ILUSIÓN NACIONAL (México, 2014)

Dirección. Olallo Rubio/ Guión. Olallo Rubio/ Fotografía en color. Varios archivos de fotografía/ Música: Javier Umpierrez/ Edición: Juan Fontana/ Investigación iconográfica: Genoveva Corro Millán/ Diseño de Sonido: Javier Umpierrez/ Efectos Visuales: Raúl Prado/ Producción. Carlos Meza, José Nacif, Olallo Rubio, Abraham Meme, José María Yazpik/ Con: Antonio Carbajal (él mismo), Javier Aguirre (él mismo), Carlos Albert (él mismo), Cuauhtémoc Blanco (él mismo), Felipe Calderón Hinojosa (él mismo), Carlos Salinas de Gortari (él mismo), Vicente Fox (él mismo), Miguel de la Madrid Hurtado (él mismo), Hugo Sánchez (él mismo), Jorge Campos (él mismo), Bobby Charlton (él mismo), Diego Armando Maradona (él mismo), Edson Arantes Do Nascimento Pelé (él mismo)/ Dur. 100 mins.

SINOPSIS

México tuvo la fortuna de organizar dos Copas del Mundo, en la primera alojó a Pelé, y en la segunda se consagró Maradona. Los dos mejores jugadores en la historia del futbol, los dos ganaron un Mundial y dejaron huella de su futbol en México, el primero en 1970 y el segundo 16 años después. Los dos enamoraron a un estadio Azteca repleto que los hizo vibrar de emociones. Ilusión Nacional es una película acerca de la participación de México en los mundiales en donde el director nos presenta los triunfos del pasado con una mirada hacia el futuro pero también nos recuerda las derrotas más dolorosas.

Narra la participación de México en la Copa del Mundo y presenta las humillaciones y los triunfos del pasado y una mirada hacia el futuro. El documental reconstruye dramáticamente el pasado y nos lleva desde 1928 hasta 2012 por un recorrido emotivo, didáctico y dinámico que captura y recrea la energía de los partidos más emocionantes; la intensidad de un Estadio Azteca totalmente lleno; la euforia colectiva de la afición en México 1970 y México 1986; el suspenso provocado por las cardiacas sesiones de penaltis; y toda la acción del deporte más popular del mundo. No se trata de un recuento árido televisivo que simplemente recopila datos históricos, Ilusión Nacional es una obra dramática que cuenta una historia llena de acción y emociones nacionalistas, sin pasar por alto un poco de contexto social y político; fundamental para entender en qué punto de la historia estamos ubicados y los antecedentes de los diferentes temas que abarcamos dentro de la cultura del balompié.

 

Para Olallo Rubio: “Existe el prejuicio de que un documental debe ser únicamente material periodístico de denuncia, pero aunque Ilusión Nacional no es ingenua o ilusa, el objetivo central consistió en hacer una película emotiva que celebre el fútbol sobre todas las cosas. Citando al escritor uruguayo Eduardo Galeano ‘El futbol como fiesta de los ojos que lo miran y como alegría del cuerpo que lo juega’. Ilusión Nacional resalta la pureza poética del futbol y demuestra que, a pesar de todo aquello que gira alrededor del negocio, es y seguirá siendo un signo primordial de identidad colectiva.

“A través de Ilusión Nacional, los adultos recordarán grandes momentos de la historia del futbol, y los niños y adolescentes podrán ver por primera vez en la pantalla grande imágenes que nunca han visto. Creemos que aún, cuando en México han habido varios intentos de llevar el futbol al cine, Ilusión Nacional es la primera película mexicana que se enfoca directamente en la esencia del deporte y en la fiebre mundialista”.

 

Es sabido que el deporte y el cine mantienen una curiosa relación de respeto. Atletas, jugadores, entrenadores y todo tipo de eventos deportivos aportan a la pantalla grande un cierto toque dramático. En cambio, el cine puede transformar el simple acto deportivo en un relato de epopeya e incluso en una metáfora de la desilusión de un país y ya, en el peor de los casos, convierte en efímeras estrellas de la pantalla a disparejos baluartes del deporte.

Deportes como el box, el fútbol americano, las carreras automovilísticas, el atletismo, o el beisbol, tienen sus obras notables y ahí están para demostrarlo respectivamente, Toro salvaje (1980) con Robert De Niro en el papel de Jack la Motta, El número uno (1969) en la que Charlton Heston encarna a un maduro quarterback de los Santos de Nueva Orleans. En Un hombre y una mujer (1966) que oscila entre el drama romántico y el nihilismo de la pasión amorosa, un circuito automovilístico separa a una pareja. Asimismo, en La soledad del corredor de fondo (1962), una carrera de atletismo se transforma en alegoría de liberación y con ellas, obras como Fuera de línea (1988) sobre la tragedia de los Medias Negras en 1919 donde política y deporte se funden sutilmente.

Curiosamente el patito feo de los deportes vistos por el cine era sin duda el fútbol soccer. Ningún deporte acumulaba las películas más bobas, mediocres y previsibles como lo demuestra, El chanfle (1978) y secuela con el equipo de Roberto Gómez Bolaños Chespirito. Es decir, al llamado “juego del hombre”, le ha ido de la patada en la pantalla y ello se entiende por varias razones. De entrada, el balonpie resulta cinematográficamente anticlimático. No tiene la vertiginosidad de un round o los dramáticos dos minutos finales de un partido de fútbol americano, tampoco se rompen listones en la meta, ni se escuchan disparos de salida. Incluso, como el soccer funciona como un simple relleno en la cultura estadunidense, Hollywood lo ha visto con reserva, no ha sido así en otras cinematografías como la inglesa.

 

“Este no es un trabajo periodístico, no soy periodista. Trato de hacer películas dramáticas o es en lo que intento enfocarme. Y eso hice en Ilusión Nacional, traté de reconstruir dramáticamente el pasado de la selección y trasladarte ahí, no recordarlo y nada más. Queríamos provocar el efecto de ‘máquina del tiempo’, ver la evolución del futbol y la cobertura del mismo. No quería hacer una crítica, la verdad no me considero una autoridad del futbol. Para eso están los especialistas. Además yo sería el último en ser el aguafiestas, quería hacer de esta película algo celebrativo, que no es nada fácil con la historia de la selección mexicana. Básicamente la película es algo así como ‘que mal se siente cuando pierden, ¿pero a poco no se siente bien padre cuando ganan?’ Ese es uno de los mensajes”.

 

 

Cine y fútbol son quizá las expresiones populares de mayor arraigo y las que más pasiones despiertan en los espectadores. Lo curioso, es que el fútbol y el cine se llevan poco y combinan mal. Por ello, resulta toda una sorpresa el cuarto docudrama de Olallo Rubio: Ilusión nacional, filme de enorme eficacia para retratar el concepto de fanatismo y derrota que persigue al mexicano.

Olallo deja de lado las típicas cabezas parlantes y las discusiones estériles. Con un extraordinario material de archivo de diversas calidades, de los años veinte a la fecha, construye una épica del fracaso, la enajenación y también de la euforia que el futbol representa en una sociedad como la nuestra, donde pan, circo e ilusión, siguen a la alza.

A partir de un vigoroso montaje, una poderosa banda sonora y una irónica narración a cargo del propio Olallo, Ilusión nacional ofrece el panorama de una quimera deportiva. Asimismo, de manera sutil, la forma en que el futbol corrompe y enajena, el poder de los medios, el enorme negocio comercial que representa, así como imágenes elocuentes de la frustración, el enojo y también la grandeza del juego del hombre.

Caben aquí: la tragedia de Maracana, el paso de nuestra selección por las distintas copas mundiales, el surgimiento de una estrella como Hugo Sánchez, un breve recorrido por la violencia y el salvajismo futbolístico. Las imágenes del descalabro, el enojo, el llanto, la frustración, la pena que la arrogancia y el triunfo efímero. A su vez, un recorrido además por las voces y presencias de enormes cronistas deportivos cuando el futbol era más pasión que negocio. Maradona adolescente, Hugo Sánchez cantando, presidentes como: Fox, Salinas, De la Madrid Calderon, Diaz Ordaz. Imágenes del Mundial en México 1986 y el terremoto de 1985. Incluyendo secuencias alucinantes de filmes: Patton, Que Viva México y Rambo. La importancia de los acervos y archivos fílmicos donde pueden surgir maravillas como esas escenas en Ixtapan de la Sal donde los seleccionados nacionales se preparaban para el mundial de Chile en 1962 o los anuncios publicitarios de: Cansadón y Pancho Pantera.

 

 

“Abordar el futbol en México es un tema delicado; además, otra razón por la que no buscamos a la Federación Mexicana de Futbol fue porque la película se enfoca -en un alto porcentaje- en los mundiales. Hay varias cosas, por ejemplo, el testimonio de los periodistas que hicieron público el tema de ‘Los cachirules’ es nuevo, esos testimonios no los habían soltado desde su transmisión. El gol de Maradona en el Azteca filmado detrás de la portería es prácticamente inédito, ese material no lo tiene la FIFA era de Demetrio Bilbatúa, en su momento se vio, pero nunca en cine. Hay material que no se ha visto en los últimos 40 años” –Olallo Rubio-.

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