METAL Y HUESO (De rouille et d’os/Rust and Bone, Francia-Bélgica, 2012)

Dirección. Jacques Audiard/ Guión. Jacques Audiard y Thomas Bidegain, inspirados en relatos de Craig Davidson/ Fotografía en color. Stéphane Fontaine/ Música: Alexandre Desplat/ Edición: Juliette Welfling/ Dirección de arte: Yann Megard/ Diseño de Producción. Michel Barthélémy/ Vestuario. Virginie Montel/ Producción. Jacques Audiard, Martine Cassinelli, Pascal Caucheteux, Jean Pierre Dardenne, Luc Dardenne, Gregóire Sorlat/ Con. Marion Cotillard (Stéphanie), Matthias Schoenaerts (Ali o Alain van Versch), Armand Verdure (Sam), Celine Sallette (Louise), Corinne Masiero (Anna), Bouli Lanners (Martial), Jean-Michel Correia (Richard), Mourad Frarema (Foued), Yannick Choirat (Simon)/ Duración. 112 mins.

SINOPSIS

En el norte de Francia, Ali, un hombre corpulento, sin trabajo, sin hogar y sin dinero, se ve en la necesidad de hacerse cargo de Sam, su hijo de cinco años al que apenas conoce. Viaja en tren con él, roba comida, sustrae las sobras del comedor para sobrevivir y llega a la comuna francesa de Antibes en la zona de Provenza-Alpes-Costa Azul, a casa de su hermana Anna, quien le da habitación y acoge al pequeño. Ali consigue un empleo de guardia en una discoteca y ahí conoce a Stéphanie involucrada en una pelea en el club. Ali la lleva a su casa y le deja su número de teléfono. Ella mantiene una relación ya en decadencia y se dedica a entrenar orcas y delfines en un acuario donde brindan espectáculos para turistas. Ali y Stéphanie parecen estar en mundos opuestos. Él, es un sujeto hosco, desarraigado, insensible en apariencia, violento y proclive a las peleas y el sexo fácil. Ella, una mujer hermosa y muy atractiva con enorme carisma y muy sociable. Sin embargo, cuando uno de los shows termina en tragedia y Stéphanie perderá ambas piernas hasta las rodillas, el destino volverá a unirlos. Él, sin compasión ni lástima tratará de ayudarla, ella recuperará las ganas de vivir e iniciarán una extraña e intensa relación. Ali, después de tener problemas en una fábrica como vigilante, se involucrará en un negocio lucrativo: peleas callejeras clandestinas y Stéphanie que iniciará una terapia con unas nuevas prótesis se convertirá en su representante. Al final Ali vivirá una traumática experiencia al lado de su pequeño hijo en unas vacaciones en un lago helado. Sólo hasta que los huesos de ambos se hagan trizas es que tanto Ali como Stéphanie encontrarán la razón de sus existencias.

 

 

Metal y hueso intenso drama romántico del realizador Jacques Audiard, ganador del mejor Guión en Cannes por Un héroe muy discreto, el Gran Premio del Jurado en ese mismo certamen por Un profeta y la Palma de Oro en Cannes por Dheepan, adapta varios cuentos del canadiense Craig Davidson, fue nominada a los Globos de Oro en las categorías de Mejor Actriz y Mejor Película Extranjera. A su vez, se llevó los Premios César a lo Mejor del Cine Francés en las categorías a Mejor Actriz, Actor, Guión adaptado, Música, Edición y Sonido. Así como los galardones Lumiere del cine francés a Mejor Director y Guión, entre varios premios más.

 

 

“Hay algo apasionante en Rust and Bone, la colección de historias cortas de Craig Davidson: retrato de un mundo moderno en el que las vidas de las personas y sus destinos son arrasados fuera de toda proporción por el drama y los accidentes. Muestra el mundo a través de los ojos de un joven confuso. Y respeta los obstinados intentos de Ali y Stéphanie de escapar a su condición” –Jacques Audiard. Portal web Lahiguera.com-

 

 

Fue en el Primer Festival de Cine Francés contemporáneo en la ciudad de México, hacia 1996, que el cineasta Jacques Audiard se presentó en nuestro país para mostrar su segunda película: Un héroe muy discreto (1996), un fascinante estudio sobre la mentira, cuyo imponente debut en Mira a los hombres caer (1993) lo había colocado en la vanguardia del cine europeo. Un héroe muy discreto partía de la premisa: “las vidas más bellas son las que se inventan”, para reconstruir entre la ficción, el documental trucado y el falso reportaje, la historia increíble de Albert Dehouse (Mathieu Kassovitz excelente), un mentiroso nato que decidía apropiarse de otra vida; la de un héroe de la resistencia francesa durante la ocupación nazi. Todo ello, narrado en un tono de feroz tragicomedia, con el que Audiard (París, 1952), hablaba entonces de los fantasmas de la guerra y de un oscuro colaboracionismo.

Después vendrían algunas películas intrigantes y originales como el thriller: Lee mis labios (2001) que unía a una joven muda y a un presidiario. De latir mi corazón se ha parado (2005), que relataba la historia de un agente inmobiliario empeñado en convertirse en pianista bajo las órdenes de una profesora china que no hablaba francés. Un profeta (2009), fascinante relato sobre un carismático joven francés de origen árabe que muy pronto se gana la amistad de un grupo mafioso en una prisión. O Deephan (2015), drama de un refugiado de Sri Lanka que toma una esposa y una hija falsas para encontrar asilo y trabajo en Francia y que tiene que enfrentar el horror social que le rodea.

 

Metal y hueso es una trama de enorme ternura y eficacia narrativa, que rebasa por mucho la historia de amor entre dos seres marginales sobre todo por el gran carisma de sus protagonistas y la sinceridad con que sus personajes son trabajados. Con un material proclive a los más grandes excesos melodramáticos, Audiard consigue un relato sensible, atractivo que logra mantener interesado al espectador e incluso aporta momentos muy divertidos, pese de lo inclemente de las situaciones. Marion Cotillard la estrella de La vida en rosa (Oliver Dahan, 2007), construye uno de sus más brillantes y complejos personajes sin caer jamás en ningún desproporción, siempre en el límite de la verosimilitud. Y Audiard construye un filme con gran intensidad e inteligencia para mostrar las complejidades emocionales de sus personajes, sus reacciones y sus expectativas. Y logra a su vez secuencias espléndidas como la coreográfica escena del accidente en el parque acuático, la recuperación emocional de la protagonista bajo los acordes de Lady Gaga, las escenas de los enfrentamientos boxísticos clandestinos y las secuencias climáticas en el hielo.

 

“Nuestro deseo de usar el drama, el melodrama, de hecho, para magnificar sus personajes, tiene su origen en las historias de Craig Davidson. Desde el principio mismo de nuestro trabajo para adaptarlo, nos centramos en una clase de cine que, a falta de una expresión mejor, llamamos “expresionista”. Queríamos el poder de unas imágenes crudas y brutales para aumentar el melodrama: la estética de la Gran Depresión, de las filmaciones de “ferias del condado”, en las que imágenes extrañas subliman la oscura realidad de un mundo en el que Dios vomita a los blandos. Es la clase de estética que nos guió constantemente mientras trabajamos en el argumento, alimentando una historia de amor que es el verdadero héroe de la película” –Jacques Audiard y Thomas Bidegain. Portal web Lahiguera.com

 

Rafael Aviña

Centro Histórico de la Ciudad de México

28 de julio de 2015

 

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