EL CLIENTE/ EL VIAJANTE (Forushande/ The Salesman, Irán-Francia, 2016)

Director. Asghar Farhadi/ Guión: Asghar Farhadi/ Fotografía en color. Hossein Jafarian/ Música: Sattar Oraki/ Edición: Hayedeh Safiyari/ Dirección de arte: Kayvan Maghaddam/ Diseño de Producción. Hasan Mostafavi/ Vestuario. Sara Samie/ Producción. Asghar Farhadi, Alexandre Mallet Guy, Oliver Pere/ Con. Shahab Hosseini (Emad Etesami), Taraneh Alidoosti (Rana Etesami) Babak Karimi (Babak), Mina Sadati (Sanam), Mojtaba Pirzadeh (Majid), Farid Sajjadi Hosseini (el hombre), Shirin Aghakashi (Esmat), Etheram Boroumand (Señora Shahnazari), Sahra Asadollahe (Mojgan), Emad Emami (Ali)/ Duración 120 mins.

SINOPSIS

Emad y Rana, una pareja de actores iraníes que comparte su pasión por el teatro en una compañía en la que preparan el montaje de la obra de Arthur Miller La muerte de un viajante, deben abandonar su departamento en el centro de Teherán a causa de los trabajos que se están efectuando y que amenazan el edificio. Se instalan en otro lugar que les proporciona un amigo de la compañía teatral donde trabajan, sin embargo, en ese departamento aún permanecen algunas pertenencias de una arrendataria anterior. La mujer de Emad es atacada por un desconocido mientras se ducha, una agresión destinada en realidad a la inquilina que habitaba antes el departamento: una prostituta, lo que cambiará dramáticamente la vida de la joven pareja. Las secuelas psicológicas del asalto afectarán tanto a ella, incapaz de superarlo, como a él, obstinado en cobrar venganza.

 

 

El cliente obtuvo el Oscar a Mejor película de habla no inglesa. Fue nominada al Globo de Oro a Mejor película de habla no inglesa. En el Festival de Cannes consiguió el premio a Mejor Actor (Shahab Hosseini) y al Mejor Guión. National Board of Review (NBR): Mejor película de habla no inglesa. Satellite Awards: Mejor película de habla no inglesa. Premios BAFTA: Nominada a Mejor película en habla no inglesa. Premios Guldbagge (Suecia): Mejor film extranjero

 

 

“Hacía tiempo que tomaba notas y apuntes para una historia sencilla en la que estaba pensando. Cuando surgió la oportunidad de rodar en Irán, recopilé todo lo que había escrito en años anteriores. Además, siempre había tenido ganas de hacer una película que transcurriera en el mundo del teatro. De joven trabajé en el medio que significa mucho para mí. Era la historia perfecta para el entorno del teatro. Fue así como empecé a desarrollar un guion basado en personajes preparando una obra. En El cliente, todo depende de las preocupaciones y del estado mental del espectador. Si lo toma como un comentario social, se acordará de ciertas cosas. Pero puede enfocarlo desde la perspectiva de un cuento moral, o incluso de algo totalmente diferente. Lo único que puedo decirle es que, una vez más, la película trata de la complejidad de las relaciones humanas, sobre todo en el seno de la familia”. –Entrevista con Asghar Farhadi en lahiguera.com-

 

 

 

Con el tema de la crisis de la pareja, el director iraní Asghar Farhadi ganó el Oso de Oro en el Festival de Berlín y fue nominado al Oscar a Mejor Guión por Una separación (2011). Después regresó una vez más al tema de la fractura amorosa y el peso de la culpa sobre los hijos que tienen que lidiar con las decisiones de los adultos en El pasado (Francia-Italia, 2013). Con un tópico similar; el del rompimiento de un matrimonio, concibe un duro y fascinante microcosmos de la sociedad iraní y en general de los países tercermundistas, por lo que nos toca de cerca aquí en México, a partir de la extraordinaria ganadora del Oscar a Mejor Cinta de habla no inglesa: El cliente también conocida como El viajante (2016).

Farhadi, nació en Teherán en 1972. Rodó su primer cortometraje a los 13 años en un cineclub para jóvenes y ya había realizado cinco cortos antes de ingresar en la Universidad de Teherán para estudiar Teatro, una elección que siempre ha influido en su estilo como director. Se licenció con un máster en Dirección Escénica y empezó inmediatamente a trabajar dirigiendo series a partir de guiones suyos. En 2002 escribió y dirigió su primer largometraje, Raghs dar ghobar/ Bailar con el polvo, que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Fajr (Teherán) y el Premio al Mejor Actor en el Festival de Cine de Moscú.

 

 

“Emad y Rana son una pareja iraní de clase media. No puedo decir que sean representativos de la mayoría de parejas de ese nivel en su relación o su forma de ser. Los personajes fueron creados con la intención de que el espectador no tuviera la sensación de que la pareja fuera diferente de cualquier otra. Forman una pareja normal con sus propias características. Los dos se mueven en un entorno cultural y son actores de teatro aficionados. Pero, de pronto, se encuentran sumidos en una situación que revelará aspectos inesperados de su personalidad”. –lahiguera.com-

 

 

La eficacia del filme radica en no sólo en la fuerza expresiva de sus intérpretes, sino en la compleja hondura dramática de la historia que evita cualquier sentimentalismo o complacencia. No sólo eso, sino que a través de un relato de suspenso creciente va revelando con sutileza toda una intriga emocional que tiene un efecto fulminante sobre los involucrados.

Las primeras imágenes de la evacuación de un edificio que se colapsa poco a poco, advierten sobre la tragedia que se cierne sobre una pareja de actores que se ve obligada a abandonar su departamento y alquilar otro que les ofrece un amigo de la compañía teatral. Todo ello, mientras trabajan en el montaje de La muerte de un viajante de Arthur Miller en los papeles centrales: Willy y su mujer. Sin embargo, su vida se trastorna con un evento brutal que involucra a la anterior casera, una prostituta que se niega a llevarse sus pertenencias.

 

 

“Leí “Muerte de un viajante” siendo estudiante. Me marcó profundamente, quizá por sus reflexiones sobre las relaciones humanas. Es una obra teatral muy rica, que ofrece lecturas múltiples. La dimensión más importante me parece la crítica social de un periodo histórico en el que la rápida transformación de la América urbana destruyó a una clase social. Toda una categoría de personas que no supieron adaptarse a la inesperada modernización fueron literalmente aplastadas. En ese sentido, la obra guarda muchos paralelismos con la situación actual en mi país. Las cosas cambian a la velocidad del rayo y no queda más remedio que adaptarse o morir. La crítica social que forma el núcleo de la obra sigue siendo válida en Irán.

Otra dimensión de la obra es la complejidad de las relaciones sociales en el seno de la familia, sobre todo en la pareja formada por el viajante y Linda, su mujer. En la obra hay una fuerte atracción emocional, y eso hace que además de conmovedora, también obligue al público a reflexionar sobre temas muy sutiles. En cuanto decidí que los personajes de la película estarían en una compañía teatral y que prepararían una obra, pensé que el drama de Miller era muy interesante porque me permitía establecer un paralelismo con la vida personal de la pareja en el centro de la historia. En el escenario, Emad y Rana hacen los papeles del viajante y de su mujer. En la vida real, sin saberlo, se encontrarán con el viajante y su familia, y deberán decidir su destino”. –lahiguera.com-

 

 

Aquí importa menos el hecho que las consecuencias. El protagonista evita indagar en los detalles de la agresión; un asalto que a todas luces muestra síntomas inequívocos de abuso sexual con violencia. Pese a ello, el marido prefiere en lugar de olvidar y ayudar a su mujer, elige el silencio y la fantasía de la venganza. Su personalidad se transforma; en su cabeza no existe otra cosa más importante que tomar revancha contra el hombre que atacó a su mujer y que ha terminado por humillarlo a él y quitarle su tranquilidad, no tanto la de su esposa. Su comportamiento es errático y hereditario de una sociedad masculina y machista y sólo desea aplicar el ojo por ojo y humillar al agresor.

El cliente se vale de una trama policiaca con un tema muy simple en apariencia. Sin embargo, oculta en realidad profundidades morales, éticas, sociales y culturales poderosas y ancestrales con tópicos como la culpa, la venganza, la humillación, el machismo y la masculinidad afectada por un hecho fortuito y criminal. Una joya absoluta realizada con un presupuesto irrisorio.

 

 

RAFAEL AVIÑA

Centro Histórico de la Ciudad de México

25 de septiembre de 2018

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