LACHICA DE MÓNACO (La Fille de Monaco, Francia, 2008)

Dirección. Anne Fontaine/ Guión. Anne Fontaine y Benoît Graffin/ Fotografía en color. Patrick Blossier/ Música. Philippe Rombi/ Edición. Maryline Monthieux/ Dirección de arte. Britta Demasse/ Diseño de Producción. Yves Fournier/ Vestuario. Catherine Leterrier/ Producción. Soudaine Compagnie, Philippe Carcassonne, Bruno Pésery, Christine Raspillere/ Con. Fabrice Luchini (Bertrand Beauvois), Roschdy Zem (Christophe Abadi), Louise Bourgoin (Audrey Varella), Stéphane Audran (Edith Lasalle), Gilles Cohen (Louis Lasalle), Alexandre Steiger (Alain), Chrostophe Vandevelde (Tony), Hélene de Saint-Pere (Carolina), Phillip Duclos (Inspector Taurand), Jeanne Balibar (Hélene)/ Duración. 95 mins.

SINOPSIS

Bertrand Beauvois es un abogado penalista de París. Es brillante, mediático, voluble, culto, cerebral, complicado y no muy valiente. Le gustan las mujeres, sobre todo para hablarles. Acaba de llegar a Mónaco para defender a una asesina septuagenaria. Christophe Abadi es un agente de seguridad encargado de proteger a Bertrand. Es franco, directo, atractivo, taciturno y deportista. Dejó los estudios a los 13 años. Le gustan las mujeres, sin embargo lo que menos le importa es hablarles. Admira en los demás la cultura y el dominio del lenguaje de los que carece. Audrey Varella por su parte es la guapa presentadora del clima en una cadena de televisión por cable en Mónaco. Es ambiciosa, descarada, extremadamente sexy e incontrolable. No tiene ninguna intención de seguir presentando la sección meteorológica por mucho tiempo y desea ascender en la televisora. Le cuesta un poco entender el significado de ciertas palabras, en particular “límites”, “tabúes” y “escrúpulos”. Los tres terminarán por coincidir de manera brutal.

 

La chica de Mónaco relato sobre la obsesión sexual de un maduro abogado y una joven sexualmente liberada fue nominada a Mejor Actor y Secundario: Roschdy Zem y a Mejor Actriz Revelación: Louise Bourgoin en los Premios César a lo mejor del cine en Francia.

 

Anne Fontaine fue una de las realizadoras que tuvieron la oportunidad de visitar México en varias ocasiones durante los notables festivales de cine francés que se realizaban en Acapulco. Así, después de su ópera prima Lavado en seco (1997) un relato sobre la un matrimonio rutinario con una tintorería que descubre sus placeres reprimidos cuando conocen a un travesti, presentó en nuestro país Agustín, el rey del kung-fu (1999) tragicomedia curiosa aunque incapaz de sostener el ritmo paródico de una historia sobre un mediocre actor fascinado con las películas de artes marciales a la que seguiría ¿Cómo Maté a mi Padre? (2001), un extraño y fascinante filme sobre dos desconocidos: un padre que aparece después de muchos años y su hijo, médico exitoso, quienes intentan saldar viejas cuentas.

Más intrigante aún y con un reparto de lujo, Nathalie X (2003) narraba la historia de Fanny Ardant, una atractiva ginecóloga cuarentona y casada desde hace 25 años, que descubre un día que su marido encarnado por Gérard Depardieu, la engaña. Por ello, decidía entonces vengarse contratando a Nathalie (la hermosa Emmanuelle Béart), una prostituta de un club nocturno para que lo enamore. Aquí, se relataba un extraño triángulo amoroso uno de los temas que más fascinan a la realizadora como sucede en La chica de Mónaco filmada en 2008, luego de dos películas más: Entre ses mains (2005) y Nuovelle chance (2006).

No obstante tal vez la película más célebre de Anne Fontaine sea: Coco antes de Chanel (2009) que centraba su atención en la historia previa y menos glamurosa de la trascendental diseñadora de modas Gabrielle “Coco” Chanel (1883-1971), quien marcara un hito en el arte de la vestimenta entre finales de los años veinte y la década de los treinta y de nuevo a mediados de los cincuenta. Una mujer de personalidad atípica que impuso la sobriedad como estilo y que se rodeó de intelectuales como Igor Stravinski o Jean Cocteau y que diseñó atuendos para figuras como Gloria Swanson y Katherine Hepburn, entre otras.

Lo curioso es que el filme de Fontaine intenta rendir tributo a la época de penurias y aprendizaje de Cocó y lo hace a través de un relato de enormes valores de producción que termina por encorsetarla en una biografía típica. Un cine más académico que revolucionario lo que contrasta con la personalidad misma de la protagonista. Y es que Coco, fue en contra de los excesos de la moda de su época. Con su discreta belleza, su personalidad andrógina, su corte de pelo masculino, atacó los recargados atuendos femeninos. Eliminó tacones. Quitó las plumas y flores de los sombreros. Dejó atrás los apretados corsés que no dejaban respirar a las mujeres y lo cambió por ropa cómoda y sencilla, protagonizada por

Audrey Taotou la estrella de la exitosa Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001).

 

La chica de Mónaco es un relato de obsesiones que tiene como telón de fondo el bellísimo principado de Mónaco. Para Bertrand el abogado protagonista, se trata tan sólo de un trabajo más, fascinante porque tiene que demostrar la inocencia aparente de una anciana y entabla una amistad con ese personaje callado que es su guardaespaldas, un hombre que representa todo lo opuesto a él: habla muy poco y es más una persona de acción, es guapo, atlético y actúa muy rápido. No obstante cuando se atraviesa en su camino Audrey, esa joven sexy y seductora, presentadora del pronóstico del clima, que adora la vida nocturna y conducir su motocicleta, todo se trastoca, no sólo en su trabajo, en sus relaciones y en la amistad que inicia con Christophe su agente de protección. Y es que la sensualidad de la chica de Mónaco, une peligrosamente la relación fraterna entre el abogado y su guardaespaldas.

Más allá del interesante trabajo de Roschdy Zem y del siempre solvente histrionismo de Fabrice Luchini (Beaumarchais, el insolente, Moliere en bicicleta, En la casa), destaca la exuberancia y la voluptuosa belleza de la debutante de 27 años Louise Bourgoin con sus espectaculares desnudos y su desparpajo erótico que enloquecen a ese abogado culto y sereno acostumbrado a las formalidades. Todo ello en una suerte de drama sensual y de suspenso que mezcla el cine de juzgados y abogados, el thriller policiaco, el melodrama de obsesión erótica y la trama de lealtades con un desenlace de moraleja ética.

 

Luego de La chica de Mónaco y Coco, antes de Chanel, la directora Anne Fontaine realizaría filmes de gran aliento comercial como: Mi peor pesadilla (2011), Adore: la piel del deseo (2013), Primavera en Normandía (2014), o  Cordero de Dios/ Las inocentes (2016) que revela el caso real de una congregación de monjas en un convento en Polonia de 1945, donde siete religiosas resultan víctimas de violaciones por soldados soviéticos, quienes se encuentran ahí supuestamente para liberarlas de la tiranía nazi y que terminan por mancillar su cuerpo y su voto de castidad y entrega religiosa. Finalmente sus dos últimos filmes son: Marvin o la bella educación (2017) y Blanco y negro (2019).

 

 

RAFAEL AVIÑA

CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MÉXICO

14 de febrero de 2019

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