EL SECRETO DE VERA DRAKE (Vera Drake, Gran Bretaña-Francia, 2004)

Dirección. Mike Leigh/ Guión. Mike Leigh/ Fotografía en color. Dick Pope/ Música. Andrew Dickson/ Edición. Jim Clark/ Diseño de Producción. Eve Stewart/ Dirección de arte. Andrew Grant, Ed Walsh/ Vestuario. Jacqueline Durrand/ Producción. Alain Sarde, Simon Channing Williams, Georgina Lowe, UK Film Council/ Con. Imelda Staunton (Vera Drake), Richard Graham (George), Eddie Marsan (Regg), Anna Keaveney (Nellie), Alex Kelley (Ethel), Phil Davis (Stan), Peter Wright (Inspector Webster), Heather Craney (Joyce), Daniel Mays (Sid), Lesley Manville (señora Wells)/ Duración. 98 mins.

SINOPSIS

Londres, 1950. Época de la segunda posguerra. Vera Drake es una mujer madura dedicada a su familia, cuida de su marido y de sus dos hijos ya mayores, de su anciana madre y de un vecino enfermo. Su tímida hija, Ethel, trabaja en una fábrica de focos, y su hijo, Sid, es un sastre. Su marido, Stanley, es un mecánico de automóviles. A pesar de que Vera y su familia son de condición económica pobre, sus fuertes lazos familiares los mantienen unidos. No sólo ello, la bondad de Vera se extiende a sus vecinos y a las personas que encuentra a lo largo de su día. Vera es un ama de casa. Sin embargo, a espaldas de su familia, también se desempeña como abortista clandestina. Ella no recibe ningún dinero o compensación por ello. Su ingenuidad le ayuda a pensar que se trata de una manera de ayudar al prójimo, como sucede con una jovencita de clase alta que queda embarazada luego de ser violada por uno de sus pretendientes. No obstante, luego de que una de sus pacientes casi muere en una intervención, Vera es detenida por la policía y puesta bajo custodia para ser interrogada.

 

 

El secreto de Vera Drake obtuvo el León de Oro en el Festival de Venecia y la Copa Volpi a la Mejor Actriz para Imelda Staunton. Asimismo, fue nominada a tres Oscares: Mejor Dirección, Guión y Actuación estelar femenina. Staunton también fue nominada al Globo de Oro y ganó el Premio de Mejor Actriz en lo mejor del Cine Europeo y en el Festival de Toronto. Además recibió los Premios BAFTA a lo mejor del cine británico en las categorías de: Dirección, Actriz y Vestuario y 11 nominaciones más y el Premio de Mejor Película en lo mejor del Cine británico independiente.

 

 

“Potente relato humanista; no se trata de un filme sobre el aborto, ni en una disertación moral o legal sobre el tema. El filme consiste sobre la vida familiar, particularmente tras la segunda guerra mundial. La acción se sitúa en la Inglaterra de 1950, con personajes sumidos en las carencias sociales y económicas tras el conflicto bélico. Vemos el mercado clandestino de comida, la pobreza, las diferencias entre clases sociales y las paupérrimas condiciones de vida de los más necesitados. Dentro de este contexto es que surge la posibilidad del aborto, algunas mujeres son violadas, otras no tienen dinero para tener un bebé; algunas ya tienen muchos hijos y simplemente no pueden ni quieren otro más; también hay un caso de una mujer inmigrante y su desconocimiento cabal de su situación” – http://vivecinescrupulos.blogspot.mx/2013/08/vera-drake.html.

 

 

 

Al lado de cineastas como Stephen Frears y Kean Loach, Mike Leigh, se erige como una de las grandes figuras del cine británico contemporáneo, heredero, al igual que los otros, de aquel free cinema inglés de la década de los sesenta, debido sobre todo, al tratamiento realista y casi documental de sus temas insertos en problemáticas sociales. Es el caso de El secreto de Vera Drake, multipremiado drama de época, ambientado en el deprimido Londres de la posguerra y protagonizado por una espléndida Imelda Staunton, en el papel de una entusiasta y dulce cincuentona que trabaja con ahínco por su familia y al mismo tiempo, ayuda a infortunadas jovencitas a deshacerse de embarazos no deseados.

Como sucedía en Un asunto de mujeres (1988) del francés Claude Chabrol, que resucitaba el caso real de Marie-Louise Giraud -la última mujer ajusticiada por la guillotina en 1941-, una espantacigueñas condenada a la pena capital por un gobierno empeñado en dar buen ejemplo, escarmentando a quien desequilibre los valores tradicionales como patria y familia, el filme de Leigh plantea un dilema moral sin el menor asomo de melodrama edificante o truculencia sensacionalista, donde queda claro, que la justicia opera de distinta manera en el caso de la clase trabajadora y de las familias pudientes, posibilitadas para solucionar un problema de aborto en clínicas establecidas.

 

De nueva cuenta, el realizador de Dulce vida, Secretos y mentiras y Todo o nada, recurre a la figura materna como el eje que une y convulsiona a los demás miembros de la familia. En este caso, cuando sale a la luz el secreto de Vera: la práctica ilegal de abortos que realiza sin retribución alguna, el marido de moral intachable, el hijo sastre, que busca un lugar en esa sociedad en crisis, la hermana solterona y fea, el apocado novio de ésta, el hermano del marido más desahogado económicamente y la ambiciosa mujer de éste, cada vez más integrada a una clase media en ascenso, responden con solidaridad y/o rechazo, ante la tragedia de una mujer que se desquebraja ante la vergüenza social.

Sin estar a la altura de anteriores títulos, El secreto de Vera Drake, resulta una conmovedora y amarga reflexión de la derrota moral de una sociedad prejuiciosa y al mismo tiempo, de los afectos y efectos que provoca un extraño estado de ilegalidad en el interior de una familia común, observada con minuciosidad, al igual que el entorno social, por un notable realizador que consigue alejarse de todo esquema y arquetipo.

Y es que, desde el punto de vista de una moral chata, reaccionaria e incomprensible, temas como el aborto han corrido una suerte dispareja en la pantalla. Del regaño y los fines didácticos a la abierta provocación, esos mismos temas se han modificado conforme la sociedad y las nuevas generaciones han variado su manera de apreciar asuntos tan conflictivos. El aborto sigue siendo prácticamente un tema tabú en todas las cinematografías -principalmente la mexicana-, aunque por fortuna, filmes notables han utilizado como pretexto el asunto para hablar de una realidad social imposible de ocultar, es el caso de obras como: La noche de Walpurgis (Gustaf Edgren, 1935) –con Ingrid Bergman-, Alfie (Lewis Gilbert, 1966), la citada Un asunto de mujeres (Claude Chabrol, 1988), o al igual que El secreto de Vera Drake, la ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, 4 meses, 3 semanas y 2 días (2007) del rumano Cristian Mungiu.

 

Curiosidades

Salvo Imelda Staunton, ningún actor/actriz sabía que el filme tocaba el tema del aborto. Se enteraron hasta que sus personajes lo hacían.

Todos los actores tenían prohibido comentar (aún con sus familias) el contenido del filme.

Mike Leigh recibió una nominación al Oscar por mejor guión original. Pero la película no tiene un guión, fue un trabajo de improvisación del director con los actores que duró unos meses antes de empezar la filmación. Leigh se apuró a realizar un guión para enviarlo a la Academia, tras recibir la nominación.

El director les pidió a los actores que tararearan algo genérico, porque no tenían presupuesto para pagar por los derechos de alguna canción.

La película fue enviada para concursar en Cannes, pero fue rechazada. Sin embargo, fue aceptada en Venecia donde ganó el León de Oro y la Copa Volpi a mejor actriz. – http://vivecinescrupulos.blogspot.mx/2013/08/vera-drake.html.

 

Rafael Aviña

Prado Coapa, Enero 2018

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