público no dejará, y de eso estoy seguro, de apreciar la gran fuente de inspiración que emana de cada una de las escenas y la naturaleza épica y poderosa de esta película que está impregnada con un profundo humanismo integral”. –Ennio Morricone, Lahiguera.com-

 

 

Baaria, representa la dosis exacta de melodrama, humor, nostalgia, fotografía preciosista y una complacencia tan gratificante que opaca cualquier análisis profundo. Se trata de un cine capaz de entretener y emocionar, en ésta nueva declaración de amor a la cinefilia, a los grandes nombres del cine italiano: De Sica, Rosellini, Lattuada, Fellini y el Francesco Rosi de Tres hermanos (1981) y sobre todo, a la familia como espina dorsal del individuo.

El filme es un nuevo retrato de la colectividad, plagado de personajes delirantes: la vidente y su hijo tonto, el herrero mudo, el gigante de la huerta y por supuesto el propio protagonista, su padre y el nieto de éste, fascinado con la fotografía. Ello, en medio de imágenes muy atractivas como el paseo de las estatuas monstruosas, la toma de los predios por los comunistas, la brutal muerte del bisabuelo a cargo de la mafia, la escena de la mosca viva en el trompo y sobre todo, la secuencia final, que enlaza el pasado y el presente en ese pueblo de ensueño visto con humor agridulce, ternura y melancolía: justo el toque Tornatore.

 

 

“Bueno, tal vez para volver a la inocencia que perdí el día que me bajé del barco proveniente de Sicilia o, peor aún, para ser coherente con los defectos que tengo por ser baariòto, y que, por más de veinte años (ya han surgido algunas huellas en mis obras con un fondo siciliano), he estado pensando en hacer una película acerca de la temporada única e intemporal de mi vida en la que el universo comenzaba en Via Gioacchino Guttuso 114, seguía por la Piazza Madrice a lo largo del callejón de Corso Umberto I° y terminaba en la rotonda di Palagonia. Si los contamos todos, son sólo unos cientos de metros. Pero si caminas por esas calles arriba y abajo durante años, podrías aprender lo que el mundo en su totalidad nunca podrá enseñarte” –Giusepe Tornatore, Lahiguera.com-

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México, 13 de noviembre de 2018